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El País miente

Sí, ya sé que decir que El País miente es como afirmar que el cielo es azul o que el agua moja. Pero hay casos que claman al cielo. Veamos. Dice el titular:

Los peritos declaran que las sedaciones de Leganés no causaron las muertes

Pues resulta que en el cuerpo de la noticia dicen todo lo contrario. Primero esto:

Los 11 peritos del Colegio de Médicos de Madrid ratificaron ayer ante el juez que no puede asegurarse que las sedaciones terminales del hospital Severo Ochoa de Leganés causaran la muerte de los enfermos.

Que es radicalmente diferente a lo que dice el titular. No es lo mismo decir "no puedo asegurar que un meteorito fuera la causa de la extinción de los dinosaurios" que decir "un meteorito no fue la causa de la extinción de los dinosaurios". Y no es lo mismo decir "no puedo asegurar que la mujer de Oriol le sea fiel" que decir "afirmo que la mujer de Oriol le es infiel".

Pero es que además, un poco más abajo dicen esto:

Parte de los peritos afirmaron que los 15 miligramos aplicados "a bolo" -directamente en vena- eran una dosis letal y que de las notas de enfermería había que entender que así habían sido aplicados.

Es decir, que algunos peritos sí dicen que se inyectaron dosis letales de sedantes.

Un médico, si únicamente dispone de acceso a una historia clínica y no al paciente, no puede asegurar si la causa de la muerte fue la sedación o si hubo otro factor determinante. Lo que sí puede decir, y alguno de los peritos lo hace, es que la sedación se realizó en dosis que pueden provocar la muerte. Y todos están de acuerdo en que hubo decenas de casos de mala práctica médica.

Hoy se ha conocido un dato llamativo: las muertes en urgencias del Severo Ochoa han bajado un 47,8 % desde que se cesó al doctor Montes. Bien, es posible que las sedaciones irregulares no tuvieran nada que ver con las muertes, y que simplemente ocurra que el tal Montes sea gafe. Pero, aun así, estas cifras ya son motivo suficiente como para dedicarlo a clasificar expedientes y que no volviera a acercarse a un paciente a menos de diez kilómetros.

El empeño del País por defender a uno de los suyos es encomiable, pero digno de mejor causa. Con este tipo de titulares mentirosos, conseguirán tal vez engañar al que lea el periódico por encima, pero demuestran muy poco respeto por los lectores inteligentes.

Sedación y muerte en el Severo Ochoa

Escribí hace tiempo sobre las sedaciones irregulares en el Hospital Severo Ochoa de Leganés. Ahora ha vuelto a la actualidad después de conocerse el informe del Colegio de Médicos de Madrid que identifica 34 casos de "mala práctica médica". El PSOE se agarra a que el informe no relaciona causalmente esta "mala práctica" y la muerte de los pacientes, pero lo cierto es que es imposible que un informe de este tipo certifique la causalidad entre la sedación excesiva o no indicada y la muerte de cada uno de los pacientes. Entre otras cosas, porque habría que haber hecho autopsias.

En cualquier caso, el informe coincide por el encargado por la Comunidad de Madrid, y viene a confirmar que, aun suponiendo que no hubo intención de matar (cosa difícil de probar) lo qu ees innegable son las decenas de sedaciones no indicadas o mal aplicadas. Es decir, cuando menos se puede decir que el doctor Montes era un mal médico. Y por lo tanto, hizo bien Lamela en apartarle de un cargo de responsabilidad.

Ahora, Simancas tendría que explicar cómo puede ser que apartar de su responsabilidad en un puesto público a un funcionario que está ejerciendo objetivamente mal sus funciones sea cargarse ese servicio público.

Y por si las moscas, un poco de background. Juliana Fariñas, la presidenta del Colegio de Médicos de Madrid, llegó al cargo en 2000 tras unas elecciones que ganó a José Zamarriego, que entonces era el presidente. A Zamarriego se le consideraba próximo al PP, y Fariñas se presentaba como la alternativa progresista. Cuando saltó a la actualidad el caso de Leganés, la presidenta del CMM hizo unas declaraciones defendiendo a Montes y su equipo.

Es decir, que un colegio de Médicos, ya de por sí corporativista, presidido además por una progresista que apoyó públicamente a los médicos del Severo Ochoa, reconoce que ha habido 34 casos de "mala práctica médica". Hay que ser muy sectario para insistir en la defensa de los médicos que actuaron mal y no preocuparse de los pacientes.

El caso Severo Ochoa

Ayer estuve hablando con uno de los médicos que han estudiado la denuncia anónima sobre las muertes del Severo Ochoa, que resulta que es amigo mío.

Antes que nada que os diré que el día que saltó la noticia, cuando todavía no había datos, estuve también con él, y me comentó que seguramente la denuncia venía de algún familiar al que no le había dado tiempo de arreglar algún papel. Parece que es relativamente frecuente que los familiares de un moribundo "pidan" unas horas para hacer gestiones y evitar que Hacienda se lleve más de lo estrictamente imprescindible, o para aclarar asuntos de herencias.

Así que, en principio, este hombre no estaba predispuesto contra el Dr. Montes y su equipo, sino todo lo contrario.

El caso es que desde la Consejería de Sanidad llamaron a unos cuantos médicos, que no eran personal de la Comunidad, para que analizaran la denuncia y dijeran si había que tomar alguna medida.

Estos médicos vieron lo que todos conoceis: que la denuncia había sido hecha por un médico o por una enfermera, por cómo estaban presentados los casos y los datos que incluían; que efectivamente había decenas de muertes cuando menos irregulares.

Además, supieron que el Dr. Montes estaba siguiendo un protocolo que se utiliza en ciertos hospitales de Estados Unidos y que en la práctica supone adelantar la muerte de pacientes en estado terminal. No sólo eso, sino que se le había advertido de que ese protocolo no podía ser aplicado en España, y a pesar de eso lo siguió haciendo.

A los dos días de haber comenzado los trabajos, todos los miembros de esta comisión recibieron llamadas en sus domicilios advirtiéndoles de que iban a tener problemas. Como he dicho, muchos de ellos son profesionales independientes, no funcionarios, por lo que, ante la gravedad del asunto, recomendaron a la Comunidad que creara una Comisión con la participación del Colegio de Médicos, la Universidad, etc. Esto se hizo, y es esta segunda comisión la que ha determinado que hay numerosos casos de prácticas en las que la aplicación de sedantes no estaba orientada a calmar el dolor, sino a adelantar la muerte.

¿Por qué entonces la izquierda está empeñada en atacar a Lamela? En realidad, el interés principal es defender a "uno de los suyos". Es conocido entre los profesionales de la Comunidad de Madrid que el Hospital de Leganés es un reducto de la izquierda, y que Montes es afín al PSOE. En este sentido, la izquierda funciona como la mafia: no abandona a uno "de la familia".

Y esto aún a riesgo de quedar tocado por el asunto. Eso sí, tienen la ventaja de que para ellos la demagogia es gratis. Hace dos semanas estaban gritando que "Esperanza quería cargarse la Sanidad Pública para privatizar todo". Ahora ya sólo dicen que Lamela actuó mal al retirar de su cargo a un profesional por una denuncia anónima y que si hay algún delito lo tendrán que decir los jueces.

Curiosa vara de medir, porque piden la dimisión de Lamela por una decisión que a su juicio es errónea, pero no les parece correcto cesar al responsable de un Servicio de Urgencias cuya tasa de mortalidad triplica las de los servicios equiparables. Digo yo que aun suponiendo que no hubiera delito, al menos habría que cesarlo por mal médico. Sobre todo después de saber que el cese de este individuo ha bastado para que la tasa de mortalidad vuelva a ser la misma que en el resto de hospitales de la Comunidad de Madrid.

En cuanto al delito, ya tenemos dos denuncias en el juzgado, y se anuncian al menos otras quince. Espero que si los jueces determinan que el dr. Montes es un homicida, los que claman por el honor mancillado de este médico pidan perdón a Lamela por haberle atacado cuando estaba actuando correctamente.

Personalmente, creo que este hombre no es un homicida, sino un asesino. Por mucho que me esfuerzo, no consigo ver la diferencia entre matar a alguien porque consideras que es un opresor del pueblo vasco, una mala mujer que te ha abandonado o un anciano que ya ha vivido suficiente y que sólo da problemas.

Por cierto, ¿a que no sabéis quién es una de las sindicalistas que está defendiendo a Montes? Pues sí, Pilar Manjón. Prefiero no hacer comentarios sobre esto, porque seguro que me saldría alguna inconveniencia.

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