Diarios de las Estrellas

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Mileuristas estafados

El principal motivo por el que el Estado nos quita nuestro dinero en forma de impuestos es poder devolvernos después una parte de él en forma de dádiva. El político se asegura así el agradecimiento del súbdito desinformado.

La realidad es muy otra. Podemos hacer, como ejemplo, el cálculo del dinero que ingresaría un mileurista si no pagara impuestos:


Los impuestos

En la actualidad, el sueldo bruto de un mileurista es de 17.000 euros. De ahí paga 1.088 euros a la Seguridad Social y 2.044 a Hacienda. Así le quedan 990 euros netos para vivir al mes.

En realidad, el mileurista no es consciente de que su empresa paga a la seguridad social otros 5.440 euros. Si la empresa, en lugar de dar el dinero a la SS se lo diera a él, nuestro mileurista ganaría 22.440 euros. Y si no pagara impuestos, esto significaría que cada mes se embolsaría 1.602 euros. ¿Algo más que esos 990, no?

Pero aún hay más. El mileurista no ha terminado de pagar cuando recibe sus 990 euros. Aún tiene que pagar el IVA y otros impuestos. Dependiendo de a qué dedique ese dinero pagará más o menos: si fuma, bebe y tiene coche será mucho más, si solo compra alimentos mucho menos. Supongamos que una buena aproximación es que paga un 15% de impuestos. Esto quiere decir que en realidad tiene 842 euros disponibles cada mes. Es decir, poco más de la mitad de lo que ingresaría si no pagara impuestos. Repetimos: nuestro pobre mileurista, perceptor de un sueldo que muchos consideran ínfimo, entrega al Estado casi la mitad de sus ingresos.

Al menos el Estado, siempre atento a sus necesidades y dispuesto a proteger a los débiles, le da a cambio de ese dinero protección contra el desempleo, asistencia sanitaria, una pensión de jubilación, seguridad, justicia, infraestructuras... Realmente es una suerte que los ricos y las empresas paguen más impuestos, para que él, aun con su mísero sueldo, pueda disfrutar de tantas ayudas. ¿O no es así?


Seguros privados

Vamos por partes. Supongamos que nuestro mileurista es una mileurista, ya que las mujeres pagan algo más caros los seguros sanitarios. ¿Qué podría conseguir por sí misma con esos 1.602 euros?

Sanidad: en Adeslas podría contratar, por 60 euros al mes, una póliza que le cubra todos sus gastos médicos. Si fuera hipocondríaca, podría contratar seguros más caros. Y si, dado que es joven y con salud, quisiera un seguro con una franquicia de 200 euros/año, pagaría menos de 25 euros.

Seguro de desempleo. En España no existe, ya que el Estado impide que surja una oferta privada, pero en Inglaterra puedes contratar, por 40 euros al mes, un seguro que te cubra el 60% de tus ingresos durante un año. Es decir, nuestra mileurista, pagando 40 euros al mes, recibiría 1.122 euros durante un año. Para comparar, su prestación por desempleo actual sería de 800 euros durante seis meses.

Jubilación. Una mileurista de 25 años, si invierte 150 euros al mes durante 40 años y obtiene un 7% anual por ellos, se encontraría a los 65 años con 393.700 euros. Si a partir de ese momento retirara cada año un 7%, tendría una renta mensual de 2.296 euros. Una cifra claramente superior a los 750 euros de media de las pensiones actuales. Y tendría además un capitalito que dejar a sus herederos.

Descontando estos costes, nuestra amiga tendría cada mes 1.352 euros, frente a los 842 que le deja ahora el Estado. 500 euros más al mes.


Otros servicios

El Estado da otros servicios, dirán algunos. Seguridad, justicia, infraestructuras, solidaridad... La pregunta, algo más difícil de responder que en el caso de los seguros, es cuánto costarían estos servicios si pudiéramos contratarlos a empresas privadas.

La seguridad, incluyendo alarmas y vigilancia presencial y en vehículos, no supondría más de 50 euros al mes, basándonos en lo que sucede en las urbanizaciones privadas que cuentan con este tipo de servicios de seguridad.

Las infraestructuras, en su mayor parte, serían sufragadas por empresas o grupos de empresas que o bien obtendrían beneficios de su explotación, o bien tendrían interés en pagarlas porque su uso les resultaría rentable. Pensad, por ejemplo, que las infraestructuras de telecomunicaciones no las despliega el Estado, sino las operadoras, que cobran por ellas a sus usuarios.

¿La justicia? Legalitas cobra menos de 8 euros al mes por tener asesoría jurídica (un servicio que ahora no presta el Estado) y los jueces podrían ser profesionales independientes (como los médicos o los arquitectos), elegidos (y pagados) por las partes para resolver un conflicto puntual. Sería sin duda más eficaz que la lentísima justicia actual, y sólo la pagarían los que hicieran uso de ella.

¿La defensa de nuestros derechos como consumidores frente a las empresas? A la hora de la verdad, poco garantiza el Estado. Una Asociación de Usuarios y Consumidores tiene un coste anual de entre 25 y 50 euros, y es mucho más eficaz identificando, denunciando y evitando malas prácticas que el Estado.

¿La solidaridad? Nuestra mileurista puede pagar la cantidad que desee a cualquier ONG que atienda a las personas necesitadas que ella considera más merecedoras de su ayuda.

¿Cultura? No faltarían particulares o empresas dispuestas a sufragar los gastos de un museo. sobre todo si ellos tampoco tienen que pagar impuestos. Ahora ya hay numerosas instituciones privadas que mantienen bibliotecas. Tal vez nuestros artistas tuvieran alguna dificultad para seguir haciendo cine español, pero no creo que esto fuera malo en ningún sentido.


Conclusión

Podemos hacer otros cálculos con otro tipo de perfiles (el matrimonio con hijos que tendría que pagar la educación privada, por ejemplo). Prácticamente siempre que el ciudadano en cuestión tenga un trabajo y no dependa en exclusiva del Estado resultaría beneficiado por la desaparición de los impuestos.

De todas maneras, no pretendo ser radical. Admito que puede haber funciones que obliguen a la existencia de un Estado (diplomacia, defensa), y que éste requiera cobrar algún impuesto para su sostenimiento. Pero allí donde el Estado se dedica a procurar nuestro bienestar, siempre acabamos pagando una factura más cara para obtener peores servicios.

5 razones por las que los minipisos son injustos

1. De los destinatarios de la medida, sólo algunos podrán accederán a ella. Esos tendrán el 100% de la ayuda, el resto el 0%. Lo justo sería que todas las personas que necesitan los pisos tuvieran una ayuda igual.

2. Los que no pueden beneficiarse de los pisos, pagan además los pisos de los agraciados. Es decir: antes de la operación Trujillo, todos los estudiantes son iguales. Después, unos han sido premiados con miles de euros, y otros han perdido el dinero de sus impuestos que ha ido a parar a sus colegas afortunados. No solo no tienen piso, sino que tienen menos dinero para conseguir uno en el mercado porque se han visto obligados a subvencionar el de los afortunados.

3. Incluso las personas más desfavorecidas, que viven de pensiones mínimas, pagan impuestos como el IVA. Parte de esos impuestos va a ir a parar a estudiantes que en la inmensa mayoría de los casos no tienen ningún problema económico. Con la medida de Trujillo, los pobres subvencionan la vivienda a los ricos.

4. La condición de estudiante universitario es transitoria y voluntaria, y el que la asume lo hace porque espera, una vez finalizados sus estudios, conseguir un trabajo con mejores condiciones. Es decir, actúa en su propio interés. En otros países existe la sana costumbre de trabajar para pagar los estudios, o de contratar créditos que son devueltos cuando se accede al mercado laboral. Lo justo sería, por tanto, que los beneficiarios de los minipisos devolvieran el importe con el que toda la sociedad les ha ayudado cuando accedan al mercado laboral como universitarios.

5. La asignación de pisos a estudiantes no puede hacerse con criterios justos de ingresos por estudiante. No podemos tener en cuenta la familia de la que proceden, porque precisamente se trata de permitir el acceso a la vivienda a estudiantes que viven independientemente de su familia. Pero entonces, si miramos la declaración de la renta del estudiante, el niño de papá que nunca ha trabajado tendría preferencia sobre el hijo de un trabajador modesto que ha tenido que trabajar para ayudar a su familia a mejorar sus ingresos.

Conclusión: la medida, como tantas otras destinada presuntamente a favorecer a un colectivo con necesidades especiales, supone en la práctica una injusticia que favorece a unas personas determinadas perjudicando a otras con iguales o mayores necesidades de ayuda estatal.

Obiang y los 50000 euros

Se ha destacado mucho el gesto de Obiang de sacar 50.000 euros y repartirlos entre sus seguidores que habían acudido a aplaudirle. El Mundo hoy en su edición de papel hablaba de "colofón esperpéntico a la visita", en la línea de Esther Esteban.

Yo, la verdad, no sé a qué viene tanto escándalo. No soy capaz de ver la diferencia con lo que hacen nuestras administraciones central, autonómica y local cada día.Una búsqueda en el BOE por el término subvenciones da un resultado de nada menos que 15.908 entradas. No se corresponde exactamente con 15.000 convocatorias de subvención, pero da una idea de lo importante que es para todas las administraciones la tarea de repartir dinero.

Alguno pensará "hombre, es que Obiang mantiene a su pueblo en la miseria, es el dueño de todas las empresas y luego reparte dinero como si fuera suyo". Pues un tanto a favor de Obiang. Al menos no les quita el dinero a los ecuatorianos. A mí el estado me quita el dinero que he ganado trabajando, para repartirlo según su capricho.

Y no hay ninguna diferencia entre repartir el dinero entre los asistentes a un acto o de exaltación del dictador o asignarlo a entes de promoción deportiva. ¿Que el deporte es bueno? Pues que se lo pague el que lo crea así. Si el Estado no nos confiscara una parte del sueldo, el aficionado al fútbol tendría dinero para pagar la equipación de su club y el mantenimiento de sus instalaciones, y el ciclista podría tener una bicicleta mejor. Con el sistema actual, si el club de fútbol del primero es más ágil al presentar la solicitud que la agrupación ciclista del segundo, los ciclistas pagan las equipaciones a los futbolistas. Simplemente, porque le ha dado la gana a un burócrata. Igual que le da la gana a Obiang de premiar a sus admiradores.

Y todo esto, suponiendo que la administración actúe imparcialmente. Pero los miles de funcionarios y políticos que deciden a quién regalan los centenares de millones de euros que reparten cada año no son todos ellos entes seráficos que actúan siempre con justicia y equidad. Es inevitable que las preferencias personales, los criterios ideológicos o el simple amiguismo determinen el destino de la mayor parte de ese dinero.

Pero claro, es más fácil criticar a Obiang que a los repartidores de dinero locales...

Debate civilizado

No sé si tienen razón Freelance, Juan Cueto y Fernando Berlin en lo de que la blogosfera de derechas es más activa e influyente que la de izquierdas. Lo que sí sé es que es más habitual encontrar en los blogs liberales explicaciones razonadas y repletas de enlaces. En sitios como éste, por el contrario, el principal argumento es el insulto.

Es posible que los de izquierdas defiendan conceptos tan auto-evidentes que no necesiten justificarlos, y que los que sostenemos ideas menos intuitivas sepamos que única manera de defenderlas es la razón y los datos. O tal vez es que somos unos pelmazos inaguantables que disfrutamos discutiendo. En cualquier caso, agradezco comentarios como el que dejó Prometeo: razonado, correcto e incluso bien escrito.

Tanto que merece la pena subirlo a este post y comentarlo:

A ver, estimado Selene.
Eso de que los derechos secundarios necesariamente perjudican a los otros es difícil de justificar.

No lo creo. El derecho a la educación, por ejemplo, implica que alguien tiene que construir una escuela, dotarla de medios y pagar a los profesores. Es decir, para que un niño se eduque, alguien tiene que pagar. Eso se puede hacer voluntariamente (y entonces es una donación del que paga, no un derecho del alumno) o mediante impuestos, y eso implica que a alguien se le quita parte del dinero que ha ganado. Es decir, que podría tener 100, y ahora tiene 90. Lo cual es un perjuicio evidente.

Alguien podrá decir: pero es que el que todos los niños tengan una educación básica es un bien para la sociedad. Con lo cual estoy de acuerdo, pero no quita que ese bien para la sociedad se consigue a base de violentar a los individuos. Ahora bien, ¿estoy de acuerdo con que el Estado garantice la educación obligatoria para todos los niños, y que incluso sufrague su coste? Pues la verdad es que sí, aunque eso suponga una extorsión para los que pagan impuestos.

Pero creo que considerar la educación un derecho y no una concesión de los ciudadanos que pagan impuestos es un error, que además tiene consecuencias como que el alumno no valore lo que la sociedad le está dando.

Ignoro cuales son tus circustancias vitales, y realmente, no me importan demasiado. Es posible que te prejuzgue y me imagine cosas que no son así que prefiero no darle la menor importancia al hecho de que me de la impresión de que te agarras a ideas que no son propias y que careces de suficiente espíritu crítico como para poner en duda tus propias convicciones.

Pues no. Verás, hace 20 años yo votaba a Izquierda Unida porque era la opción útil, pero me parecían unos paniaguados aburguesados. Me creía lo del ecologismo, lo del compromiso de la izquierda, lo de los países 'empobrecidos'. Me ha costado mucho darme cuenta de que el mundo no funciona como yo pensaba, y que no siempre el que más grita a favor de los pobres es el que hace algo por ellos.
Personalmente considero que simplificas enormemente para llegar a las conclusiones que deseas. En estado unidos las casas que comentas de 300m2 responde a un modelo urbanístico basado en la disponibilidad de terreno, sin nucleor urbanos como los nuestros, basados en el uso extensivo del automovil, con un precio del combustible más barato, con menos restricciones medioambientales, peores materiales de construcción (en casas de clase media), y un modelo de sociedad muy diferente al nuestro.

Totalmente de acuerdo (excepto en lo de los materiales de construcción, pero no voy a entrar en eso). La cuestión es que ese modelo de sociedad al final produce una clase media que tiene un nivel de vida muy superior al 90% de la población de los países "de nuestro entorno" europeo. Aquí estamos rizando el rizo de conseguir 'suburbs' tan alejados del 'downtown' como en Estados Unidos, con 'malls' como en Estados Unidos, pero con casas, coches y gasolina muchos más caros que en Estados Unidos.
Para tí será todo gracias a que cualquiera puede construir. Pues mira, ni tanto ni tan pardo. La sociedad ultraliberal que pareces anhelar es muy muy buena, pero sólo para unos pocos, los que están arriba y se pueden permitir la educación, la sanidad, la vivienda y los caprichos que quieran. El problema es que en con ese modelo se produce una concentración del capital que repercute en un empobrecimiento de las capas inferiores.

No, gracias a que cualquiera puede construir no. Gracias a que el sistema no impone un sobrecoste en el suelo que al final se convierte en el 50% del precio de la vivienda. Gracias a que el sistema fomenta la competencia, y eso obliga a ofrecer mejores precios.

Y en la sociedad liberal (no ultra) que yo anhelo lo que se produce es creación de riqueza, que beneficia a todos. Las mayores concentraciones de capital no se producen en las sociedades con mayor índice de libertad económica, sino en las dictaduras socialistas (véase Cuba o Corea del Norte, donde una sola persona es en la práctica el dueño absoluto del país).

Y si quieres datos sólo necesitas consultar los cambios que han habido en España en los últimos veinte años. Los ricos son más ricos y los pobres son más y más pobres. Recuerda que ahora más del 20% de la población española está por debajo del umbral de la pobreza.

Pero claro, eso desde el punto de vista del empresario es culpa de los trabajadores, de la competencia y de las normas que no le dejan contratar a trabajadores por menos, para hacer el mismo trabajo o más.


Pues me temo que estás equivocado. Por ejemplo, ahora la tasa de paro es del 8,5%, y en 1985 más del 20%. Sólo ese dato ya es significativo, pero si quieres más puedes mirar aquí. O simplemente pensar en por qué somos un país que recibe inmigrantes ahora y no lo éramos hace 20 años.
En cuanto a lo del umbral de la pobreza, es una falacia. Para calcular el umbral de la pobreza, se cuenta el porcentaje de población que tiene ingresos inferiores al 50% de la media. Es decir, que es una medida relativa, de manera que si la distribución de riqueza sigue una campana de Gauss (esto no lo sé, pero es bastante probable) siempre habrá un porcentaje significativo de pobres. Aunque el PIB per cápita pase de 2.000 dólares a 20.000 (y por tanto seamos diez veces más ricos de media) si no cambia la distribución de la riqueza seguirá apareciendo el mismo porcentaje de pobres.

Dicho de otra manera: lo que mide el llamado umbral de la pobreza no es la pobreza, sino la distribución de la riqueza.

Hacerse infinitamente rico es inmoral, pero claro, depende de que moral tengas. Desde el punto de vista cristiano es difícil de justificar. Los liberales de nuestro país que además se presentan como cristianso son por lo tanto unos hipócritas y muestran actitudes inmorales, ya que no protegen al indefenso, sino que en el mejor de los casos les dejan a su suerte, cuando no les aprietan las tuercas.

Desde el punto de vista cristiano lo inmoral no es hacerse infinitamente rico, sino no compadecerse de los pobres. ¿Quién es más inmoral, Bill Gates (que es lo más parecido que conozco a 'infinitamente rico') que dona miles de millones de dólares al año, y que financia programas de salud en el Tercer Mundo que mejoran la vida de miles de personas, o Juan Pérez, que gana tres mil euros al mes pero no da ni un céntimo a nadie?
Si tu moralidad escapa de los principios cristianos y eres un ateo (o agnóstico) convencido, sólo juras fidelidad a las leyes de mercado y reniegas de los derechos humanos,entonces felicidades, porque en ese caso eres coherente contigo mismo.

Es que verás, jurar fidelidad a las leyes del mercado es como jurar fidelidad a la ley de la gravedad: irrelevante. Se cumplen independientemente de lo que cualquiera opine de ellas. Y oponerse a las leyes del mercado tiene el mismo efecto que oponerse a la ley de la gravedad: el batacazo.

Y por supuesto que no reniego de los derechos humanos: valoro sobre todas las cosas el derecho a la vida y a la libertad, que son los dos derechos fundamentales.

Cuando dices:"Lo puedes hacer con impuestos, como tú propones, o robando. Cuando un empresario se forra indefinida e ilimitadamente en una sociedad libre, lo hace porque satisface a millones de consumidores, que voluntariamente le entregan su dinero a cambio de lo que él ofrece." Porqué obvias la posibilidad de que se forre sin satisfacer a los consumidores? Es que tú no tienes en cuenta que hablamos de cosas que son necesarias de la misma manera que vender agua en el desierto a precio de oro discutible (cual es la frontera entre robar, la inmoralidad, y el abuso?).

Obvio la posibilidad de que se forre sin satisfacer a los consumidores precisamente porque esa es una de las leyes del mercado: sólo puedes ganar dinero si das a la gente algo que quiere comprar. La excepción son los monopolios, pero los monopolios implican precisamente una ruptura de las leyes del mercado.

Vender agua a precio de oro en el desierto no es discutible: es lo único que puede garantizar que puedas tener agua en el desierto. Piensa un poco en por qué en Cuba, con cartillas de racionamiento, la gente pasa hambre y en España, donde no se garantiza el 'derecho a recibir alimentos' y su precio es libre tenemos abundancia.

Tu menosprecio a quién piensa diferente que tú raya lo insultante, y lo que es peor, parece que lo sabes y que te gusta. Supongo que es porque en sus reacciones viscerales y tan poco razonadas tú te sientes reafirmado.

Reconozco que había un cierto tonillo provocador en el post que comentas. Pero no creo que enlazar a alguien y comentar lo que dice sea menospreciarlo, sino todo lo contrario. Leo muchas cosas con las que no estoy de acuerdo, y simplemente las ignoro. Pero es que la idea del salario máximo me hace gracia, porque es un disparate absoluto, y de ahí mi post.
En cuanto a las reacciones viscerales, ya ves que me ha gustado mucho más la tuya que las de los que me llaman facha, tanto como para responderte.
Y por cambiar de tema.

Porqué confías en el software libre? Acaso no tienen derecho los que cobran a hacerse ricos? o es que es una muestra más de que la competencia incentiva el mercado? Si tú crearas un programa usando herramientas libres revertirías tu beneficio en los desarrolladores solidarios de alguna forma? Es moral lucrarse con el trabajo voluntario de otros? Te parecerá bien que pirateen tu programa propietario o preferirás entregarlo libremente a la comunidad?


Uy, esto requiere un post entero en sí mismo. Tal vez lo haga en Futuro Linux.
No pretenden ser preguntas capciosas, simplemente plantean las mismas dudas que los temas anteriores.
Un saludo

Y ya ves que no las he tomado como tales, sino dignas de respeto y de respuesta. Es más, te agradezco mucho el comentario, porque el debate nos enriquece a todos.

Ya verás, si sigues pensando por tu cuenta, acabarás en las redes del liberalismo....

Humor y economia

¿Quién dice que la economía es aburrida? En La Fragua, además de imágenes tronchantes sobre la Convención del PP, son capaces de hacernos reír con una parodia de "Economía para quinceañeros buenrollistas":

Empieza con una colección de enlaces a noticias sobre empresas que ganan mucho dinero (aunque se olvida de Polanco, tal vez porque tiene contratado a su papá). Mezclados con otros enlaces sobre lo mal que va todo para los jóvenes y los trabajadores.

Y después sigue con lo que llama opinión. Mirad:

Esto es lo que la derecha (los neo'liberales') llama 'orden espontáneo'. Yo lo llamo ley del más fuerte (o ley de la selva).

No, esto no es orden espontáneo. Lamentablemente, tenemos una economía muy intervenida que provoca, por ejemplo, que el 50% del precio de una vivienda se deba a las leyes que regulan el suelo.
Da la sensación de que estos hechos no le escandalizan a nadie.

A tí sí, pillín. Pero es que tú eres más honrado y más solidario que nadie.
Lo escandaloso es, al parecer, el Estatut y la unidad de España.

No exactamente. Lo escandaloso es que saltarse las leyes quede impune, porque uno de los requisitos para que funcione el capitalismo es que las reglas del juego sean transparentes y se apliquen a todos.
Que la gente no pueda comprarse una casa nos parece normal. Que el despido sea cada vez más fácil, también. Que no podamos formar una familia, lógico.

Tal vez te sorprenda, pero no es requisito imprescindible mostrar el título de propiedad de una vivienda para inscribirte como matrimonio en el registro civil. Y claro que "la gente" puede comprarse una casa. Por eso los precios están como están. O a lo mejor quieres decir que no todo el mundo puede comprar la casa que quiere. Lo cual es cierto, pero provocado en gran medida por las leyes que impiden construir libremente. ¿O acaso nunca te has preguntado por qué en Estados Unidos la gente de clase media normalita vive en chalets individuales de más de 300 m2?
Y en cuanto al despido, tres cuartos de lo mismo. La facilidad de despido es inversamente proporcional al paro. Las leyes de "protección de los trabajadores" en realidad protegen a los trabajadores que ya están contratados, pero impiden que los jóvenes accedan al mercado de trabajo.
Y ya no digamos lo que ocurre en los países empobrecidos. Pero nada: el 'orden espóntaneo' del Mercado nos va a salvar, ¿no?
El 'orden espontáneo' ha salvado a Corea del Sur ¿no? Corea del Norte es uno de esos países "empobrecidos" donde la gente se muere literalmente de hambre. Corea del Sur tiene un nivel de vida equiparable al nuestro. Y hace poco más de cincuenta años eran el mismo país. ¿La diferencia? Corea del Norte es comunista, y Corea del Sur tiene una economía liberalizada.
Llevo años pensando una 'locura': que debería haber un 'salario máximo' (igual que hay un salario mínimo).

Efectivamente, es una locura. Y por cierto, tampoco debería haber salario mínimo. Pero esa es otra historia.
Sería un salario máximo más que generoso, pero no inmoral, como ocurre ahora en muchos casos.

¿Y quién dice lo que es inmoral? ¿Tú? ¿Yo? ¿Votamos? A ver, que levanten la mano los que piensan que es inmoral que el padre de Toño gane por hacer un dibujito más que un albañil que se juega la vida en el andamio, o que una dependienta que se pasa el día de pie aguantando clientas impertinentes, o que un taxista que acaba con la espalda hecha un cuatro después de diez o doce horas al volante.
Todas las ganancias de una persona que superen el salario máximo, deberían, por ley, o ser reinvertidas en esa misma empresa (para contratación de personal y expansión de la compañía) o, directamente, pasar a las arcas del Estado como un impuesto más.

¿En esa misma empresa? ¿No puede crear otra, si tiene otra idea? Y una persona que supere el salario máximo y no sea empresario, ¿también tiene que regalarle el exceso a la empresa de su patrono? ¿Ronaldo debe reinvertir su exceso de sueldo en el Real Madrid?
Y eso por no entrar en el ridículo antológico de pensar que lo que gana un empresario es dinero líquido. Hace poco saltó la noticia de que un empresario importante, para evitar la ley anti-tabaco, había hecho que su empresa le alquilara su despacho, que pasaba a ser así un espacio personal y no laboral. ¿Tú crees que a una persona así le cuesta mucho hacer que el coche, la casa, los viajes, incluso la ropa sean propiedad de su empresa, y que él únicamente gane unos miles de euros al mes como "dinero de bolsillo"?
¿Por qué hay que confiar en que el empresario reinvertirá? Hay que obligarle a hacerlo. Tal cual.

Un empresario reinvertirá si cree que va a ganar más dinero. Si no, invertirá en otras empresas. ¿Y si su empresa no da para más? ¿Tú crees de verdad que si un empresario ve que puede ganar más dinero reinvirtiendo no lo va a hacer? ¿Que tienes que venir tú a obligarle, porque él (que ya se jugó una vez su dinero para montar la empresa) no es capaz de saber dónde tiene que invertir?
Escandaloso, ¿verdad?. Que alguien pierda su derecho a forrarse indefinida e ilimitadamente es escandaloso. Que millones de personas no puedan ejercer su derecho a una vivienda digna, nos da igual.

Derecho a forrarnos indefinida e ilimitadamente lo tenemos todos. Cuando ese derecho se respeta, toda la sociedad es más rica, porque muchos intentan conseguirlo, y para ello trabajan más, arriesgan su dinero para crear puestos de trabajo y desarrollan nuevos productos y servicios que hacen la vida más fácil y agradable a los demás. Cuando alguien pretende limitarlo, toda la sociedad es más pobre, porque nadie tiene aliciente para crear riqueza.
Y el derecho a una vivienda digna es un derecho ilusorio: para que tú tengas una vivienda digna alguien debe pagarla. Si no lo haces tú, tienes que quitarle el dinero a otro. Lo puedes hacer con impuestos, como tú propones, o robando. Cuando un empresario se forra indefinida e ilimitadamente en una sociedad libre, lo hace porque satisface a millones de consumidores, que voluntariamente le entregan su dinero a cambio de lo que él ofrece. Y en el momento en el que los consumidores decidan que lo que ofrece ya no les satisface, dejará de forrarse.
Hasta en los derechos hay clases.

Efectivamente: están los derechos naturales, como el derecho a la vida o a la libertad, que son individuales y cuyo ejercicio no supone una imposición de ningún tipo al resto de la humanidad, y los falsos derechos sociales, como el derecho a la vivienda o a la educación, que implican necesariamente un perjuicio para otro.

No os perdáis los comentarios. Aunque parezca mentira, los hay que se han creído que la parodia de Toño iba en serio.

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