Diarios de las Estrellas

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Es un contaminante el CO2

¿Es un contaminante el CO2?

En 1.998 la administración norteamericana decidió que el CO2 era un contaminante, pero en 2003 revocó esta decisión. Sin embargo, en Junio de 2007 el Tribunal Supremo de los Estados Unidos ha decidido que el CO2 sí es un contaminante. Para los estadounidenses, esto tiene enormes implicaciones económicas, porque la emisión de sustancias contaminantes está regulada por Ley, y obliga a modificaciones en los sistemas que los producen.

Si los jueces del Tribunal Supremo y los partidarios de considerar al CO2 un gas contaminante fueran coherentes, deberían suicidarse inmediatamente. Cada uno de esos jueces emite cada día algo menos de un Kg de CO2 a la atmósfera, simplemente por el hecho de respirar. Como son 9 los jueces, esto supone que cada año emiten tres toneladas de CO2 entre todos. Y eso siendo conservadores, porque si alguno de ellos hace deporte, acelera el intercambio de gases y produce más contaminación.

Aunque suicidarse también tiene problemas a corto plazo: tanto la descomposición de los cadáveres como su cremación emiten CO2. Y es que estamos hechos fundamentalmente de agua y Carbono (la C en el CO2).

Considerar agente contaminante a algo que emitimos simplemente por estar vivos ya es un problema, pero hay más. Resulta que el CO2 es una de las sustancias esenciales para que las plantas elaboren su alimento. Y los seres vivos que no somos capaces de utilizar el CO2 directamente para construir nuestras moléculas, nos vemos obligados a alimentarnos directa o indirectamente de los que sí tienen un metabolismo capaz de hacerlo.

Dicho de otro modo: casi todos los seres vivos (y de ellos todos los seres vivos que puedes ver) estamos hechos de CO2. Considerar contaminante a una sustancia esencial para todos los seres vivos solo es posible si eres un juez sin una mínima formación científica o un ecologista fanático.

[ACTUALIZACIÓN] He corregido el dato del número de jueces del Tribunal Supremo, gracias a Daniel. 17 son los presidentes que ha tenido (debería haber visto que en la última columna del documento que he consultado aparece la fecha en que dejaron el servicio, y el primero lo hizo en 1795).

Es el CO2 un veneno

¿Es el CO2 un veneno?

Cualquier sustancia puede ser un veneno en la dosis adecuada. El oxígeno, por ejemplo, empieza a ser peligroso a partir de una concentración del 50% a la presión del nivel del mar. En la actualidad la concentración de oxígeno en el aire que respiramos es del 21%.

El CO2 compite con el oxígeno para asociarse a la hemoglobina, por lo que respirar concentraciones elevadas de CO2 puede provocar asfixia. Se ha dado el caso de personas que han fallecido por respirar aire con elevadas concentraciones de CO2 producido por actividad volcánica.

A partir de un 10% de concentración pueden empezar a notarse los efectos perjudiciales, que pueden producir daños físicos si esa situación se prolonga. Para vuestra tranquilidad, la concentración normal en los alvéolos pulmonares es del 6,5%, y el aire que expulsamos tiene una concentración de entre el 3% y el 4%. El aire que respiramos tiene una concentración de CO2 algo inferior al 0,04%.

Pero tan peligroso como respirar demasiado CO2 es respirar demasiado poco: si hiperventilamos, es decir, si respiramos muy rápido aumentamos la concentración de oxígeno en la sangre y disminuimos la de CO2, lo que puede producir asma.

Resumiendo: el CO2 no es un veneno en condiciones normales. Es una sustancia fundamental en nuestro metabolismo, y lo producimos de manera natural al respirar. Para que la concentración de CO2 en al atmósfera fuera directamente perjudicial para nuestra salud, tendría que aumentar en tres órdenes de magnitud.

Al Gore y el cambio climático

La ventaja de haber escrito ya más de 500 entradas es que puedo evitar escribir de nuevo muchas cosas. Tengo la intención de escribir una serie de artículos sobre el cambio climático, o el calentamiento global. Pero antes un detalle sobre el negocio de Al Gore.

Hoy sabemos que nuestro querido gobierno está dispuesto a gastarse más de medio millón de euros para que nuestros hijos vean la película de Gore quieran o no, queramos o no. Primera cuestión: si el Nobel se lo dan a este individuo por su labor concienciadora, y tiene más que amortizados los costes de producir su "documental", ¿por qué tenemos que pagarle tanto dinero? y otra: ¿por qué no libera su película para que todo el mundo pueda verla gratis?

Pregunta de premio para los que sepan responder a las primeras: ¿irá Al Gore a recoger el premio en un contaminante avión a reacción, acelerando así la muerte de nuestro planeta? ¿irá a recogerlo en un ecológico velero? ¿lo hará por videoconferencia para recordar que él inventó Internet y reducir su huella ecológica? Se admiten apuestas.

Vamos al negocio de Gore en España: escribí aquí sobre eso, pero reproduzco un poquito para incitaros a leerlo:

Juan Negrillo es "el único español que por ahora ha conseguido el aval para repetir las palabras de Gore con la misma presentación que se puede ver en Una verdad incómoda". "EXPERTO EN CALENTAMIENTO GLOBAL", proclama el antetítulo de la entrevista. Un científico comprometido e insobornable, de esos que sólo abandonan el laboratorio para alertarnos ante un peligro que ya está aquí, pensarán los lectores.

Pues no. Vean el perfil que publica el periódico al final de la entrevista:

Origen. Málaga, 1972. Ha vivido casi siempre en Valencia. Currículo. Ha organizado durante siete años la Campus Party y muchos otros eventos universitarios. Ha participado en proyectos sociales de inserción sociolaboral. Los próximos días 7 y 8 de febrero dirige la organización del primer Encuentro sobre Energía, Municipio y Calentamiento Global, que se celebrará en Ifema e inaugurará Al Gore. Más información en la página web www.emcg2007.com Aficiones. «Viajar, el cine, los idiomas...». Debilidades. «Me gusta el silencio. Un buen silencio». Virtudes y defectos. «Mi mayor virtud es también mi peor defecto, y es que me interesa todo».

Vaya. Se les ha olvidado poner la titulación, porque un experto en cambio climático seguro que tiene por lo menos un doctorado en física, pensarán los más inocentes. No. No hay doctorado en física. Ni en ninguna otra cosa. Busquen sus publicaciones sobre climatología, a ver si tienen más suerte que yo, porque no he encontrado ni un artículo en la gaceta local del barrio.

Pero, entonces, ¿cómo es que nada menos que Al Gore le ha elegido como única persona autorizada para repetir su presentación? Veamos qué cuenta el mismo Negrillo en la entrevista:

R.- Hace unos años le invitamos a dar una conferencia. Empezamos a relacionarnos, nos contó un día su presentación hace cuatro años con su portátil y al cabo de una hora estábamos temblando.

Temblar ante Al Gore podría ser todo lo que necesita una persona para tener autorización para divulgar su mensaje. Pero resulta que no es así. Y es que hay cosas que Negrillo no nos cuenta en la entrevista, así que lo haré yo.

Unas pistas: campus party, conferencia, "empezamos a relacionarnos". En realidad, aquí falta una tercera persona: Paco Ragageles, el creador de la Campus Party valenciana. Negrillo, como apunta en su breve nota biográfica, es un empleado de Futura Interactiva, la empresa que creó Ragageles para gestionar la Campus Party. Y es en la Campus Party de 2001, en la que invitaron a Al Gore, cuando le conocieron. Pero no es exacto lo que cuenta Negrillo.

Lo cierto es que, en 2001, Gore todavía no hablaba del cambio climático. Se dedicaba a lloriquear por las elecciones "robadas", y a presumir de haber inventado Internet. Durante un tiempo, su principal proyecto era crear una televisión participativa (dentro de poco dirá que inventó YouTube). Y en 2004 creó un fondo de inversión en empresas "sostenibles", junto a David Blood, un conocido inversor londinense).

Aviso: no se les ocurra llamar a David Blood "especulador" ni "tiburón de las finanzas". Y no se les ocurra relacionar los millones de dólares invertidos en negocios "ecológicos" con el interés de Gore por denunciar el cambio climático.

El caso es que Ragageles y Gore se cayeron bien, y un tiempo después Gore se asoció con Ragageles para crear una empresa de consultoría de alto nivel dedicada al desarrollo de la Sociedad de la Información. Durante un tiempo tuvieron como cliente a la Generalitat de Valencia, y estaban en negociaciones con algún ayuntamiento italiano. Ignoro si llegaron a hacer algo allí, y supongo que algún valenciano les podrá contar cómo les fue por aquí.

El caso es que, ahora, quien tiene la autorización de difundir el evangelio del cambio climático según Al Gore, no es Negrillo "el experto en cambio climático", sino Negrillo "el empleado de Futura Interactiva". No es un experto en cambio climático, sino un experto en montar macroeventos tecnológicos. Actividad muy respetable, pero que difícilmente le faculta para impartir doctrina sobre climatología.

Y es que lo de explicar las terribles verdades que revela Al Gore en su película es un negocio más. Gore no ha autorizado a una sola persona en España a utilizar sus medios porque sea la única persona cualificada desde el punto de vista de conocimiento, sino porque es empleado de su socio. Aquí el rigor científico importa entre poco y nada. Lo que importa es el dinero que Al Gore y Futura Networks ganen asustando a la gente.


Terror Gore y clima

Es innegable: el terror por el cambio climático ya está aquí. Y es más terrible aún de lo anunciado. O actuamos pronto y de manera contundente, o ya no tendrá remedio.

Es decir, lo que es innegable es que la campaña para denunciar el apocalipsis está lanzada a todo gas. En El Mundo, por ejemplo, tienen prácticamente una sección diaria dedicada a alarmarnos. Desde los intentos de censura en Weather.com hasta los actos de voluntarismo ingenuo de hoy, pasando por la ponderación y mesura habitual en nuestro Presidente, no hay día sin al menos una noticia dedicada a esta terrible amenaza.

Aunque por un lado creo que entrar en estos temas es como intentar razonar con un astrólogo, es cierto que puede haber personas sin formación científica que crean lo que leen en los periódicos y ven en la televisión. Así que, vamos a intentar poner un poco de perspectiva en todo esto.

Lo primero de todo es valorar el pretendido "consenso científico". Para muchos, es el argumento definitivo: si todos los científicos están de acuerdo, tiene que ser verdad.

Pues no es así. La ciencia, al menos desde Galileo, no funciona por consenso, sino mediante el método científico. Es decir: observar, analizar, proponer explicaciones falsables (esto es, tales que se pueden realizar pruebas que confirmen la explicación o que demuestren que es incorrecta), probar las explicaciones y confirmarlas, rechazarlas o completarlas según el resultado de la prueba.

El consenso científico, por definición, está siempre cuestionado. Se basa, en el mejor de los casos, en datos de los que se dispone en un momento dado, junto a las herramientas de las que se dispone para analizarlos. La teoría de la relatividad, por ejemplo, no pudo ser probada experimentalmente hasta muchos años después de ser propuesta por Einstein.

Hay innumerables ejemplos de consenso científico que con el tiempo se han demostrado equivocados. Por ejemplo, la teoría de la deriva continental de Wegener fue ridiculizada prácticamente por todos los científicos de la época, hasta que treinta años después, ya fallecido Wegener, se confirmó que era esencialmente correcta (es lo que se conoce ahora como Tectónica de Placas).

Es decir, el consenso de los expertos vale para los críticos de arte o los juristas, pero no puede satisfacer a ninguna persona con una mínima formación científica. El problema, desgraciadamente, es que en nuestra sociedad está prohibido ignorar quién fue Velázquez, pero se puede considerar culta a una persona que no sabe nada acerca de Francis Crick. Para evitar el esfuerzo de pensar por sí mismos, y ante la falta de conocimientos de base con respecto a los cuales situar una idea o hipótesis científica, muchos prefieren fiarse de los "expertos".

Únase a esto la desconfianza en las empresas y la hiperlegitimidad de las ONGs. Un estudio pagado por EXXON es automáticamente descartado por la inmensa mayoría de los ciudadanos, mientras que otro pagado por Greenpeace conseguirá titulares a toda página en los medios. Esto, sin necesidad de que nadie lea uno y otro informe, analice su contenido, sus métodos de trabajo y sus conclusiones.

Por último, muchas veces los supuestos expertos que apoyan el cambio climático no son tales. Como ejemplo, no sólo Al Gore, sino su profeta en España, a quien El Mundo dedicó una entrevista a página completa el 25de Enero. Juan Negrillo es "el único español que por ahora ha conseguido el aval para repetir las palabras de Gore con la misma presentación que se puede ver en Una verdad incómoda". "EXPERTO EN CALENTAMIENTO GLOBAL", proclama el antetítulo de la entrevista. Un científico comprometido e insobornable, de esos que sólo abandonan el laboratorio para alertarnos ante un peligro que ya está aquí, pensarán los lectores.

Pues no. Vean el perfil que publica el periódico al final de la entrevista:

Origen. Málaga, 1972. Ha vivido casi siempre en Valencia. Currículo. Ha organizado durante siete años la Campus Party y muchos otros eventos universitarios. Ha participado en proyectos sociales de inserción sociolaboral. Los próximos días 7 y 8 de febrero dirige la organización del primer Encuentro sobre Energía, Municipio y Calentamiento Global, que se celebrará en Ifema e inaugurará Al Gore. Más información en la página web www.emcg2007.com Aficiones. «Viajar, el cine, los idiomas...». Debilidades. «Me gusta el silencio. Un buen silencio». Virtudes y defectos. «Mi mayor virtud es también mi peor defecto, y es que me interesa todo».

Vaya. Se les ha olvidado poner la titulación, porque un experto en cambio climático seguro que tiene por lo menos un doctorado en física, pensarán los más inocentes. No. No hay doctorado en física. Ni en ninguna otra cosa. Busquen sus publicaciones sobre climatología, a ver si tienen más suerte que yo, porque no he encontrado ni un artículo en la gaceta local del barrio.

Pero, entonces, ¿cómo es que nada menos que Al Gore le ha elegido como única persona autorizada para repetir su presentación? Veamos qué cuenta el mismo Negrillo en la entrevista:

R.- Hace unos años le invitamos a dar una conferencia. Empezamos a relacionarnos, nos contó un día su presentación hace cuatro años con su portátil y al cabo de una hora estábamos temblando.

Temblar ante Al Gore podría ser todo lo que necesita una persona para tener autorización para divulgar su mensaje. Pero resulta que no es así. Y es que hay cosas que Negrillo no nos cuenta en la entrevista, así que lo haré yo.

Unas pistas: campus party, conferencia, "empezamos a relacionarnos". En realidad, aquí falta una tercera persona: Paco Ragageles, el creador de la Campus Party valenciana. Negrillo, como apunta en su breve nota biográfica, es un empleado de Futura Interactiva, la empresa que creó Ragageles para gestionar la Campus Party. Y es en la Campus Party de 2001, en la que invitaron a Al Gore, cuando le conocieron. Pero no es exacto lo que cuenta Negrillo.

Lo cierto es que, en 2001, Gore todavía no hablaba del cambio climático. Se dedicaba a lloriquear por las elecciones "robadas", y a presumir de haber inventado Internet. Durante un tiempo, su principal proyecto era crear una televisión participativa (dentro de poco dirá que inventó YouTube). Y en 2004 creó un fondo de inversión en empresas "sostenibles", junto a David Blood, un conocido inversor londinense).

Aviso: no se les ocurra llamar a David Blood "especulador" ni "tiburón de las finanzas". Y no se les ocurra relacionar los millones de dólares invertidos en negocios "ecológicos" con el interés de Gore por denunciar el cambio climático.

El caso es que Ragageles y Gore se cayeron bien, y un tiempo después Gore se asoció con Ragageles para crear una empresa de consultoría de alto nivel dedicada al desarrollo de la Sociedad de la Información. Durante un tiempo tuvieron como cliente a la Generalitat de Valencia, y estaban en negociaciones con algún ayuntamiento italiano. Ignoro si llegaron a hacer algo allí, y supongo que algún valenciano les podrá contar cómo les fue por aquí.

El caso es que, ahora, quien tiene la autorización de difundir el evangelio del cambio climático según Al Gore, no es Negrillo "el experto en cambio climático", sino Negrillo "el empleado de Futura Interactiva". No es un experto en cambio climático, sino un experto en montar macroeventos tecnológicos. Actividad muy respetable, pero que difícilmente le faculta para impartir doctrina sobre climatología.

Y es que lo de explicar las terribles verdades que revela Al Gore en su película es un negocio más. Gore no ha autorizado a una sola persona en España a utilizar sus medios porque sea la única persona cualificada desde el punto de vista de conocimiento, sino porque es empleado de su socio. Aquí el rigor científico importa entre poco y nada. Lo que importa es el dinero que Al Gore y Futura Networks ganen asustando a la gente.

Lo cual tampoco es ilícito en sí mismo. Bela Lugosi se hizo un nombre asustando a la gente con una capa negra y un par de colmillos. Se hizo enterrar disfrazado de Drácula, y hay quien afirma que llegó a creerse su papel. Lo cual es más de lo que podemos decir de Al Gore, Negrillo, y tantos otros "expertos en cambio climático".

Sobre el cambio climatico en Barrapunto

A raíz del último informe de la ONU sobre el cambio climático, que afirma entre otras cosas que sus efectos perdurarán durante mil años, Yonderboy ha escrito una entrada muy recomendable en Barrapunto. Además de escribir con corrección está llena de sentido común y de enlaces interesantes.

La verdad es que Barrapunto se está haciendo otra vez más interesante desde la aparición de Menéame. Hubo un tiempo en el que era imposible visitar Barrapunto sin encontrar decenas de comentarios escritos por auténticos australopitecos. Al parecer, estos individuos han migrado a Menéame, y ahora, como en los viejos tiempos, si quieres leer noticias sobre ciencia y tecnología puedes acudir a Barrapunto sin tener que llenarte de fango para encontrar algo de valor.

Si queréis comparar, mirad los comentarios sobre la polémica de la alcaldesa demagoga de Ciempozuelos en Barrapunto y en Menéame.

Norman Borlaug

No sé si muchos de mis lectores saben quién es Norman Borlaug. Premio Nobel de la Paz en 1970, es probablemente la persona que más vidas humanas ha salvado en toda la historia de la humanidad. Con toda probabilidad, es responsable de haber salvado la vida de más de mil millones de seres humanos.

Borlaug se crió en una granja de Iowa, y al final de la Segunda Guerra Mundial marchó a México, donde trabajó en la selección y mejora de variantes de trigo. Borlaug consiguió variantes de alto rendimiento y resistentes a las enfermedades. Como resultado, México se convirtió en exportador de trigo en 1963, y sus variantes se introdujeron en Pakistán e India, y después en otros países de Asia y África. Sus métodos fueron utilizados para mejorar otros cereales, creándose así lo que se ha llamado la "Revolución Verde", que ha evitado que centenares de millones de personas en todo el mundo hayan muerto de hambre.

Borlaug es profesor en la universidad A&M de Texas. Ahora está luchando contra un cáncer, y hay un movimiento para concederle la medalla de oro del Congreso, el mayor reconocimiento civil en Estados Unidos.

Cito una frase de Borlaug:

"algunos de los ecologistas de las naciones occidentales son la sal de la tierra, pero muchos son elitistas. Nunca han experimentado la sensación física del hambre. Actúan desde cómodas oficinas en Washington o Bruselas. Si vivieran sólo un mes entre la miseria de los países en desarrollo, como lo he hecho yo durante cincuenta años, gritarían pidiendo tractores y fertilizantes y canales de irrigación y se indignarían con los elitistas que desde sus casas intentaran negarles estas cosas."

En los años sesenta los ecologistas liderados por Paul Ehrlich profetizaban la muerte de millones de personas por inanición. Su respuesta era reducir la natalidad:

"Debemos tener control de natalidad en casa, esperemos que mediante un sistema de incentivos y castigos, pero también por obligación si los métodos voluntarios fallan".

Después jugueteó con la idea de poner esterilizantes en el suministro de agua y racionar el antídoto para producir la población óptima. Descartó la idea, observando que todavía no era técnicamente posible.

Hoy, muchos ecologistas son absolutamente ignorantes de todo lo concerniente a la Biología en general y a la Ecología en particular, pero defienden creencias en virtud de las cuales todos los demás tenemos que cambiar nuestro modo de vida o seremos culpables de catástrofes indescriptibles. Mientras, científicos desconocidos para el gran público como Borlaug investigan, descubren cómo funcionan las cosas y desarrollan tecnologías que salvan cada día la vida de millones de personas en todo el mundo.

El regreso del DDT

Una magnífica noticia:

Casi 30 años después de que se descontinuara el uso del DDT para controlar a la malaria, la Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció que el insecticida volverá a ser parte de su programa para erradicar la enfermedad.

Bien está reconocer los propios errores. Ahora, ¿quién les explica a estos que en realidad no ha pasado nada, y que lo pasado pasado está y pelillos a la mar?

La felicidad

Happiness is a warm gun, cantaba John Lennon. Yeah, watever. Yo no soy quién para contradecir a Lennon. Y es que no es fácil saber en qué consiste eso de la felicidad, ni si es lo mismo para todos. Los sabios que escribieron la constitución de los Estados Unidos proclamaron el derecho a buscar la felicidad, no el derecho a la felicidad.

Por supuesto, esto no es obstáculo para que una ONG haya creado un índice de felicidad por países. Un índice en el que Estados Unidos sale muy mal parado (150 de 175) y en los primeros puestos están Vanuatu (1º), Colombia (2º) o Cuba (6º). Para calcularlo, no les basta con preguntar a la gente si es feliz, sino que utilizan, además de la expectativa de vida y un "índice de felicidad", algo que llaman "huella ecológica". Combinando las tres variables es como les sale su índice.

Cualquier persona sensata, ante estos resultados, diría: "nos hemos equivocado. Nuestro índice es una gran cagada. Vamos a rehacerlo." A ver si no cómo explicas que los cubanos huyan por millares del paraíso de felicidad en el que viven y se jueguen la vida entre tiburones para llegar al infierno estadounidense.

Aunque a lo mejor el índice no es una chapuza, sino el reflejo exacto de los prejuicios de los "economistas" que lo han elaborado. Veamos qué dice Nic Marks, uno de los autores:

El objetivo del índice era demostrar que el bienestar no tiene que estar ligado a niveles altos de consumo.

Me lo temía. Partiendo de la base de que "el dinero no da la felicidad", han hecho un índice según el cual los habitantes de países subdesarrollados son felices por definición.

Un día de estos voy a hacer un índice de desfachatez, en el que ser miembro de una ONG tendrá un plus de 50 puntos.

Tontadas

No debería haberlo hecho, pero no he podido evitarlo. He visto el post de JCR y me he lanzado a seguir el enlace. La web es peor que el anuncio. Ahora ya no hay dos posturas, el apocalíptico y el integrado. Ahora resulta que el apocalíptico ha decidido lavarse un poco, sonreir y hacer una web moderna y amigable. Con un buen diseño, pero un mensaje para tontos.

Sólo dos ejemplos.

La amenaza más grave para nuestro planeta sigue siendo el efecto invernadero, provocado por las más de 1.000 toneladas de gases contaminantes que llegan a la atmósfera por segundo.

Entonces ¿qué hacemos?
Utilizar biocombustibles.


Yo tengo otra idea: estudiar química. Al menos al nivel de ESO. Así el espabilado que ha escrito eso aprendería que la combustión del biocombustible genera CO2 y H2O, igual que sucede con los combustibles derivados del petróleo. Y con todos los combustibles basados en compuestos de Carbono e Hidrógeno, que son la mayoría.

El sol, el viento, el agua, son fuentes inagotables de energía que contaminan tan poco que el impacto medioambiental que provocan es mínimo.
Vamos a ver, ¿este tío no se da cuenta de que contaminación e impacto medioambiental no son lo mismo? ¿Es que nunca ha visto un parque eólico? ¿O tal vez no ha oído hablar de la presa de las Tres Gargantas?

Me da pereza entrar a discutir otra vez la consideración del CO2 como "gas contaminante", (o del H2O, que seguro que al que ha escrito esto le dices que los tubos de escape de los coches emiten mucho H2O y lo prohíbe) explicar que no hay ninguna evidencia científica del calentamiento global, ni mucho menos de que sea producido por el hombre o de que tenga algo que ver con la generación de CO2, o explicar las ventajas de la energía nuclear como "no contaminante y de bajo impacto medioambiental". Si alguna vez tengo ganas y tiempo, volveré a sostenibilidad. com, porque es una mina que daría juego para un montón de posts.

Otra de la respetable y rigurosa prensa escrita

Titular de La Razón:

España es el país industrializado que más contamina

En la primera frase del artículo:

España es el país industrializado en el que más han aumentado las emisiones de gases de efecto invernadero desde 1990, año de referencia para el Protocolo

Vamos a ver ¿tan difícil es entender la diferencia entre "el que más contamina" y "en el que más ha crecido la contaminación"? ¿O es que pretenden que creamos que España emite más CO2 que todo Estados Unidos?

No se fíen de los blogs, que no son rigurosos ni tienen procedmientos de revisión editorial, dicen. Je.

Y eso sin entrar en el fondo del artículo. Porque ¿acaso se le ha ocurrido al tal F. Martínez que las dos cifras que aparecen en la esquina superior derecha de este cuadro tienen algo que ver? ¿El que una economía crezca el doble que otra no tiene nada que ver con el aumento del consumo de energía?

Y por otro lado, lo de que el CO2 es contaminante es cuestión de opiniones. A las plantas les encanta el CO2. Cuanto más, mejor. Para las plantas, para todas las plantas, el CO2 no es un contaminante: es comida. Ya sé que hay quien dice que el CO2 produce efecto invernadero, pero es que el H2O también (y más que el CO2). Y calificar al H2O de contaminante es un pelín exagerado, hasta para los ecologistas más radicales.

No sé en qué momento hemos pasado de considerar gases contaminantes a los verdaderamente perjudiciales, como los derivados del azufre o el CO (monóxido de carbono), a considerar agente contaminante a algo que nuestro cuerpo produce continuamente, en cantidades que superan los 650 litros diarios, y que es imprescindible para que las plantas puedan vivir.

En fin, si queréis entreteneros un rato, o echaros a llorar, dad una vuelta por Junk Science. Ahí, en la portada, podéis ver lo que desde Febrero de 2005 nos ha costado Kioto, lo que hemos conseguido invirtiendo esa enorme cantidad de dinero, lo que nos cuesta que la malaria siga actuando gracias a la prohibición del DDT, y las personas que han muerto porque a los ecologistas les importa más la posibilidad remota de que un huevo de águila tenga la cáscara más delgada que la certeza de la muerte de millones de personas concretas y reales.

Beatus ille

Ayer me tocó ejercer de padre y ayudar a mi hijo de 8 años (3º de Primaria) a estudiar Conocimiento del Medio. El tema trataba sobre las ciudades y los pueblos, y había una página dedicada a explicar las diferencias entre la vida de la ciudad y la vida en el pueblo.

¿Adivináis cuáles eran las características de la vida en la ciudad? Efectivamente: contaminación, prisas, atascos, largas distancias que obligan a desplazarse en coche o en transporte público, gente que sólo conoce a los vecinos... Por el contrario, en el campo se vive tranquilo, se respira aire puro, todos se conocen y puedes ir a cualquier sitio andando.

Así que no pude evitar hacerle pensar un poco, y le comenté: "me parece que se han olvidado algunas cosas, porque en las ciudades hay hospitales, muchos cines que ponen muchas películas, teatros, museos, hay más restaurantes y sitios donde divertirse, y hay más trabajos. Si vives en un pueblo tienes el hospital lejos, sólo hay un cine, hay pocos restaurantes y poco trabajo."

Mi hijo, que no es tonto, dijo: "creo que han puesto todo lo malo de las ciudades y todo lo bueno de los pueblos".

Pues sí. El autor, que obviamente vive en una ciudad, piensa que todos somos tontos del bote y que nos gusta sufrir, y por eso elegimos la ciudad. O que necesitamos que alguien nos explique lo bien que se vive en un pueblo. No dudo de que habrá gente que prefiera la paz y la tranquilidad del pueblo, pero ¿sería mucho pedir que nos dejaran elegir a los demás la contaminación y los atascos y la libertad y las exposiciones y los conciertos y los trabajos y la zona gay y los restaurantes japoneses?

En fin. Ecologismo barato para adoctrinar a los niños desde los ocho años.

Reír por no llorar

Si a alguien le apetece olvidarse del Estatuto y otras miserias locales, no debe perderse este post de Iowahawk, en el que defiende el proyecto Iowa Rainforest. Un gigantesco invernadero para devolver a Iowa su selva tropical, arrasada "hace 400 millones de años por un desarrollo de brontosaurios sin regular y unos asteroides descuidados".

El sector del cristal de Iowa está a favor del proyecto, y como demuestra Iowahawk, es más barato que las alternativas de anexionarse Costa Rica o manipular la tectónica de placas para desplazar a Iowa hasta la desembocadura del Amazonas.

Del calentamiento global

Vía Desde el Exilio, llego a un post del MSV sobre el calentamiento global. Parece una broma, pero en realidad tiene exactamente la misma base científica que el protocolo de Kioto.

Recordemos el meme que ahora está más extendido: la humanidad, al generar CO2, que es un gas que produce un efecto invernadero, está provocando un cambio en el clima a nivel mundial, que produce todos los fenómenos anormales que observamos en los últimos tiempos (aumento de la temperatura, sequías, huracanes, incluso tsunamis para los más ignorantes). Si no le ponemos remedio controlando la emisión de CO2, el aumento será irreversible y la humanidad vivirá un infierno catastrófico. Sólo los propagandistas a sueldo de las multinacionales se oponen a esto.

Vayamos por partes, que diría Jack el Destripador:

  • El CO2 es un gas que produce efecto invernadero.
    Cierto. Pero también el vapor de agua produce efecto invernadero, y en mucha mayor medida que el CO2. De hecho, esta es una experiencia que todos tendréis: en invierno, los días sin nubes son más fríos que los nublados, porque las nubes, al reflejar de vuelta a la tierra la luz del sol provocan un aumento de la temperatura en la superficie. También el metano, que se libera a la atmósfera en gran cantidad debido a los procesos intestinales de los grandes herbívoros, produce efecto invernadero. De modo que no sabemos si sería más eficaz matar a todas las vacas que cerrar las fábricas para reducir el efecto invernadero.

    Por otro lado, el efecto invernadero es el que permite que en la Tierra haya agua líquida, y por tanto vida. En Marte casi no hay efecto invernadero, porque no hay apenas atmósfera, y cuando no le da el sol directamente hace un frío que pela. Cierto que en Venus el efecto invernadero produce unas temperaturas poco recomendables, pero en general en la Tierra nos ha venido muy bien en los últimos 3.000 millones de años.

    Y por si alguien lo ignora, el CO2 es menos venenoso que el oxígeno. Usted, querido lector, está liberando ahora mismo CO2 simplemente por el hecho de respirar. Y este CO2 le viene muy bien a esa plantita que tiene en el alféizar de la ventana, que lo utiliza para sintetizar alimentos, liberando de paso el oxígeno que usted respira.

  • El incremento de CO2 está produciendo un cambio en el clima a nivel mundial.

    Primero habría que demostrar que el clima está cambiando. Y no vale decir "cuando yo era niño nevaba un montón, y este verano ha hecho un calor insoportable". Hay que utilizar datos objetivos, y a poder ser series que incluyan datos anteriores a la revolución industrial, para poder comparar. El problema es que estas series no existen.

    De hecho, en esta página de la NASA en la que se explican las medidas de temperaturas estratosféricas y troposféricas obtenidas a través de stélites (que son más fiables que los observatorios locales, que entre otras cosas sólo miden la temperatura local) se explica que por los registros que tienen desde 1979 hasta la fecha, no se puede decir que exista calentamiento global. Es más, el aumento más significativo se produce en 1998, debido al efecto de la corriente de El Niño.

    Pero supongamos que sea cierto que se ha producido un aumento de las temperaturas en el siglo XX. Aún así, habría que demostrar que se debe al incremento de CO2, y no a la muerte de Stalin. Y aquí tampoco vale la intuición. El que dos fenómenos estén correlacionados no implica que uno sea causa del otro. También podríamos decir que el incremento en las temperaturas está produciendo una mayor concentración de CO2 en la atmósfera. Si no hay una explicación científica para la causa, la simple correlación no sirve.

  • El cambio climático produce fenómenos anormales: huracanes, sequías, tsunamis...

    Aquí ya sí que tenemos que hacer un auténtico acto de fe. Si es complicado medir el incremento de la temperatura de manera fiable, ¿cómo podemos saber que los huracanes son ahora más frecuentes o más violentos? No sirve el número de víctimas o los destrozos, porque cualquier área por la que pase un huracán ha aumentado expectacularmente de población en los últimos cien años. Se podría medir la velocidad, o algún otro parámetro intrínseco al huracán, pero el problema es las mediciones de hace cien años o no existen o no son fiables.

    De modo que cualquier referencia a estos fenómenos hay que ponerla en cuarentena, al menos hasta que tengamos evidencias sólidas en que fundamentar nuestras hipótesis.

  • Si no rectificamos y limitamos las emisiones de CO2, el cambio será irreversible y catastrófico
  • Aquí nos adentramos ya en la adivinación del futuro, que es uno de mis temas favoritos. Resulta que no sabemos qué parte del efecto invernadero se debe al CO2. Resulta que no sabemos hasta qué punto los sumideros de CO2 pueden absorber el exceso de CO2 producido. Resulta que no tenemos un modelo capaz de predecir con precisión la temperatura media dentro de un año.

    Pero hay científicos capaces de pronosticar la temperatura media en el 2100. Claro que no a todos les sale lo mismo. Unos dicen que el calentamiento será de 3-4º, y otros que de 11º.
    Teniendo en cuenta que la temperatura media de la Tierra es de 17º, esto significa una variación de entre un 17% y un 64% con respecto a la temperatura actual. Lo que traducido a un lenguaje normal significa: "esto se va a calentar mogollón, pero no tenemos ni idea de cuánto exactamente".

    Y es que predecir el futuro tiene sus ventajas, porque dentro de cien años ninguno de nosotros podremos recordarles a estos científicos que sus predicciones no se han cumplido. Al menos, algo han aprendido desde 1970, cuando predecían un descenso de 11 grados para el año 2000 que llevaría directamente a una glaciación. Ahora las predicciones las hacen a 95 años, y así nadie les podrá llevar la contraria hasta después de muertos.

  • Sólo los que están a sueldo de las multinacionales se oponen a la teoría del cambio climático.

    Esto es, si les llevas la contraria es porque tienes intereses ocultos. Ahora bien, ¿quién es el promotor de Kioto? El IPCC. Según Wikipedia:

    El IPCC, que se fundó para evaluar los riesgos de los cambios climáticos inducidos por los seres humanos, atribuye la mayor parte del calentamiento reciente a las actividades humanas

    Es decir, un organismo cuyos miembros perderían su trabajo si encontraran que no hay relación entre la actividad humana y el cambio climático, encuentra que la mayor parte del cambio climático se debe a la actividad humana. Pero éstos seguro que son objetivos, y que si hubieran encontrado que la actividad humana no tiene nada que ver, se hubieran ido a casa tranquilamente.
  • En resumen: estoy tan dispuesto a creer que la muerte de Stalin es la causa del calentamiento global como que se debe a la contaminación por CO2, porque tengo la misma evidencia científica para las dos hipótesis: ninguna.

    Rectifico

    Cuando uno se equivoca, debe reconocerlo. Tanto criticar a los profetas del calentamiento global, y al final resulta que tenían razón. Nada más entrar en vigor el tratado de Kioto, tenemos la nevada más importante de los últimos 50 años.

    Retiro también todas las referencias a la ineficacia del gobierno y de las organizaciones supranacionales para resolver problemas, e insto desde aquí a todos los compañeros agitadores a que hagan lo mismo.

    Os dejo. Voy corriendo a afiliarme a Greenpeace (si la nieve lo permite).

    Stanislaw Lem, Kyoto y la adivinación del futuro

    Más que comentar el "cambio climático" (antes llamado calentamiento global), el protocolo de Kyoto y los invasores de Narbona, prefiero tratar el tema de la prognosis (o pronosticación del futuro).

    Este siempre ha sido uno de los sueños de la humanidad. Desde que tenemos memoria histórica, los gobernantes han procurado conocer el futuro para poder tomar mejores decisiones. Y no sólo los gobernantes: todavía hay gente que consulta a un charlatán para averiguar si ese chico que le pretende será un buen partido.

    Permitidme que copie unas líneas del libro de Stanislaw Lem Un valor imaginario:

    LA EXTELOPEDIA VESTRAND

    constituye un resultado garantizadodel trabajo EXTRAHUMANO, y por tanto INFALIBLE, de dieciocho mil COMFUTADORES (computadores futurológicos) de nuestra propiedad.
    Las Definiciones de la ESTELOPEDIA VESTRAND se basan en el Cosmos de Ochocientos Gigatrillones de Cálculos Semo-Numéricos, efectuados en la Comurba de nuestra editorial por los Bapésculos (Baterías de los más Pesados Comfutadores Luménicos).

    La parafernalia que rodea a los métodos de predicción de los 400 científicos que auguran las catástrofes de Narbona, o los que aseguran que la tierra se está calentando (pero que oportunamente han dejado de utilizar la expresión calentamiento global para utilizar cambio climático, que vale lo mismo para un roto que para un descosido), no se diferencian mucho de los que proclama la introducción a la extelopedia de Lem.

    Básicamente, hay dos tipos de científicos que proclaman el calentamiento global: los que estudian la historia y los que pronostican el futuro.

    Los que estudian la historia tienen sus problemas, en los que no voy a entrar ahora, pero los que pronostican el futuro lo hacen con dos herramientas: modelos matemáticos simulados en un ordenador y la estadística. La estadística se ha usado desde hace más de 100 años, y sabemos que para obtener resultados significativos, hay algunas reglas de oro: no utilizar muestras sesgadas, no confundir correlación con causalidad y no extrapolar más allá de la serie de datos disponibles.

    Esta última regla hace que la estadística sea útil para predecir (dentro de un intervalo de confianza) la temperatura que hará en Pamplona el próximo 4 de Julio. Pero no sirve para analizar si hay factores nuevos que supongan un cambio de tendencia, porque entonces las estadísticas obtenidas ya no serían de aplicación al nuevo sistema.

    Así que los científicos usan modelos matemáticos, que introducen en un ordenador y a los que alimentan con parámetros de entrada para observar qué resultado ofrece el modelo a lo largo del tiempo.

    Aquí el principal problema es confundir el modelo con la realidad. Uno puede simular, por ejemplo, el comportamiento de un gen en una población introduciendo parámetros para la tasa de mutación, la frecuencia de recombinación, la tasa de migración y la ventaja adaptativa de cada variante de dicho gen. Y puede averiguar cosas muy interesantes sobre poblaciones aisladas, por ejemplo. Pero ninguna población de seres vivos reales se comporta exactamente como predice el modelo, porque hay multitud de otras variables que el modelo debe dejar fuera necesariamente, si queremos que sea útil para el propósito que nos ocupa.

    Dicho esto, hay otro problema: la variación de la frecuencia de un gen en una población es lineal (con las restricciones que he comentado antes). Pero Lorenz descubrió que el clima es un sistema no lineal (esto es, caótico). Lo cual quiere decir que dos situaciones de partida imposibles de distinguir en la práctica pueden soponer dos estados futuros del sistema muy diferentes entre sí.

    Por esto mismo, por mucho que se esfuercen los meteorólogos, nunca podrán pronosticar el tiempo con precisión más allá de unos días.

    Lo cual no quiere decir que las simulaciones por ordenador basadas en modelos no lineales no tengan sentido. Podemos aprender mucho de ellas. Ahora, de ahí a pretender que un ordenador puede decir cuál será la temperatura media dentro de 100 años hay un abismo.

    Me escandaliza en todas las noticias referidas al cambio climático el uso del argumento de autoridad: cuando yo estudié, hace ya muchos años, me contaron que el argumento de autoridad era típico de la ciencia medieval: si Aristóteles había afirmado algo sobre cualquier cosa, ya no se podía discutir: era así y punto.

    Ahora, en lugar del método científico, volvemos al argumento de autoridad: "los científicos dicen que nos invadirán las garrapatas". Pues lo siento, pero esto es cualquier cosa menos ciencia: la ciencia moderna (la única que ha proporcionado resultados) se basa en la experimentación y en la publicación de los resultados y métodos, de manera que cualquiera pueda repetir el experimento y obtener los mismos resultados.

    El documental de la BBC Futuro Salvaje presentaba unas criaturas hipotéticas creadas a partir de especies actuales interactuando en un medio ambiente igualmente hipotético. Es muy recomendable, porque muestra cómo opera la evolución, pero a nadie en su sano juicio se le ocurriría pensar que este ejercicio puede suponer una adivinación del futuro.

    El folleto de la extelopedia sigue explicando los fabulosos métodos que utilizan para predecir el futuro, e incluso que la extelopedia se actualiza sola cuando hay predicciones más certeras, pero advierte:

    Sin embargo, si SOLO empieza a temblequear (o bien a emborronarse) el PRECIO de la Extelopedia VESTRAND marcado más abajo, la lectura de Todo el Prospecto No Es Obligatoria, ya que el cambio se referirá exclusivamente a las

    CONDICIONES DE LA SUSCRIPCIÓN

    que, a causa del estado de la economía mundial, bien conocido de los Sres. (as) Clientes, no es pronosticable -y lo sentimos de veras- con una antelación superior a 24 minutos.

    De modo que tenemos una enciclopedia que afirma que puede predecir todo el futuro excepto su propio precio, igual que tenemos científicos que pueden predecir la temperatura dentro de 100 años pero no el mes que viene.

    Por si alguien no se ha enterado: dar como cierta una cifra de temperatura media global NO ES CIENCIA. Como mucho, se podría dar un rango y un intervalo de confianza. Esto es, podríamos decir, por ejemplo, que la temperatura media será entre -1 y 4 grados más elevada que la actual, con un intervalo de confianza del 95%. ¿Por qué no se hace? pues porque diciendo esto no se convence a nadie de que la catástrofe es inminente.

    En resumen, que puestos a predecir, tienen la misma fiabilidad Rappel con sus túnicas multicolores que los científicos de batas blancas. Y utilizan también el mismo método para engañar a los incautos: una cháchara ininteligible para el no iniciado, y predicciones a medio plazo o de una vaguedad tal que cualquier cosa que suceda significará el cumplimiento de la profecía.

    Olor corporal

    Gracias a David Millán, leo la última chorrada de Greenpeace: perfumes envenados. La cosa, como siempre, es llamar la atención: en Navidad ya tenían la campaña antilangostino, así que había que inventar algo por San Valentín.

    Como siempre, el problema que presentan no es tal. Por si no se han enterado: el veneno está en la dosis. Cualquier sustancia puede ser mortal o no, dependiendo de la cantidad de la misma a la que nos expongamos.

    Pero aparte de esto, me ha llamado la atención lo de los almizcles sintéticos. Por si alguien no lo sabía, el almizcle natural se obtiene del ciervo almizclero, que está en peligro de extinción.

    Está claro: si hacemos caso a Greenpeace no podemos usar almizcle natural, ni artificial. ¡Viva el olor corporal!

    No future

    No, esta vez no son los Sex Pistols, sino de nuevo los expertos ecologistas los que nos anuncian que no hay futuro para nosotros: afrontamos nada menos que la mayor desaparición de especies desde la extinción de los dinosaurios.

    La noticia no tiene por dónde cogerla, pero vamos a intentarlo:

    La Tierra afronta la mayor desaparición de especies desde la extinción de los dinosaurios

    De entrada, podeis ir viendo el gráfico en esta página. Como veréis, además de las cinco extinciones masivas (que afectan a más del 30% de las especies, en algún casos a más del 90%), hay una extinción continua de fondo.

    Mientras nos esmeramos en llenar el mundo de humos, desechos y asfalto, el otro plato de la destartalada balanza del medioambiente se vacía de animales y plantas. No se trata de un informe más para colocar en la estantería, la crisis de la biodiversidad es la más importante en la Tierra «desde la extinción de los dinosaurios», según alertó ayer Organización de Naciones Unidas. Los 1.200 expertos reunidos en París proponen un «mecanismo intergubernamental que alerte a gobiernos y responsables privados de la amenaza» y salve a «millones de especies de la extinción» que les depara.

    Casi un ejemplo de buen periodismo. El que ha escrito esto fue a clase el día que les contaron que en el primer párrafo había que resumir la historia. Lástima que el día que les dijeron que había que contrastar los datos que ofrece una fuente, y el día que les hablaron de la objetividad estuviera en la cafetería de la facultad jugando al mus.

    Javier Gómez París- El cuadro sobre el paisaje del mundo que trazaron ayer los expertos en biodiversidad empieza peligrosamente a asemejarse al de una naturaleza muerta. «Vivimos una crisis sin precedentes desde la extinción de los dinosaurios. El 45 por ciento de los bosques han desaparecido, el 10 por ciento de los corales y el resto está gravemente amenazado». El director general del Programa de la ONU sobre Medioambiente, Klaus Toepfer, pronunció ayer estas crudas palabras ante una platea con más de 1.200 expertos, responsables políticos y ONG.

    Vayamos por partes:
    ¿crisis sin precedentes desde la extinción de los dinosaurios? que se lo pregunten a los grandes mamíferos que poblaban el norte de Estados Unidos y Eurasia, extinguidos por el cambio climático que supuso el final de la última glaciación. Los mamuts y rinocerontes lanudos que vivían en las orillas del Manzanares sí que tenían motivos para preocuparse por estos calores de 10ºC en pleno Enero.
    El 45% de los bosques han desaparecido. ¿Sería mucho esfuerzo para el señor Toepfer leer los documentos de la propia ONU sobre la deforestación? Así podría ver que en el año 2000 la tasa neta de deforestación fue del 0,24% (3.688 millones de héctareas de bosque se redujeron en 9,4 millones de hectáreas). El mismo documento dice que la tasa de deforestación descendió ligeramente en los años 90 con respecto a los años 80.
    Pero es que además las fotografías por satélite muestran que en India la cobertura forestal ha crecido un 240% entre 1971 y 1999, esto es, un 8,57% anual. ¿Y qué han hecho los indios para conseguir esto? Pues entre otras cosas, incentivar económicamente la explotación de los bosques. Así han creado incentivos para que los campesinos los cuiden como cualquier otra cosecha.
    Con respecto a los corales no voy a entrar, pero ¿seguro que el resto está gravemente amenazado? ¿Las moscas están gravemente amenazadas? ¿Las ratas están gravemente amenazadas? ¿El señor Toepfer es experto, responsable político u ONG?
    Nota gramatical: el sujeto debe concordar con el predicado en número. ¿Qué es eso del "El 45% ... han desaparecido"?

    Los expertos saben que es difícil hacer oír cualquier grito de alarma en un mundo de sirenas, catástrofes naturales e informes apocalípticos, pero ayer hicieron un esfuerzo en la Cumbre Internacional sobre Biodiversidad de París.

    ¿Que es difícil hacer oír cualquier grito de alarma? ¿Lo dice un tipo que está dándoles cancha en uno de los principales periódicos del país? Quienes tienen difícil hacer oír su voz son los científicos más sensatos, que pueden verse sometidos incluso a una caza de brujas por no seguir a los catastrofistas.

    «Miles de especies desaparecen cada día antes de ser identificadas y descritas, cuando podían haberle sido útiles a la Humanidad», constató Toepfer.

    Ya empezamos. Si las especies no están identificadas y descritas, ¿cómo sabe Toepfer que desaparecen? Nótese además el uso de la matemática más avanzada por parte de Toepfer. El número "miles" no es un número real, irracional ni imaginario, sino un tipo nuevo de número denominado entre los matemáticos teóricos número irreal. En lugar de situarse sobre una recta o un plano, los número irreales se agrupan en varios puntos del espacio, de los que sólo se conocen algunos, como el antes mencionado miles, el mogollón, o el unapasta. A pesar de que su base teórica está todavía en un estado muy incipiente, son ampliamente usados en campos como la hostelería, la reparación de automóviles o la gestión de proyectos, casos en los que la suma de números enteros produce indefectiblemente un número irreal, siempre distinto del que predicen las matemáticas tradicionales.
    Pero de todas maneras, ¿cómo sabe que desaparecen miles cada día? Un poco más adelante se aclara todo.

    El mensaje que se quiere hacer llegar es doble: en primer lugar, subrayar el riesgo de que, de tanto adelgazar, la riqueza natural de nuestro mundo acabe raquítica; después, preguntarle a los 188 países (sin Estados Unidos) que firmaron las conclusiones de la Cumbre sobre Biodiversidad de Río de Janeiro, en 1992, por qué, trece años más tarde, no han hecho nada. Por ello, uno de los retos es conseguir un «mecanismo intergubernamental» permanente que sirva de bisagra entre expertos, asociaciones ecologistas, estados y empresas en las negociaciones internacionales.

    Sinceridad ante todo: lo que se pretende con esto es hacer llegar un mensaje. No averiguar la verdad, sino hacer llegar un mensaje. No voy a entrar en las metáforas sobre la riqueza natural, pero sí podría decir que es mentira que los 188 países no hayan hecho nada. De entrada, de las 149 reservas de la Biosfera que lista la UNESCO, muchas se han creado después de 1992. Y en las demás se ha seguido trabajando. Y esto es sólo un ejemplo.
    ¿Por qué se quiere entonces hacer llegar un mensaje falso? Pues porque el objetivo es el mecanismo intergubernamental, del que vivirán unos cuantos de estos expertos y asociaciones ecologistas, y que pagaremos nosotros.

    La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza estima que de los 1,7 millones de especies animales que conocemos, 16.000 luchan por sobrevivir y podemos perderlas para siempre. En esa agonía se hallan también 60.000 especies vegetales. El mayor problema es que estas especies animales conocidas son un puñado de las entre 10 y 30 millones que se estima que existen en la Tierra. Muchas de ellas están a punto de desaparecer antes incluso de ser conocidas.

    ¡Por fin algún dato! Vamos a ver las dimensiones de la catástrofe: un 0,94% de especies animales están amenazadas. Esto es, un 99,06% de especies no están amenazadas. ¿Recordáis que en el título se hablaba de la mayor desaparición de especies desde la extinción de los dinosaurios? En la extinción K-T (la de los dinosaurios) desapareció LA MITAD de todas las formas de vida. Un pelín exagerado comparar una extinción del 50% con un porcentaje de especies amenazadas, no extintas del 0,94%.
    Según estos, en los últimos 400 años ha desaparecido aproximadamente un 10% de las especies amenazadas. Teniendo en cuenta que citan a Vandana Shiva, no sé si son muy de fiar, pero utilicemos sus cifras de todos modos. Suponiendo que en los últimos 100 años, como dicen, el ritmo se ha cuadruplicado, esto quiere decir que cada año muere un 0,05% de las especies amenazadas. Esto es, de las 16.000 especies conocidas y amenazadas, desaparecen 8 al año. Si utilizamos el máximo de 30 millones de especies que existen en la tierra según estos expertos, suponemos que el porcentaje de especies amenazadas es el mismo que entre las especies conocidas (no tenemos información para pensar otra cosa) y aplicamos sus tasas de extinción, resulta que desaparecen AL AÑO 141 especies. Una pena, sin duda.
    Pero ¿de dónde se había sacado el señor Toepfer la cifra de miles de especies al día? ¿Sería mucho pedir que los expertos en catastrofismo supieran sumar, restar, multiplicar, dividir y calcular porcentajes?

    El hombre no puede mirar a otro lado a la hora de repartir las culpas de este desolador panorama.

    Entonces, ¿todas las extinciones de especies se deben al hombre? ¿no hay ni un escarabajillo que se haya extinguido simplemente porque otro mejor adaptado le ha dejado sin nicho ecológico? Esto supondría que la selección natural ya no actúa sobre la vida en la Tierra, y sí que sería una noticia.

    Las cuatro causas que más estragos causan a la biodiversidad dependen de manos humanas: la polución, la introducción de especies invasoras en ecosistemas que no les corresponden, la sobreexplotación del suelo y el cambio climático provocado principalmente por las emisiones de gas.

    ¿Porque lo dice quién? ¿Se atreven a caso a determinar qué porcentaje de las extinciones se deben a cada una de estas cuatro causas? ¿Entonces cómo saben que estas son las cuatro que más estragos causan a la biodiversidad?
    En el fondo de todos estos argumentos subyace una visión de la ecología, de las interacciones entre especies y de éstas con el medio, y de la selección natural profundamente ingenua y equivocada. Para estos iluminados, la naturaleza permanece en un estado de nirvana, sin sufrimientos ni alteraciones, hasta que viene el hombre (nótese como aquí no se dice el hombre y la mujer, como en todos los textos políticamente correctos) a perturbarla, extinguiendo especies a mansalva.

    Este molinillo destructor del que muchos llaman «progreso» ha multiplicado por cien el tranquilo ritmo «darwinista» de desaparición de especies.

    Lo que decíamos: ¿ritmo tranquilo? A ver si va a resultar que la "darwinista" lucha cruel por la vida es en realidad el paraíso original, donde el cordero yace con el león.
    Esto puede ser difícil de captar para espíritus simples como el embobado autor del este engendro, pero la realidad es que la destrucción de las especies (en realidad, la destrucción de los individuos) es el mecanismo por el que la naturaleza deja espacio para nuevas especies. A mí me hubiera gustado que los dinosaurios hubieran sobrevivido como grandes animales, además de hacerlo como aves, pero entonces nosotros no estaríamos aquí para verlo.
    Por cierto, otra vez las cifras a voleo: ¿de dónde se saca que el ritmo de desaparición se ha multiplicado por 100? ¿Seguro que no se ha multiplicado por 99 o por 101? Además, se ha multiplicado por 100 ¿con respecto a qué? seguramente no a las extinciones de hace 10.000 años, cuando desaparecieron los mamuts entre otras muchas especies. Entonces, ¿se ha multiplicado por 100 con respecto a hace 200 años, antes de la industrialización? ¿Y cómo lo sabe si no hay datos fiables de esa época?
    Y por cierto: el progreso es creador, no destructor.

    El presidente francés, Jacques Chirac, fue uno de los que más claramente abordó la cuestión: «En todos los continentes y en todos los océanos se encienden señales de alerta. La destrucción de este patrimonio, legado por milenios de evolución, es una terrible pérdida y una grave amenaza para el futuro». El mandatario instó en favor de la creación de un «grupo internacional de expertos» que estudie la «evolución de la biodiversidad» y mandó un mensaje a sus colegas de otras potencias mundiales para que pongan la defensa de la biodiversidad entre sus prioridades con «gestos concretos».

    Ya habían dicho lo del comité, pero el mensaje tiene que hacerse oír: "Dadnos dinero, o lo lamentaréis".

    Ayer se decidió que los trabajos culminen con una «Declaración de París», un texto de consenso que despierte la conciencia medioambiental de los gobiernos mundiales. ¿El enésimo grito en el vacío?

    Eso espero, por la cuenta que nos trae. Pero me temo lo peor.

    Bandarra Shiva

    Ya se han ocupado otros de esta sarta de disparates. Pero quería aprovechar para intentar responder a la pregunta que se hacían algunos: ¿porqué El Mundo publica esto?

    Si yo publicara un artículo en el que defendiera que Picasso fue uno de los mejores pintores del siglo XVIII, y Los fusilamientos del 6 de Mayo un claro exponente de su etapa puntillista, probablemente El Mundo no consideraría su publicación.

    De acuerdo, esto es una completa gilipollez, pero es que el artículo de Shiva no lo es menos. Lo que ocurre es que una mayoría de la gente, y entre ellos una enorme mayoría de periodistas, considera que no conocer datos básicos sobre Picasso, Goya o Velázquez es una muestra de incultura, pero que desconocer qué es la tectónica de placas no tiene la menor importancia. Por eso, uno no puede publicar en un periódico español memeces sobre Picasso, pero sí sobre la tectónica de placas. Lo primero es una burrada, lo segundo un punto de vista libre y alternativo.

    Asunto aparte son las cualificaciones de la señora Shiva para escribir el artículo: "escritora india y militante internacional en campañas por los derechos de la mujer y por el medioambiente". Vamos a ver, si yo soy por ejemplo "químico y militante internacional en campañas por los derechos de los niños y por la exploración del espacio", ¿ya puedo escribir sobre Picasso? ¿Por qué si alguien es escritor, o cineasta, o músico puede escribir sobre cualquier cosa y si es científico no?

    David Lodge

    Bueno, gracias a la hospitalidad de Daniel me he mudado a Red Liberal. Y para celebralo, os copio unas líneas de un libro de David Lodge que estaba releyendo:

    Letitia Glover y Ralph Messenger estaban discutiendo sobre cuestiones de medio ambiente. "La tierra no nos pertenece, nosotros pertenecemos a la Tierra", declaró ella, píamente. "Los pieles rojas lo sabían"."¿Los pieles rojas?", dijo Ralph Messenger. "¿Te refieres a los tíos que provocaban una estampida de una manada de búfalos sobre un acantilado para asegurarse los filetes de la cena?". "Estoy citando un discurso del jefe Seattle a mediados del siglo XIX, cuando el gobierno norteamericano quiso comprar las tierras de su tribu", dijo Laetitia, envaradamente. "Conozco ese discurso", dijo Ralph. "Lo escribió en 1971 el guionista de un docudrama para la televisión americana". Annabelle Riverdale, a la que esta polémica había sacado de su sopor, lanzó un pequeño borboteo de risa, y luego, en el silencio que siguió, intentó fingir que no se había reído. "No sé nada de ese programa de tele", dijo Laetitia, enrojeciendo. "Lo leí en un libro. Probablemente también lo leyó el guionista". "Se lo sacó de l amanga", dijo Ralph, "y entonces l agente empezó a citarlo en sus folletos ecologistas como si fuera algo histórico". Laetitia miró a su marido de soslayo, en busca de apoyo, pero él mantuvo la cabeza agachada, tal vez reacio a arriesgar su reputación académica en un terreno tan incierto. Jasper, galantemente, acudió en rescate de Laetitia. "Aunque no sea histórico, Ralph, el sentimiento podría ser auténtico". "Al contrario, es totalmente falso, dijo Ralph. "No pertenecemos a la Tierra. La Tierra nospertenece porque somos los animales más inteligentes que hay en ella." "Eso es tan arrogante, tan eurocéntrico", suspiró Laetitia, cerrando los ojos para disociarse lo más completamente posible de unaopinión tan odiosa. "¿Qué quieres decir con eso de eurocéntrico?", la conminó Ralph, impulsdando la cabeza hacia adelante, en actitud de reto. Uno tras otro, los demás nos callamos y dejamos de comer.

    - Eran unos colonialistas europeos los que consideraban la tierra algo que comprar y vender y explotar- dijo Laetitia-. Las poblaciones indígenas tienen un instinto natural para preservar su hábitat y utilñizar sus recursos con economía.

    - Al contrario, sólo las limitaciones de su tecnología han impedido a los pueblos primitivos destruir su medio ambiente a un aescala que nos horrorizaría- dijo Ralph.

    -No sé como puedes estar tan seguro de eso- dijo ella.

    - Los polinesios eexterminaron a la mitad de las especies de pájaros de las islas Hawai mucho antes de que llegase allí el capitán Cook-dijo él. En Nueva Zelanda, los maoríes masacraron a toda la población de avces moa gigantes y ni siquiera se comieron los cadáveres. Todavía hoy, los indios yuqui de la selva tropical de Bolivia talan árboles para coger su fruto. La conservación es un concepto de las civilizaciones avanzadas.

    El libro en cuestión se titula en castellano Pensamientos secretos, en inglés Thinks... David Lodge es uno de mis escritores favoritos, y Pensamientos secretos no es de sus peores novelas: si la leeis, además de reflexionar sobre la conciencia, podreis averiguar por qué hay que tener cuidado con lo que guardamos en el disco duro, disfrutareis de un humor sutil y conocereis algo de los entresijos de las universidades británicas (Lodge ha sido profesor de literatura inglesa en Birmingham hasta hace poco).

    El reloj de la malaria

    Daniel Rodríguez Herrera, uno de los pioneros de la blogosfera hispana, ha publicado en Red Liberal el reloj de la malaria.
    En 1972 se prohibió en Estados Unidos el uso de DDT en agricultura. En los 60 el DDT era el insecticida más popular (¿alguien recuerda el TEBEO del mismo nombre?), pero ya había comenzado la primera campaña ecologista que consiguió un objetivo concreto. Helen Carson publicó en 1962 un libro titulado Primavera Silenciosa, en la que manipulaba datos y estudios científicos para exagerar la influencia del DDT en las poblaciones de aves.
    El DDT estaba siendo muy exitoso en la lucha contra la malaria, ya que mata al mosquito Anopheles que es el principal vector del plasmodium. Pero unos ecologistas decidieron que el riesgo potencial para las rapaces es un valor que debe primar sobre la vida de millones de personas que sólo eran chusma de piel oscura. Así que ahora, si accedeis al reloj de la malaria, podeis ver cuánta gente está muriendo innecesariamente para satisfacer la cosmovisión de estos iluminados. Y esto refleja sólo las muertes directas. Pensad el impacto que estas muertes y la insalubridad de las zonas húmedas han tenido en la capacidad de producción de estos países. La próxima vez que un ecologista/progre/bienpensante os hable de nuestra responsabilidad en la situación de miseria del tercer mundo, podeis decirle un par de cosas...

    Calentamiento global, o enfriamiento, o lo que sea

    Con la excusa de la peliculilla de catástrofes que se ha estrenado hace poco, comento algo sobre el temido "cambio climático".

    De entrada, me gustaría dejar clara mi postura ante este tema: ¿se está produciendo un calentamiento global del planeta? Pues no tengo ni idea. Pero además, sé que es imposible que nadie lo sepa. Intuitivamente, todos pensamos que si el hombre del tiempo no sabe si va a llover dentro de dos semanas, ¿cómo va nadie a saber la temperatura que hará dentro de 100 años? Pero claro, como los científicos los dicen tan serios, y tienen superordenadores y todo, y modelos matemáticos, y lo confirman los de Greenpeace, pues tiene que ser verdad que saben lo que pasará dentro de 100 años.

    Resulta que hace unos añitos un tal Lorenz descubrió que el clima es un sistema no lineal, esto es, caótico. Esto quiere decir que, aun conociendo todos los parámetros de partida en un tiempo t, es IMPOSIBLE determinar el estado del sistema en un tiempo t+1.

    En el siglo XVIII, en pleno apogeo de la Ilustración, Pascal pensaba que el universo era equivalente a un complejísimo mecanismo de relojería, y que conociéndolo, podríamos a partir de un estado determinado predecir el futuro. Esto, evidentemente, era un espejismo producido por la física que en aquel momento se comprendía (la newtoniana). ¿Os acordais de los problemas del colegio en los que se decía "despreciando el rozamiento, calcular..."? Bueno, pues lo que vale para calcular la posición de una esfera perfecta que rueda por un plano inclinado perfectamente liso, sin rozamiento y a nuestro nivel de escala, no vale para fenómenos como el clima.

    Contrariamente a la creencia popular, que un sistema sea caótico no significa que no podamos predecir nada sobre su comportamiento. Por un lado, las ecuaciones no lineales sí nos sirven para tener un modelo, pero sólo son capaces de determinar rangos de valores posibles, que se hacen más grandes cuanto más nos alejamos en el tiempo del punto de partida.

    Además de los modelos no lineales tenemos la estadística. Si en los últimos 10 años la temperatura media en tu ciudad el 27 de mayo ha sido de 25º, pues no es muy arriesgado apostar a que el año que viene estará entre 20 y 30 grados.

    Así que armados con estas dos herramientas, los climatólogos meten sus datos en un superordenador y ¡tachán! ya son capaces de predecir el futuro. Pues no. Primero, por lo que hemos dicho. Predecir es imposible. Como mucho podemos estimar. Y para estimar correctamente, necesitamos dos cosas: datos en los que basar nuestro modelo y no hacer estimaciones fuera del intervalo observado. Lo primero ya es un problema, porque no hay datos climatológicos fiables de más de 100 años, y sabemos que ha habido variaciones importantes en el periodo histórico. Pero lo segundo es definitivo. Alguien podría decir: "hombre, yo he desarrollado un modelo que responde bastante bien a los datos conocidos, así que si cambio algún parámetro como el nivel de CO2 pues la temperatura que prediga el modelo seguirá siendo correcta..." Pues no y no.

    En biología, muchos fenómenos de crecimiento siguen un patrón sigmoide. Es decir, a una fase de crecimiento relativamente lenta sigue una explosión exponencial, y cuando se saturan los recursos, cesa este crecimiento exponencial y la población queda próxima al máximo que pueden sustentar estos recursos. Si alguien tiene datos sólo de la fase exponencial, puede tener la tentación de extrapolar, y predecir que este crecimiento seguirá indefinidamente, lo cual sería muy pero que muy equivocado.

    Ahora me diréis, "claro, pero si yo conozco el factor limitante de los recursos, y lo incluyo en mi modelo, puedo predecir el comportamiento sigmoide". Pues sí, pero el problema es que la dinámica del clima es infinitamente más compleja que la dinámica del crecimiento de unas bacterias en una placa Petri. Y esto quiere decir que por muchos megasuperordenadores que tengamos, es IMPOSIBLE conocer ni siquiera aproximadamente el estado del sistema a tan largo plazo.

    Los más alarmistas dirán: "bueno, es que yo ya he visto que el cambio climático se está produciendo. Tengo estos datos de los últimos 50 años que muestran un aumento de...". Bobadas. ¿Que hay variaciones del clima? No voy a entrar a discutirlas. Lo que me tienen que demostrar, primero, es que estas variaciones responden a un patrón definido, y segundo y más importante, que se deben a la ación humana. Es que no hay que confundir causalidad y casualidad.

    Lamentablemente, la prognosis no es ciencia, aunque a veces se disfrace de tal. Pero la validez científica de los climatólogos con sus superordenadores que predicen lo que pasará dentro de 100 años es aproximadamente la misma que la de los augures romanos con sus entrañas de oca para predecir el resultado de una batalla. Una pena, porque conocer el futuro es desde siempre uno de los anhelos del ser humano.

    Por cierto, hace 20 años, de lo que se hablaba era del calentamiento global por el efecto invernadero. Ahora se ha pasado a hablar del "cambio climático". ¿Por qué? Queda como ejercicio para el lector.

    Para quien esté interesado en el tema del caos, recomiendo el libro de J. Gleick Caos, que es muy asequible para alguien con una mínima cultura general.

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