Diarios de las Estrellas

Política, ciencia, tecnología, la vida, el universo y todo lo demás.

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Es un contaminante el CO2

¿Es un contaminante el CO2?

En 1.998 la administración norteamericana decidió que el CO2 era un contaminante, pero en 2003 revocó esta decisión. Sin embargo, en Junio de 2007 el Tribunal Supremo de los Estados Unidos ha decidido que el CO2 sí es un contaminante. Para los estadounidenses, esto tiene enormes implicaciones económicas, porque la emisión de sustancias contaminantes está regulada por Ley, y obliga a modificaciones en los sistemas que los producen.

Si los jueces del Tribunal Supremo y los partidarios de considerar al CO2 un gas contaminante fueran coherentes, deberían suicidarse inmediatamente. Cada uno de esos jueces emite cada día algo menos de un Kg de CO2 a la atmósfera, simplemente por el hecho de respirar. Como son 9 los jueces, esto supone que cada año emiten tres toneladas de CO2 entre todos. Y eso siendo conservadores, porque si alguno de ellos hace deporte, acelera el intercambio de gases y produce más contaminación.

Aunque suicidarse también tiene problemas a corto plazo: tanto la descomposición de los cadáveres como su cremación emiten CO2. Y es que estamos hechos fundamentalmente de agua y Carbono (la C en el CO2).

Considerar agente contaminante a algo que emitimos simplemente por estar vivos ya es un problema, pero hay más. Resulta que el CO2 es una de las sustancias esenciales para que las plantas elaboren su alimento. Y los seres vivos que no somos capaces de utilizar el CO2 directamente para construir nuestras moléculas, nos vemos obligados a alimentarnos directa o indirectamente de los que sí tienen un metabolismo capaz de hacerlo.

Dicho de otro modo: casi todos los seres vivos (y de ellos todos los seres vivos que puedes ver) estamos hechos de CO2. Considerar contaminante a una sustancia esencial para todos los seres vivos solo es posible si eres un juez sin una mínima formación científica o un ecologista fanático.

[ACTUALIZACIÓN] He corregido el dato del número de jueces del Tribunal Supremo, gracias a Daniel. 17 son los presidentes que ha tenido (debería haber visto que en la última columna del documento que he consultado aparece la fecha en que dejaron el servicio, y el primero lo hizo en 1795).

Es el CO2 un veneno

¿Es el CO2 un veneno?

Cualquier sustancia puede ser un veneno en la dosis adecuada. El oxígeno, por ejemplo, empieza a ser peligroso a partir de una concentración del 50% a la presión del nivel del mar. En la actualidad la concentración de oxígeno en el aire que respiramos es del 21%.

El CO2 compite con el oxígeno para asociarse a la hemoglobina, por lo que respirar concentraciones elevadas de CO2 puede provocar asfixia. Se ha dado el caso de personas que han fallecido por respirar aire con elevadas concentraciones de CO2 producido por actividad volcánica.

A partir de un 10% de concentración pueden empezar a notarse los efectos perjudiciales, que pueden producir daños físicos si esa situación se prolonga. Para vuestra tranquilidad, la concentración normal en los alvéolos pulmonares es del 6,5%, y el aire que expulsamos tiene una concentración de entre el 3% y el 4%. El aire que respiramos tiene una concentración de CO2 algo inferior al 0,04%.

Pero tan peligroso como respirar demasiado CO2 es respirar demasiado poco: si hiperventilamos, es decir, si respiramos muy rápido aumentamos la concentración de oxígeno en la sangre y disminuimos la de CO2, lo que puede producir asma.

Resumiendo: el CO2 no es un veneno en condiciones normales. Es una sustancia fundamental en nuestro metabolismo, y lo producimos de manera natural al respirar. Para que la concentración de CO2 en al atmósfera fuera directamente perjudicial para nuestra salud, tendría que aumentar en tres órdenes de magnitud.

Scott Adams se supera

El blog de Dilbert es una de mis lecturas diarias (entre otras cosas, porque Scott Adams es como un reloj y solo deja de escribir su post por causas de fueza mayor). El de hoy es uno de los más divertidos que he leído en mucho tiempo, así que lo traduzco aquí, para vuestro disfrute durante el fin de semana (puente, si sois madrileños).


Soy una persona de mañanas

El otro día la alarma de mi BlackBerry sonó a las 5AM, como de costumbre. Por algún motivo estaba extrañamente cansado, así que permanecí en la cama otra hora. A las 6 AM salté de la cama, crucé la calle hasta mi oficina y me puse a trabajar. Después de una hora de trabajo feliz, noté que el sol no había salido a su hora. Podía pensar en dos explicaciones posibles:

1. La Tierra había dejado de rotar y yo no vivía en el lado afortunado del planeta.

2. Había olvidado resetear la hora en mi BlackBerry después de mi viaje a la Costa Este.

Naturalmente decidí comprobar primero el efecto de la rotación en la Tierra.
Así que vacié una cisterna para ver si había algún cambio en el efecto de Coriolis. Desgraciadamente, no tenía un váter de control en una planeta que supiera que estaba rotando, así que el experimento no fue concluyente.

Pasé al plan B y comprobé la hora. Esto fue más fácil. Todo lo que requirió fue mirar en la esquina inferior derecha de la pantalla de mi ordenador.

Vaya. Había ido a trabajar a las 3 AM.

Afortunadamente, soy una persona de mañanas. Así que simplemente seguí trabajando. No fue un problema. Pero ese no es el tema. Lo que quiero decir es esto: si has pensado que mi broma sobre el efecto Coriolis era divertida, predigo que nadie ha querido tener sexo contigo en la última semana, Y la seman que viene tampoco se presenta bien para tí.

Y si has leído este post y has pensado para tí mismo, "Seguro que no tenía instrumentos con la sensibilidad suficiente como para medir el efecto de Coriolis", predigo que no has tenido sexo al menos en un mes. Y el próximo mes tampoco se presenta bien para tí.

¿Es cierta mi predicción?

Saludos a todos los frikis aludidos.


Nadie es tan listo como todos

El otro día mi hija pequeña me estaba pidiendo algo insistentemente (ya sabéis: "papá, papá, papá, papá") y, en broma, le dije: "yo no soy papá". Ella respondió rápida "sí eres", pero yo repliqué "¿y cómo lo sabes?". Se quedó pensando un poco y me dijo muy seria: "tienes que ser, porque todos lo dicen."

Me he acordado de esta anécdota, que demuestra que mi hija no tiene un pelo de tonta, leyendo este post de Carlos López. Su tesis es que las masas se equivocan, y que aceptar acríticamente lo que dice la mayoría es propio de perezosos intelectuales.

Efectivamente, como dice Carlos, si salimos a la calle y preguntamos a la primera persona con la que nos crucemos su opinión sobre el cambio climático, probablemente nos dirá que es un peligro real y que debemos actuar para evitarlo. Lo cual, en mi opinión, está terriblemente equivocado. Y se justifica solo porque es complicado tener una cultura suficiente con respecto a la ciencia.

Para aprender lo mínimo que necesitas saber sobre pintura antes de ir al Museo del Prado basta con encerrarse un par de tardes con algunos libros. Uno descubre quiénes fueron Goya y Velázquez, aprende por qué pintaban lo que pintaban y por qué lo pintaban como lo pintaban, y puede disfrutar de una tarde muy agradable entre cuadros. Por supuesto, si tienes algo más de cultura, disfrutas mucho más. Recuerdo que una vez le estaba explicando a mi hijo mayor, delante de un cuadro, que las tres "brujas" que Goya había pintado eran las parcas que él había visto en la película Hercules de Walt Disney. Un señor argentino me oyó, se acercó y estuvimos hablando un ratillo de las parcas, de Serrat y de mitología griega. Pero, por supuesto, puedes ver el cuadro sin saber lo que hacían esas tres señoras con los hilos de las vidas de los griegos.

Con el tema de la ciencia ya es más complicado. Hace ya casi tres años, escribí que no se puede entender el mundo en el que vivimos sin conocer al menos algunos conceptos básicos en ciencia y las matemáticas mínimas para manejarlos. Desgraciadamente, eso implica un esfuerzo mayor, y mucha gente, incluso muchos que se consideran a sí mismos personas cultas, no están dispuestos a realizarlo. Con lo cual, si yo fuera el director de investigación de una multinacional no preguntaría en una encuesta si debo dedicar más recursos a la nanotecnología, por ejemplo.

Pero ¿y las decisiones que tienen que ver con el sentido común? ¿qué pasaría si sometiéramos a votación pública y abierta cuestiones como la ampliación de una carretera, o la construcción de más escuelas o más hospitales, o la presión fiscal, o las medidas para reducir el consumo de tabaco?

Dicho de otra forma ¿quién tomaría mejores decisiones en estos campos: el político asesorado por expertos (que es quien las toma ahora) o la gente común?

Pues, aunque parezca sorprendente, lo cierto es que probablemente en cada uno de esos casos la solución propuesta por "la masa" sería mejor que la elegida por el político.

La explicación está en un fenómeno que ya observó Francis Galton en el siglo XIX: la sabiduría de los grupos. Contrariamente a lo que cree Carlos, las respuestas del público en "¿Quiere ser millonario?" son mejores que las de los expertos. Lo explica James Surowiecki en su libro The Wisdom of Crowds.

¿Por qué se produce esto? Pues no he visto ninguna explicación, así que propongo la mía: la realidad es compleja, y cada uno de nosotros está entrenado para analizar unas pocas señales de todas las que nos llegan cada segundo de dentro y fuera de nuestro cuerpo. En general, esto se nos da bien (más que nada porque los que no aprenden a hacerlo tienden a morir jóvenes), pero inevitablemente despreciamos mucha información interesante que percibimos pero que no llegamos a procesar.

Sin embargo, no todos despreciamos la misma información, ni tenemos el mismo marco referencial (o la misma cultura) para interpretar un nuevo dato. Así que, en conjunto, somos capaces de interpretar más datos relevantes, y de referenciarlos a más información pertinente, que lo que puede hacer un solo individuo, por muy perspicaz y culto que sea.

A esto hay que sumarle que la práctica totalidad de los fenómenos que nos interesan son fenómenos complejos y dinámicos, es decir, caóticos. Y por tanto difíciles o imposibles de predecir con exactitud.

Por tanto, reformulando la pregunta ¿quién puede tomar una decisión mejor: un político que tiene información parcial (y además sesgada) sobre un tema en el que desconoce las consecuencias futuras de su decisión, o una multitud con informaciones también parciales pero complementarias entre sí, y con más experiencia colectiva acerca del resultado de decisiones similares?

A los socialistas les gusta pensar que es el primero. Los liberales sabemos que son los segundos.


Terror Gore y clima

Es innegable: el terror por el cambio climático ya está aquí. Y es más terrible aún de lo anunciado. O actuamos pronto y de manera contundente, o ya no tendrá remedio.

Es decir, lo que es innegable es que la campaña para denunciar el apocalipsis está lanzada a todo gas. En El Mundo, por ejemplo, tienen prácticamente una sección diaria dedicada a alarmarnos. Desde los intentos de censura en Weather.com hasta los actos de voluntarismo ingenuo de hoy, pasando por la ponderación y mesura habitual en nuestro Presidente, no hay día sin al menos una noticia dedicada a esta terrible amenaza.

Aunque por un lado creo que entrar en estos temas es como intentar razonar con un astrólogo, es cierto que puede haber personas sin formación científica que crean lo que leen en los periódicos y ven en la televisión. Así que, vamos a intentar poner un poco de perspectiva en todo esto.

Lo primero de todo es valorar el pretendido "consenso científico". Para muchos, es el argumento definitivo: si todos los científicos están de acuerdo, tiene que ser verdad.

Pues no es así. La ciencia, al menos desde Galileo, no funciona por consenso, sino mediante el método científico. Es decir: observar, analizar, proponer explicaciones falsables (esto es, tales que se pueden realizar pruebas que confirmen la explicación o que demuestren que es incorrecta), probar las explicaciones y confirmarlas, rechazarlas o completarlas según el resultado de la prueba.

El consenso científico, por definición, está siempre cuestionado. Se basa, en el mejor de los casos, en datos de los que se dispone en un momento dado, junto a las herramientas de las que se dispone para analizarlos. La teoría de la relatividad, por ejemplo, no pudo ser probada experimentalmente hasta muchos años después de ser propuesta por Einstein.

Hay innumerables ejemplos de consenso científico que con el tiempo se han demostrado equivocados. Por ejemplo, la teoría de la deriva continental de Wegener fue ridiculizada prácticamente por todos los científicos de la época, hasta que treinta años después, ya fallecido Wegener, se confirmó que era esencialmente correcta (es lo que se conoce ahora como Tectónica de Placas).

Es decir, el consenso de los expertos vale para los críticos de arte o los juristas, pero no puede satisfacer a ninguna persona con una mínima formación científica. El problema, desgraciadamente, es que en nuestra sociedad está prohibido ignorar quién fue Velázquez, pero se puede considerar culta a una persona que no sabe nada acerca de Francis Crick. Para evitar el esfuerzo de pensar por sí mismos, y ante la falta de conocimientos de base con respecto a los cuales situar una idea o hipótesis científica, muchos prefieren fiarse de los "expertos".

Únase a esto la desconfianza en las empresas y la hiperlegitimidad de las ONGs. Un estudio pagado por EXXON es automáticamente descartado por la inmensa mayoría de los ciudadanos, mientras que otro pagado por Greenpeace conseguirá titulares a toda página en los medios. Esto, sin necesidad de que nadie lea uno y otro informe, analice su contenido, sus métodos de trabajo y sus conclusiones.

Por último, muchas veces los supuestos expertos que apoyan el cambio climático no son tales. Como ejemplo, no sólo Al Gore, sino su profeta en España, a quien El Mundo dedicó una entrevista a página completa el 25de Enero. Juan Negrillo es "el único español que por ahora ha conseguido el aval para repetir las palabras de Gore con la misma presentación que se puede ver en Una verdad incómoda". "EXPERTO EN CALENTAMIENTO GLOBAL", proclama el antetítulo de la entrevista. Un científico comprometido e insobornable, de esos que sólo abandonan el laboratorio para alertarnos ante un peligro que ya está aquí, pensarán los lectores.

Pues no. Vean el perfil que publica el periódico al final de la entrevista:

Origen. Málaga, 1972. Ha vivido casi siempre en Valencia. Currículo. Ha organizado durante siete años la Campus Party y muchos otros eventos universitarios. Ha participado en proyectos sociales de inserción sociolaboral. Los próximos días 7 y 8 de febrero dirige la organización del primer Encuentro sobre Energía, Municipio y Calentamiento Global, que se celebrará en Ifema e inaugurará Al Gore. Más información en la página web www.emcg2007.com Aficiones. «Viajar, el cine, los idiomas...». Debilidades. «Me gusta el silencio. Un buen silencio». Virtudes y defectos. «Mi mayor virtud es también mi peor defecto, y es que me interesa todo».

Vaya. Se les ha olvidado poner la titulación, porque un experto en cambio climático seguro que tiene por lo menos un doctorado en física, pensarán los más inocentes. No. No hay doctorado en física. Ni en ninguna otra cosa. Busquen sus publicaciones sobre climatología, a ver si tienen más suerte que yo, porque no he encontrado ni un artículo en la gaceta local del barrio.

Pero, entonces, ¿cómo es que nada menos que Al Gore le ha elegido como única persona autorizada para repetir su presentación? Veamos qué cuenta el mismo Negrillo en la entrevista:

R.- Hace unos años le invitamos a dar una conferencia. Empezamos a relacionarnos, nos contó un día su presentación hace cuatro años con su portátil y al cabo de una hora estábamos temblando.

Temblar ante Al Gore podría ser todo lo que necesita una persona para tener autorización para divulgar su mensaje. Pero resulta que no es así. Y es que hay cosas que Negrillo no nos cuenta en la entrevista, así que lo haré yo.

Unas pistas: campus party, conferencia, "empezamos a relacionarnos". En realidad, aquí falta una tercera persona: Paco Ragageles, el creador de la Campus Party valenciana. Negrillo, como apunta en su breve nota biográfica, es un empleado de Futura Interactiva, la empresa que creó Ragageles para gestionar la Campus Party. Y es en la Campus Party de 2001, en la que invitaron a Al Gore, cuando le conocieron. Pero no es exacto lo que cuenta Negrillo.

Lo cierto es que, en 2001, Gore todavía no hablaba del cambio climático. Se dedicaba a lloriquear por las elecciones "robadas", y a presumir de haber inventado Internet. Durante un tiempo, su principal proyecto era crear una televisión participativa (dentro de poco dirá que inventó YouTube). Y en 2004 creó un fondo de inversión en empresas "sostenibles", junto a David Blood, un conocido inversor londinense).

Aviso: no se les ocurra llamar a David Blood "especulador" ni "tiburón de las finanzas". Y no se les ocurra relacionar los millones de dólares invertidos en negocios "ecológicos" con el interés de Gore por denunciar el cambio climático.

El caso es que Ragageles y Gore se cayeron bien, y un tiempo después Gore se asoció con Ragageles para crear una empresa de consultoría de alto nivel dedicada al desarrollo de la Sociedad de la Información. Durante un tiempo tuvieron como cliente a la Generalitat de Valencia, y estaban en negociaciones con algún ayuntamiento italiano. Ignoro si llegaron a hacer algo allí, y supongo que algún valenciano les podrá contar cómo les fue por aquí.

El caso es que, ahora, quien tiene la autorización de difundir el evangelio del cambio climático según Al Gore, no es Negrillo "el experto en cambio climático", sino Negrillo "el empleado de Futura Interactiva". No es un experto en cambio climático, sino un experto en montar macroeventos tecnológicos. Actividad muy respetable, pero que difícilmente le faculta para impartir doctrina sobre climatología.

Y es que lo de explicar las terribles verdades que revela Al Gore en su película es un negocio más. Gore no ha autorizado a una sola persona en España a utilizar sus medios porque sea la única persona cualificada desde el punto de vista de conocimiento, sino porque es empleado de su socio. Aquí el rigor científico importa entre poco y nada. Lo que importa es el dinero que Al Gore y Futura Networks ganen asustando a la gente.

Lo cual tampoco es ilícito en sí mismo. Bela Lugosi se hizo un nombre asustando a la gente con una capa negra y un par de colmillos. Se hizo enterrar disfrazado de Drácula, y hay quien afirma que llegó a creerse su papel. Lo cual es más de lo que podemos decir de Al Gore, Negrillo, y tantos otros "expertos en cambio climático".

Sobre el cambio climatico en Barrapunto

A raíz del último informe de la ONU sobre el cambio climático, que afirma entre otras cosas que sus efectos perdurarán durante mil años, Yonderboy ha escrito una entrada muy recomendable en Barrapunto. Además de escribir con corrección está llena de sentido común y de enlaces interesantes.

La verdad es que Barrapunto se está haciendo otra vez más interesante desde la aparición de Menéame. Hubo un tiempo en el que era imposible visitar Barrapunto sin encontrar decenas de comentarios escritos por auténticos australopitecos. Al parecer, estos individuos han migrado a Menéame, y ahora, como en los viejos tiempos, si quieres leer noticias sobre ciencia y tecnología puedes acudir a Barrapunto sin tener que llenarte de fango para encontrar algo de valor.

Si queréis comparar, mirad los comentarios sobre la polémica de la alcaldesa demagoga de Ciempozuelos en Barrapunto y en Menéame.

Norman Borlaug

No sé si muchos de mis lectores saben quién es Norman Borlaug. Premio Nobel de la Paz en 1970, es probablemente la persona que más vidas humanas ha salvado en toda la historia de la humanidad. Con toda probabilidad, es responsable de haber salvado la vida de más de mil millones de seres humanos.

Borlaug se crió en una granja de Iowa, y al final de la Segunda Guerra Mundial marchó a México, donde trabajó en la selección y mejora de variantes de trigo. Borlaug consiguió variantes de alto rendimiento y resistentes a las enfermedades. Como resultado, México se convirtió en exportador de trigo en 1963, y sus variantes se introdujeron en Pakistán e India, y después en otros países de Asia y África. Sus métodos fueron utilizados para mejorar otros cereales, creándose así lo que se ha llamado la "Revolución Verde", que ha evitado que centenares de millones de personas en todo el mundo hayan muerto de hambre.

Borlaug es profesor en la universidad A&M de Texas. Ahora está luchando contra un cáncer, y hay un movimiento para concederle la medalla de oro del Congreso, el mayor reconocimiento civil en Estados Unidos.

Cito una frase de Borlaug:

"algunos de los ecologistas de las naciones occidentales son la sal de la tierra, pero muchos son elitistas. Nunca han experimentado la sensación física del hambre. Actúan desde cómodas oficinas en Washington o Bruselas. Si vivieran sólo un mes entre la miseria de los países en desarrollo, como lo he hecho yo durante cincuenta años, gritarían pidiendo tractores y fertilizantes y canales de irrigación y se indignarían con los elitistas que desde sus casas intentaran negarles estas cosas."

En los años sesenta los ecologistas liderados por Paul Ehrlich profetizaban la muerte de millones de personas por inanición. Su respuesta era reducir la natalidad:

"Debemos tener control de natalidad en casa, esperemos que mediante un sistema de incentivos y castigos, pero también por obligación si los métodos voluntarios fallan".

Después jugueteó con la idea de poner esterilizantes en el suministro de agua y racionar el antídoto para producir la población óptima. Descartó la idea, observando que todavía no era técnicamente posible.

Hoy, muchos ecologistas son absolutamente ignorantes de todo lo concerniente a la Biología en general y a la Ecología en particular, pero defienden creencias en virtud de las cuales todos los demás tenemos que cambiar nuestro modo de vida o seremos culpables de catástrofes indescriptibles. Mientras, científicos desconocidos para el gran público como Borlaug investigan, descubren cómo funcionan las cosas y desarrollan tecnologías que salvan cada día la vida de millones de personas en todo el mundo.

Complejidad y liberalismo

Una de las claves del éxito de las sociedades que aplican el principio liberal de minimizar la intervención del Estado, es la naturaleza caótica (en el sentido científico del término) inherente a la complejidad de las sociedades humanas.

Desde los últimos treinta años, sabemos que el comportamiento de un sistema complejo es imposible de predecir. Un sistema complejo es el clima, por ejemplo, y por eso no seremos nunca capaces de saber la temperatura o las precipitaciones del mes siguiente con exactitud. Pero también son complejos sistemas aparentemente simples como el goteo de un grifo o los latidos del corazón.

Las sociedades humanas son extraordinariamente más complejas que los sistemas más complejos que los científicos son capaces de modelizar. Incluso si nos limitamos a las interacciones económicas, la multitud de actores con intereses propios y la variedad de decisiones que pueden tomar, que influyen además en cadena en las reacciones de terceros hace imposible un conocimiento preciso de estos sistemas.

Por este motivo, a lo más que pueden llegar los economistas es a observar los sistemas, y describir su comportamiento a posteriori. De ahí la frase de "un economista es alguien capaz de explicar por qué no ha sucedido lo que él mismo había dicho que sucedería".

Esta reflexión repele a muchos, porque estamos entrenados para identificar causas y efectos y para actuar en función de modelos hipersimplificados de la realidad. Y así la mayor parte de los políticos cree que su misión es recopilar datos y, aplicando su ideología a esos datos, decretar la aplicación de medidas que mejoren la situación.

El último ejemplo es el candidato a alcalde de Madrid, Miguel Sebastián, que dijo ayer que en España caben 200.000 inmigrantes más cada año. ¿Por qué 200.000 y no 150.000 o 250.000? Pues porque el señor Sebastián cree que tiene la información y los modelos y se cree capaz de conocer de antemano el impacto de esos 200.000, 0 250.000, o 150.000 inmigrantes.

La realidad es que nadie predijo hace 10 años la tasa de inmigración que iba a tener España, y nadie es capaz de pronosticar qué ocurrirá dentro de 10 años. Ante esta realidad, prácticamente todas las políticas intervencionistas son malas. Si dejamos a los ciudadanos que actúen libremente, cada uno buscando su propio beneficio, la situación resultante será la menos mala para cada uno de ellos, y por tanto para el conjunto. Si aplicamos medidas que favorezcan a un colectivo necesariamente debemos perjudicar a otras personas, y con un resultado imposible de pronosticar.

Un ejemplo significativo es la gestión del parque Yellowstone. Michael Crichton la explica en esta charla, en la que habla también de sistemas complejos y explica la génesis de "Estado de miedo".

Si en la gestión de algo relativamente simple como un parque natural suceden desastres como los que describe Crichton, ¿qué pasa cuando tratamos con personas en lugar de alces y osos?. Pues que las ineficacias son también inevitables. Siempre aparecen actores que "aprovechan" la situación y obtienen recursos no por su contribución a la sociedad, sino por su capacidad de influir en el gobierno. Recursos que son arrebatados a otras personas, lo que provoca otros conflictos.

Y por supuesto la situación que originó la primera intervención sigue sin resolverse, lo que anima al político a pensar que sus medidas no se han aplicado con la diligencia suficiente, y que debe "destinar más recursos" a resolver el problema. Pero ahora han surgido nuevos problemas, con lo que también hay que dedicar más recursos a resolver estos nuevos problemas.

Es una situación ideal para el político, que tiene más recursos que gestionar, más poder y más capacidad de intervención en la sociedad, pero poco recomendable para el administrado, cuya capacidad de iniciativa y de gestión de sus propios recursos se ve mermada por decisiones arbitrarias que no puede predecir ni controlar.

Por este motivo intervenir poco siempre es mejor que intervenir demasiado. Y por eso las sociedades más liberales (menos intervencionistas) tienen más éxito que las sociedades dirigidas con mano de hierro.

De la evolución

Publicó Juan Manuel de Prada un artículo en el que afirmaba que es imprescindible introducir "el misterio" para explicar el paso del mono al hombre. No voy a rebatirlo, porque aquí lo hacen bastante bien.

Prefiero aprovechar el tema para criticar el último libro que he leído de Juan Luis Arsuaga: El enigma de la esfinge. Aquí tenéis una reseña muy completa y fiel al contenido. Básicamente, Arsuaga hace una historia de las teorías evolutivas, incluyendo las variantes del darwinismo moderno, para aplicarlas a la evolución humana y concluir que no está claro que el neodarwinismo explique todo lo que sabemos a partir de los fósiles.

El problema es lo que Arsuaga (y otros muchos paleontólogos) entienden por Neodarwinismo, es decir, la síntesis entre la evolución por selección natural de Darwin y la genética mendeliana. Arsuaga construye un hombre de paja, afirmando que el neodarwinismo postula "cambios graduales que van modificando lentamente el acervo genético de una especie hasta transformarla en otra". Frente a esto, hay teorías que defienden que para que se produzca la especiación (la creación de una nueva especie) es necesario el aislamiento reproductor de una población con respecto al resto de miembros de su especie. Y plantea que la evolución "a saltos" o por "deriva genética" son incompatibles con el neodarwinismo.

Aviso: es posible que yo tenga una deformación de partida por haber estudiado genética evolutiva, genética cuantitativa y genética de poblaciones, por sólo un año de zoología y otro de antropología, y que todo lo que escriba a partir de aquí esté viciado por esto, pero creo que Arsuaga confunde la historia de la evolución de las especies con el mecanismo de evolución de las especies.

En realidad, el mecanismo de la evolución se explica en estas ecuaciones. Básicamente, lo que vienen a expresar es que, para un carácter, existe un conjunto de genes que expresan varios fenotipos (variantes de ese carácter). Si conocemos la tasa de mutación para ese gen, las frecuencias iniciales de cada alelo (variante) del gen, la ftness o ventaja adaptativa que aporta cada variante y las tasas de migración, podemos calcular la proporción de alelos en la siguiente generación.

Por supuesto que si consideramos poblaciones pequeñas, y tenemos en cuenta el azar, podemos obtener deriva genética, esto es, que por puro azar predominen genes con menor valor adaptativo que otros. Y cabe también que el gen que estemos tratando no sea algo simple como el color de la piel, sino un gen regulador del desarrollo embrionario cuya variante produzca un adulto radicalmente diferente (el "monstruo esperanzado").

Es decir, tanto la deriva genética como el equilibrio puntuado caben en la teoría sintética, porque la teoría sintética, en su formulación de genética de poblaciones, no establece la selección natural como mecanismo único de cambio de frecuencias genéticas. Y no otra cosa es la evolución: cambio de frecuencias genéticas en poblaciones. El que estos cambios, con el tiempo, acaben produciendo tipos completamente nuevos de seres vivos es una cuestión histórica y limitada a lo que ha sucedido en nuestro planeta.

Pero la teoría sintética, como no podría ser de otra manera, es universal. Esto es, aplicable en cualquier lugar del universo en el que existan seres con información "genética" y sujetos a presión evolutiva. Por eso funcionan los algoritmos genéticos, que se han demostrado muy eficaces para resolver problemas de gran complejidad: porque la selección natural funciona también aplicada a poblaciones de "soluciones a problemas".

En resumen: que Arsuaga está observando los efectos de la evolución, e intentando deducir a partir de los mismos, cuando tiene a su disposición la herramienta matemática para explicar el mecanismo fundamental de la evolución.

Simios con derechos humanos

Viendo esto, se me ocurre...

¿Podrá una pareja de gays adoptar a un chimpancé si no consigue un niño?
¿Podrá una pareja de orangutanes adoptar a un gay? ¿Siempre o sólo con la condición de que sea un oso?
Si un gorila hembra maltrata a su marido humano ¿se le aplica la ley de violencia de género?
¿Se legalizará la poligamia para los chimpancés y gorilas o sólo para los musulmanes?

Como entiendo que puede haber alguien que crea que esta iniciativa tiene algún sentido, voy a intentar razonar mi postura.

Compartir un porcentaje de genes con otra especie es un criterio arbitrario para incluirla en el grupo de "seres protegidos por derechos humanos". Ahora consideran que son los grandes simios, con los que compartimos más del 95%, pero ¿por qué no extenderlo a todos los animales con los que compartimos más del 90%? ¿o aquéllos con los que compartimos más del 85%, o el 75%?

El único criterio con base biológica que diferencia entre grupos de animales con características similares es el de especie. Una especie sí es definible en términos biológicos (los miembros de una especie pueden reproducirse entre sí y generar descendencia fértil), pero no así ni los grupos inferiores (raza o variedad) ni los superiores (género, familia, orden...). Términos como antropoides, primates, simios, mamíferos... definen categorías arbitrarias, que son útiles a los científicos, pero que son un constructo y pueden variar si otro modelo de la realidad resulta más adecuado.

Por tanto, aplicar una medida de protección especial a los "grandes simios" es completamente arbitrario. Podría aplicarse, con los mismos criterios, a los primates, o a los mamíferos. O podría también utilzarse este criterio de "porcentaje de código genético compartido" para definir derechos en sentido restrictivo, justificando así el racismo.

Así que, en mi opinión, el único criterio válido para definir derechos es el de especie. Todos los pertenecientes a la especie Homo sapiens tenemos derechos humanos. El resto de seres vivos, no. Punto.

La teoría del Diseño Inteligente no es ciencia

Vía Instapundit, leo en Tech Central Station un artículo acerca de por qué la Teoría del Diseño Inteligente no es ciencia. Y, de propina, explica también por qué el marxismo y la psicología freudiana tampoco son ciencia.

Además, es breve y muy fácil de leer, así que no os lo perdáis.

Entropía, monos, Shakespeare y liberalismo

El post de Curioso pero Inútil sobre el millón de monos que escriben las obras de Shakespeare, y que se ha comentado por aquí, tiene su interés aunque esté equivocado en su planteamiento matemático, en el que no tiene en cuenta el factor tiempo.

En esta entrada de Wikipedia (magnífica) teneis toda la información sobre el teorema de los monos infinitos, en el que se basa la cita que ha motivado el post de CPI. Como veis, el problema en sí tiene su miga.

Recuerdo haberlo visto utilizado para criticar la posibilidad de la evolución por selección natural. No puedo deciros dónde, porque esto debió ser en el año 95, cuando yo empezaba a moverme por Internet. Básicamente, el argumento es que la posibilidad de que la evolución haya creado por simple azar una secuencia de nucleótidos tan compleja como nuestro código genético es tan remota como la posibilidad de que un mono (inmortal) tecleando letras al azar creara en tres mil millones de años las obras completas de Shakespeare.

Un comentario al post de Diego González plantea que la entropía hace inviable que los monos lleguen alguna vez a escribir Hamlet. No es cierto, y la prueba es el mismo autor del comentario.

Me explico. Es cierto que según la segunda ley de la termodinámica la entropía siempre crece en un sistema aislado. De manera gruesa podemos decir que la entropía es equivalente al "desorden", lo que corresponde con nuestra observación del entorno.

La única manera de mantener un subsistema en estado de orden es proporcionándole energía adicional. Es por eso que tenemos que hacer un esfuerzo para mantener los papeles de nuestra mesa de trabajo ordenados, y es por eso que si se rompe el vaso que la contiene se derrama la leche.

Y es por eso que necesitamos comer para vivir. Los seres vivos somos una enorme anomalía según la segunda ley de la termodinámica, porque continuamente nos autoordenamos, y ordenamos nuestro entorno. En una primera aproximación, esto parece contradecir la segunda ley de la termodinámica, en el sentido de que somos sistemas en los que la entropía decrece. En realidad, nuestro "orden" lo conseguimos haciendo que todo el entorno esté más "desordenado". Y es así porque el único sistema aislado que conocemos es el propio Universo, que sí queda más desordenado en su conjunto por la actividad de estos subsistemas peculiares que somos los seres vivos.

De modo que sí, los ecologistas tienen razón: simplemente por estar vivos nos estamos cargando no sólo el mundo sino todo el universo. Claro que hasta que terminemos con él a base de aumentar la entropía quedan unos cuantos miles de billones de años, y por otro lado la única alternativa es suicidarnos, exterminando además a todos los animales y plantas.

En resumen, que de momento la segunda ley de la termodinámica no es problema: mientras el universo pueda aportarles más energía que la que consumen, nuestros monos mecanógrafos pueden seguir tecleando sin violar la ley, y nuestros organismos pueden seguir auto-organizándose.

Si después de llegar hasta aquí seguís con fuerza, vamos entonces con la cuestión de los monos, el azar y la creación. ¿Es equivalente el mono que teclea al azar hasta escribir Hamlet con los mecanismos evolutivos que partiendo de una ameba producen a William Shakespeare?
Si fuera así, tendríamos que tener en cuenta que ni el pool de genes sobre el que actúa la evolución es infinito (aunque sea numerosísimo) ni el tiempo que ha tenido la evolución para producir a Shakespeare ha sido infinito (sólo 3.000 millones de añitos).

Es decir, para que el teorema de los monos infinitos sea aplicable debe ser infinito el número de monos o el tiempo que dedican a escribir. Como en la evolución ninguno de los dos parámetros es infinito, cabe cuestionarse si ambos han sido suficientemente amplios como para que la diversidad de seres vivos actuales pueda deberse únicamente a mecanismos evolutivos, o se ha necesitado "una ayudita" de un ser superior.

Por supuesto, los creacionistas, incluidos los partidarios del "diseño inteligente", sostienen esto último. La formulación es en términos fenotípicos, que son más fáciles de entender por el común de los mortales: "¿cómo se puede haber creado algo tan complejo como el ojo de un águila sólo por azar?. Una estructura tan complicada requiere un ingeniero que la diseñe."

En realidad, lo que ocurre es que la evolución "tiene truco". La evolución no actúa simplemente combinando al azar nucleótidos hasta obtener el genoma de William Shakespeare, como el mono combina caracteres hasta obtener Hamlet. Si fuera así, ni siquiera creo que hubiera sido capaz de producir la más simple de las bacterias.

La evolución construye a partir de materiales existentes. Lo que la hace eficaz para obtener nuevos seres más complejos, no son los procesos de mutación (los que producen variabilidad) sino la reproducción, que en un entorno con recursos finitos es necesariamente selectiva.

De hecho, la mutación (esto es, el cambio aleatorio y espontáneo en un gen) es un fenómeno relativamente raro, e incluso los seres vivos tienen mecanismos para protegerse de él, ya que la inmensa mayoría de las mutaciones son perjudiciales.

Pero gracias a la selección natural, un cambio que se traduce en una mejor capacidad del individuo para reproducirse con éxito necesariamente acaba extendiéndose. Y esos organismos "mejorados" son los que utiliza la evolución para producir nuevos organismos con nuevas "mejoras".

Para muchos, esta idea es contraintuitiva. Siempre será más eficaz lo que planifique un ingeniero que el resultado de multitud de ensayos en los que se despilfarran millones de prototipos, piensan.

Pues resulta que no es así. De hecho, hay un procedimiento de resolución de problemas que se conoce como "algoritmo genético", y que consiste en utilizar una "población de soluciones" a la que se aplican los procesos de mutación, recombinación y selección (según su aproximación al resultado que se quiere obtener). Estos algoritmos son extraordinariamente eficaces para encontrar soluciones a problemas complejos.

Así que, señores creacionistas, me temo que la propia diversidad de la vida sobre la Tierra demuestra que la evolución por selección natural es un mecanismo suficientemente potente, y que la comparación con el puro azar es un truco para justificar la necesidad del "Gran Ingeniero".

Y por cierto, es por todo esto que soy liberal. La ciencia de los últimos cincuenta años nos ha enseñado que los procesos de autoorganización espontánea son más poderosos y tienen más capacidad de creación y de producción de soluciones exitosas que cualquier proceso planificado.

Pretender que un comité de sabios, o de políticos, o de técnicos es capaz de conocer los problemas de la sociedad y qué soluciones deben darles es simplemente absurdo. Cualquier gobierno que pretenda dirigir a la sociedad sólo conseguirá dificultar los procesos naturales de autoorganización que son los que acaban encontrando soluciones a cualquier problema.

No pudo ser

Definitivamente, el Cosmos-1 se ha perdido. Esto es lo que dicen en el blog del proyecto:

With failure of Cosmos 1 virtually certain, the team members that have been staffing Project Operations Pasadena have elected to return to their homes.

Una pena. En fin, esperemos que en un futuro no muy lejano tengan los recursos para lanzar el Cosmos-2. Mientras, si alguno de vosotros tiene una estación de seguimiento de satélites libre y puede buscar en la frecuencia 401.5275 Hz, a lo mejor encuentra la nave.

Problemas con el Cosmos-1

A pesar de lo que han dicho algunos, todavía hay esperanza. Parece que hubo problemas con el lanzamiento y que la nave Cosmos-1 no alcanzó la órbita prevista.

Pero las estaciones de seguimiento han recibido algunos datos, lo que hace pensar que no ha caído, sino que está en una órbita distinta a la prevista. Así que tal vez sea recuperable, y se pueda llevar a cabo la misión. Esta tarde tendremos más información.

Con lo cual, Reboot, la moraleja no sería "no lances veleros al espacio con calma chica", sino "no lances veleros al espacio desde submarinos rusos".

Velero espacial

Esta tarde se lanza una nave al espacio que, si funciona, va a suponer una auténtica revolución. La nave, denominada Cosmos-1, funcionará como un velero y estará propulsada por fotones procedentes del sol. Más información aquí.

La idea no es nueva, creo que el primero que la propuso fue Carl Sagan. De hecho, en su página hacen referencia a esta nave.

Aparte de la importancia en sí de la nave, es imprescindible destacar en este blog que el Cosmos-1 se ha financiado por una entidad privada, la Sociedad Planetaria. Es muy frecuente citar la exploración del espacio como un ámbito en el que únicamente los recursos de un Estado pueden permitir abordar los enormes costes que conlleva.

Pues bien, este proyecto nos demuestra que no es así. Además, hay que recordar el éxito del SpaceShipOne, y que empresas como Virgin Galactic planean ofrecer en no mucho tiempo viajes espaciales a particulares.

La NASA, como todos los organismos públicos, tiende a crecer y convertirse en una máquina de justificarse a sí misma, olvidándose del propósito original para el que fue creada. Lo único relevante que ha hecho desde hace 10 años es colocar un robot en Marte. No digo que sea baladí, pero con el presupuesto que maneja, uno esperaría tener a estas alturas una colonia de seres humanos viviendo y terraformando el planeta, no un triste y torpe robotito.

No os perdáis el blog del proyecto Cosmos-1. Las fotos hablan por sí solas de la precariedad de medios, pero de alguna manera me recuerdan más a la NASA de los 60 y 70, la que hacía cosas imposibles, que al megamonstruo de ahora.

O espabila la NASA y se reinventa a sí misma, o en el siglo XXI los avances en la exploración del espacio vendrán de iniciativas privadas, como Cosmos-1 o SpaceShip One.

Científicos y Alquimistas

El método científico se basa no sólo en la observación e interpretación de fenómenos naturales, sino en la experimentación. Esto es, reproducir en condiciones controladas un fenómeno que puede ser medido, y al que se le puede aplicar una hipótesis. Si un conjunto de experimentos son coherentes con una hipótesis, ésta adquiere legitimidad, hasta que un nuevo experimento no puede ser explicado, y entonces se requiere una nueva hipótesis que explique este resultado y todos los anteriores.

El éxito de la ciencia occidental se basa en la comunicación abierta de hipótesis y experimentos entre la comunidad científica. Para que una hipótesis sea aceptada, los procedimientos experimentales que la verifican deben ser conocidos y repetibles. Cualquier investigador con los medios adecuados puede reproducir en cualquier lugar del mundo un experimento y obtenerlos mismos resultados.

En cambio, la alquimia se basaba en el secreto. Cada alquimista trabajaba por su cuenta, en todo caso con algún discípulo, y si publicaba algún tratado el objetivo era ante todo ocultar a los profanos sus contenidos. Así surgían ideas descabelladas, como el elixir de la eterna juventud o la piedra filosofal, y otras más prácticas como la destilación o el descubrimiento de sustancias como el ácido sulfúrico, pero era imposible distinguir unas de otras.

Todo esto me lo ha sugerido esta noticia: El coordinador del Informe Narbona se niega en público a facilitar los datos del mismo. Resulta que en una conferencia internacional sobre Kioto, ante la extrañeza de los expertos con respecto a los datos del informe español sobre cambio climático, su coordinador, un tal José Manuel Moreno, se ha negado a dar los datos en los que se ha basado su informe.

Evidentemente, por muy catedrático de ecología que sea este señor, está más cerca de ser un alquimista que de ser un científico. No me extraña. En todo este asunto del cambio climático hay un apriorismo que acaba invalidando todos los informes científicos. Muchos estudios parecen planteados no para averiguar si hay cambio climático y si es debido al efecto invernadero y si ese efecto invernadero está causado en todo o en parte por el hombre, sino para confirmar todos estos extremos. Pero ya el colmo es actuar en contra del método científico y ocultar los datos de un informe, que desde ese momento deja de formar parte de la ciencia y pasa a tener la misma categoría que los informes de J.J. Benítez sobre los OVNIS.

Probablemente, y esto es una opinión personal, dentro de doscientos años los científicos se reirán del "cambio climático" como ahora nos reímos del flogisto o el éter.

Otra "científica" que no sabe matemáticas

Wonka hace un análisis extraordinario del informe sobre el aborto en España que acaba de hacer público Margarita Delgado.

Increíble pero cierto: en el CSIC puede ser demógrafa una mujer que no sabe sacar conclusiones en base a unos resultados estadísticos.


Asteroide Douglasadams

Vía slashdot, veo que han dado a un asteroide el nombre de Douglasadams. A él le hubiera gustado, sin duda.

Han llamado a otro Rosfranklin, por Rosalind Franklin, cuyo trabajos en la cristalografía de rayos X del DNA fueron fundamentales para que Watson y Crick determinaran su estructura.

Bandarra Shiva

Ya se han ocupado otros de esta sarta de disparates. Pero quería aprovechar para intentar responder a la pregunta que se hacían algunos: ¿porqué El Mundo publica esto?

Si yo publicara un artículo en el que defendiera que Picasso fue uno de los mejores pintores del siglo XVIII, y Los fusilamientos del 6 de Mayo un claro exponente de su etapa puntillista, probablemente El Mundo no consideraría su publicación.

De acuerdo, esto es una completa gilipollez, pero es que el artículo de Shiva no lo es menos. Lo que ocurre es que una mayoría de la gente, y entre ellos una enorme mayoría de periodistas, considera que no conocer datos básicos sobre Picasso, Goya o Velázquez es una muestra de incultura, pero que desconocer qué es la tectónica de placas no tiene la menor importancia. Por eso, uno no puede publicar en un periódico español memeces sobre Picasso, pero sí sobre la tectónica de placas. Lo primero es una burrada, lo segundo un punto de vista libre y alternativo.

Asunto aparte son las cualificaciones de la señora Shiva para escribir el artículo: "escritora india y militante internacional en campañas por los derechos de la mujer y por el medioambiente". Vamos a ver, si yo soy por ejemplo "químico y militante internacional en campañas por los derechos de los niños y por la exploración del espacio", ¿ya puedo escribir sobre Picasso? ¿Por qué si alguien es escritor, o cineasta, o músico puede escribir sobre cualquier cosa y si es científico no?

Descubren una nueva especie de homínido

Si no lo hubiera visto en Nature, no lo hubiera creído: han descubierto en Indonesia una nueva especie de homínido, posiblemente descendiente del homo erectus, que convivió con los homo sapiens (nosotros) por lo menos hasta hace 18.000 años.
Entre otras características singulares, medían alrededor de un metro y tenían un cerebro de 350 cc., lo que no les impedía tener una inteligencia suficiente como para elaborar herramientas.
Espero escribir sobre esto cuando haya leído más y pensado un poco, porque hay muchas preguntas que plantear: ¿qué inteligencia se puede tener con un cerebro de ese tamaño? ¿convivió en el mismo lugar el homo sapiens con el homo florensis? ¿las leyendas sobre enanos tienen alguna base real, al menos en el sureste asiático? si el fenómeno de enanismo asociado a la insularidad, conocido desde hace años en muchas especies, también se ha producido en homínidos, ¿qué otras presiones evolutivas que no habíamos tenido en cuenta han actuado para que seamos como somos?, etc., etc.
Y la pregunta que ya teníamos planteada con los neandertales se hace todavía más acuciante: si otros animales también han sido seres racionales, ¿también han tenido alma? y el paraíso del que hablan muchas religiones, ¿también es para ellos? o si no es así ¿por qué no?

Casualidad y Causalidad

Este post lo tenía medio escrito hace unas semanas, y no llegué a terminarlo, pero ayer discutiendo con mi hermana sobre no sé qué ella decía que la correlación implica causalidad, así que he decidido desempolvarlo y publicarlo, visto que hay necesidad de aclarar estas cosas.


Leo en Libertad Digital un interesante artículo de Peter Turner sobre un artículo en JAMA en el que se muestra una cierta correlación entre la ingesta frecuente de refrescos azucarados y la obesidad y la diabetes, y cómo se convierte para El Mundo Salud en "beber Coca-Cola produce diabetes" (o algo así).
Es el eterno problema de confundir casualidad y causalidad. Una de las cosas en las que insistían mis profesores de genética cuantitativa, al enseñarnos la ANOVA, es que la correlación no implica causalidad. Recuerdo que nos pusieron como ejemplo un experimento curioso, que venía a ser algo así:

Para demostrar que a los bebés los traen las cigüeñas, contemos el número de nidos de estas aves en cada municipio de la provincia de Segovia. Contemos también el número de bebés que han nacido en cada municipio en el último año. Descartemos la capital, que por tener una población muy superior puede sesgar los datos. Probablemente encontraremos una correlación significativa entre el número de nidos de cigüeña y el de nacimientos, lo que significa que a los bebés los traen las cigüeñas.
Seguramente, yo mismo podría escribir otro artículo en el que demostrara que la ingesta de Coca-Cola produce ahogamiento, simplemente mostrando la correlación entre los litros de Coca-Cola consumidos en un mes dado y el número de ahogados en dicho mes. Así veremos que cuando el consumo de Coca-Cola aumenta (en Julio y Agosto) también lo hace el número de ahogados. Evidentemente, sabemos que en Julio y Agosto se bebe más Coca-Cola porque hace más calor y hay más tiempo libre. Y también sabemos que hay más ahogados porque hace más calor, hay más tiempo libre y también hay más gente cerca (o dentro) del mar o de una piscina. Por tanto, tenemos claro que aunque aparezca correlación, no hay una relación causal entre ambos fenómenos. En otros casos, esto no es tan evidente. Por ejemplo, en el del artículo que comenta Peter Turner. Es posible que beber bebidas azucaradas aumente el riesgo de obesidad o de diabetes, pero también es posible que haya otros factores relacionados que sean los verdaderos causantes del problema. No os perdais estas conclusiones:
Interestingly, in our study, women who increased their sugar-sweetened soft drink consumption also increased energy intake from other foods, indicating that these beverages may even induce hunger and food intake.
O todo lo contrario, estos otros alimentos podrían inducir a la sed y a la ingesta de refrescos. No hay en el estudio nada que indique una cosa u otra.
However, experimental data on soft drink consumption and food intake have not provided support for this hypothesis. Our observation may, therefore, rather reflect dietary and lifestyle changes accompanying changes in soft drink consumption.
We observed no difference in weight change between women with consistently low or high sugar-sweetened soft drink consumption.
Esto es, las mujeres engordan cuando beben más refrescos, no cuando beben muchos refrescos. Y además da la casualidad de que las que engordan comen más que antes. A mí esto me sugiere que lo del lifestyle a lo mejor no es descabellado. Pero claro, un artículo que dice que consumir coca-cola es malo tiene más difusión que uno que dice (a estas alturas) que comer más y hacer menos ejercicio engorda.

Por cierto, el artículo de Turner enlaza a un artículo muy, muy interesante sobre la escasa (y decreciente) rigurosidad de muchos artículos científicos (médicos). No os lo perdáis.

Ha muerto Francis Crick

El día 28 murió Francis Crick. Crick fue, junto a James D. Watson, el descubridor de la estructura helicoidal del ADN. Curiosamente, me he enterado por slashdot. Consultando los periódicos digitales, ni elmundo.es, ni abc.es ni libertaddigital.com han incluido la noticia en portada. Sí lo hacen elpais.es y larazon.es.

No puedo resistirme a hacer un poco de demagogia: Crick hizo una de las aportaciones clave a la ciencia del siglo XX. No sé si la más importante, pero me sobran dedos de la mano para contar las aportaciones equiparables. Y los medios le dedican una mínima proporción de lo que dedicaron a la reciente muerte de una mujer conocida únicamente por su vida licenciosa.

Monos en erección y creacionistas

En Slashdot, un post acerca de un macaco que como consecuencia de una enfermedad ha comenzado a desplazarse exclusivamente sobre las dos patas traseras ha generado un debate que puede ser curioso para los que quieran conocer los argumentos de los creacionistas.

Aunque me he divertido un rato leyendo, no puedo evitar pensar que si entre gente con un nivel de formación relativamente alto, como son los lectores de Slashdot, hay tantos creacionistas, cómo tiene que ser en otros círculos.

Y lo que es peor, abundan más todavía los lamarckianos. Claro que esto a lo mejor explica el miedo a los transgénicos: si un macaco que echa a andar sobre dos patas puede transmitir esta característica a sus descendientes, comer maíz genéticamente modificado puede convertirnos en mutantes de tres cabezas.

El dinosaurio de Komodo

Copio un fragmento de uno de los "diálogos en libertad" de Libertad Digital con César Vidal:

P: Teniéndole como le tengo por alguien riguroso en sus planteamientos, me sorprendió su afirmación en un chat anterior de que no hay pruebas de la macroevolución. Antes de avanzar en mi valoración, acláreme un par de cosas: en su opinión ¿el hombre coexistió con los dinosaurios? En caso afirmativo ¿cuánto tiempo aproximadamente hace de ello?

R: El hombre coexiste con los dinosaurios o ¿cómo calificaría al dragón de Comodo?

Amigo César: el dragón de Comodo es un lagarto. Grande, pero un lagarto. Sí coexistimos con los dinosaurios, sin embargo: las aves son dinosaurios con ciertas modificaciones. Sí, aunque sea difícil de creer, un tiranosaurio se parecía más a un gorrión que a un cocodrilo.

Pero no quería profundizar en esto, sino en otro detalle. ¿Cómo es posible que una persona culta, que domina varios idiomas, escribe libros, sabe mucho de historia, teología, literatura, filosofía, etc. no sepa ni una palabra de Biología?
En este caso concreto hay evidentemente un problema de confusión entre fe religiosa y conocimiento científico, pero el problema es más general. En este país (no sé si en otros) es habitual que un supuesto sabio (de letras) presuma de no saber nada de ciencia o tecnología, y que siga pasando por alguien cuyas opiniones debemos respetar.

La definición de cultura que más me gusta dice que cultura es el conjunto de conocimientos que nos permite enfrentarnos con éxito al entorno.

Utilziando esta definición, es evidente que una parte importante de la cultura es el conocimiento de los otros seres humanos, de sus comportamientos y de sus relaciones. La ciencia blanda (economía, psicología, sociología...) nos proporciona alguna herramienta para mejorar nuestra cultura en este sentido, aunque nada riguroso ni universal.

Las artes también son cultura en este sentido: una novela o un cuadro pueden ampliar nuestra comprensión acerca de la naturaleza humana. Pero en este campo habitualmente influye más lo que tradicionalmente conocemos como "cultura". Lo que nos han enseñado nuestros padres y la gente con la que vivimos: los refranes, ir a la playa en verano, invitar a cenar a la persona que te gusta... son manifestaciones de esta cultura, que nos permite movernos entre el grupo de seres humanos con el que nos ha tocado vivir.

Pero la utilidad de esta cultura, que para algunos es toda la cultura, es relativa: la cultura local sólo sirve para desenvolverse en la sociedad local, como bien sabe cualquiera que haya viajado al Japón. Y cualquiera puede entender perfectamente la sociedad en la que vive sin haber leído a Shakespeare, Cervantes, Balzac o Tolstoi. (Aunque posiblemente no sin haber leído a NINGUNO de ellos).

Pero la ciencia dura es otra cosa, porque es universal, atemporal y sobre todo porque vivimos en una sociedad cda vez más dependiente de la ciencia y la tecnología.

No se puede entender el mundo en el que vivimos sin conocer al menos:
- la teoría del caos.
- los principios básicos de la física tradicional.
- la estructura del átomo.
- qué es una molécula y cómo se relaciona con otras.
- la teoría del Big Bang.
- la estructura del universo (qué son las galaxias, estrellas y planetas)
- la tectónica de placas.
- la historia de la tierra
- la teoría de la evolución.
- la estructura de la célula.
- la estructura y función del genoma.
- la clasificación de los seres vivos (los cinco reinos y los principales órdenes)

Seguro que me dejo algo fundamental, pero todo lo anterior es imprescindible. Por supuesto, las habilidades matemáticas están implícitas en casi todos los puntos.

El problema es que tenemos sobreabundancia de "líderes de opinión" que pontifican sobre temas como el cambio climático, los transgénicos, los incendios forestales, el Plan Hidrológico Nacional y multitud de otros asuntos no sólo sin tener ningún conocimiento sobre estos temas, sino ni siquiera las herramientas básicas para leer algo e integrarlo.

Uno puede no saber nada sobre la historia de Oriente Medio en la primera mitad del siglo XX, lo cual puede ser básico para entender el conflicto entre israelíes y palestinos, pero si tiene interés, se documenta, consulta varias fuentes y no hay mayor problema.

Ahora, si alguien no sabe lo que es el ADN y cómo se traduce en proteínas, ya puede leer lo que sea sobre transgénicos, que será imposible que se forme una opinión fundada sobre ellos.

Política, ciencia, tecnología, la vida, el universo y todo lo demás.