Diarios de las Estrellas

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Tregua, indulto y Chesterton

Vera ha reiterado su petición de indulto, con un razonamiento simple pero eficaz: si a los asesinos de ETA se les deja libres, cómo no se va a hacer lo mismo conmigo, que defendí al estado del terrorismo durante años.

En su bitácora, Freelance hace este agudo comentario:

Quién sabe si todo el proceso de negociación con ETA, acercamiento y suelta de presos no es, como en esas ficciones de Borges que acaban involucrando al Universo entero, más que una forma de justificar (y disimular) precisamente el indulto a Vera...

Al leerlo, ha sido inevitable recordar un cuento de Chesterton, de la serie del Padre Brown: El signo de la espada rota. Podéis leerlo en inglés aquí.

Casi al principio, el padre Brown mantiene este diálogo con Flambeau:

"¿Dónde esconde un sabio un guijarro?"
Y el hombre alto respondió en voz baja: "En la playa."
El hombre pequeño asintió, y después de un breve silencio dijo: "¿Dónde esconde un sabio una hoja?"
Y el otro respondió: "En el bosque."

En el cuento, el Padre Brown averigua la verdad sobre el General Sir Arthur St Clare, héroe de guerra que en realidad provocó una matanza entre sus hombres para ocultar un asesinato. Hacia el final, dice:
"Si no hubiera un bosque, haría un bosque. Y si deseara esconder una hoja muerta, haría un bosque muerto.
Todavía no hubo respuesta, y el sacerdote añadió todavía más suave y silenciosamente:
"Y si un hombre tiene que esconder un cadáver, hará un campo de cadáveres para esconderlo."

Sería aterrador que Rodríguez estuviera dispuesto a hacer un bosque de indultos para esconder la hoja del indulto de Vera. No cabe duda de que es una apuesta arriesgada: aun contando con una tregua que llegara hasta las próximas elecciones, Rodríguez sabe que tendrá enfrente al menos a la mitad del país. Sabe que se enfrenta a gente que ha perdido a sus seres queridos y que no aceptará impasible que sus asesinos salgan a la calle. Y sabe que tendrá que ver manifestaciones multitudinarias.

Enfrentarse a todo esto sólo por sacar de la cárcel a un compañero de partido parece excesivamente arriesgado. Puede que todo se deba al ansia infinita de paz de Rodríguez.

Pero hay otra posibilidad aún más terrible: que los muertos del 11-M lo fueran para ocultar los cadáveres del GAL. Que Rodríguez sea rehén no del chantaje de ETA, como apunta Agapito Maestre, sino del chantaje del GAL.

Comentarios


Esta claro que el 11-M es un marron que no se quiere comer nadie en el PSOE pero a ver quien es el guapo que pone el cascabel al gato.


Sin llegar al último párrafo he de decir que me parce brillante el post. enhorabuena.


Para seguir con Chesterton, la tesis es descabellada y, por tanto, perfectamente posible :o)

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