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Tlon Uqbar Euskalherria Hizbolastan

En El Mundo (de papel) dedicaron el sábado y el domingo unos comentarios editoriales a destacar el papel de Hizbulá en la reconstrucción del Líbano, y a explicar que “es un interlocutor necesario” y “mucho más que un grupo terrorista”.

Vaya panda de zotes son los opinadores de El Mundo. Pues claro que Hizbulá actúa como Estado dentro del Estado, y hace mucho más que lanzar misiles. Ayer un ministro Libanés, en el mismo periódico, daba la clave: “Cualquier día nos despertaremos en el país de Hizbolá”.

Hizbolá, como ETA/Batasuna, como las FARC, saben que nunca van a derrotar a su enemigo con las armas. Cuarenta años de terrorismo no pasan en vano. Ellos saben que los movimientos “guerrilleros” triunfan rápido, como en Cuba o Nicaragua, o se estancan indefinidamente. Así que su estrategia es otra: convertir poco a poco el mito en realidad.

En una de las narraciones de Borges se describe cómo un grupo de estudiosos o conspiradores crea una enciclopedia sobre un lugar imaginario. Una enciclopedia prolija y detallada con su geografía, su historia, sus lenguas, su arte... El trabajo tiene éxito, y cada vez más sabios se dedican al estudio de Tlön, y no a nuestro mundo. Un día aparece uno de los objetos de Tlön en el mundo real. Poco a poco, el mundo imaginado va sustituyendo al nuestro, de manera que un día ya no existirá la China ni París ni Mozart ni el inglés.

Exactamente eso hace ETA: va dando cuerpo, poco a poco, a una Euskalherria que hasta hace treinta años era el mito de unos pocos. Crea sus escuelas en las que se enseña la historia inventada en el lenguaje inventado. Ocupa las fiestas, la música, la literatura. Inventa nombres para las personas, y esos nombres definen quién es ciudadano del nuevo país. Actúa, por supuesto, con las armas, porque son necesarias para que unos abracen el mito y otros se sepan excluidos. Y actúa en política, porque eso le permite ir creando pedacitos de Euskalherria en la sociedad. Pero también hay una iglesia católica de Euskalherria, y un folklore de Euskalherria, y unos pescadores de Euskalherria, y unos aldeanos de Euskalherria.

Y poco a poco, esa Euskalherria que fue un mito va tomando forma, ante los ojos de unos vascos que van siendo conscientes de que la tierra de sus padres ya no será la suya. Cualquier día, los San Gil, los Mora o los Buesa se despertarán en el país de Euskalherria, y sabrán que son extranjeros.

Hizbolá hace exactamente lo mismo: construir una sociedad islámica pura en lo que fue un país laico, multicultural y multirreligioso. Por eso es importante la red de escuelas, los hospitales, la ayuda para la reconstrucción de las viviendas.

Hizbolá sabe que no puede invadir Israel en un futuro próximo. Por eso está invadiendo el Líbano. Claro que seguirá lanzando misiles contra Israel, y atacando de vez en cuando, porque eso le justifica ante sus seguidores y estimula el ánimo de los caritativos musulmanes que financian sus actividades. Pero su objetivo, ahora, no es derrotar a Israel, sino crear una sociedad islámica en la que sólo se pueda vivir según las enseñanzas del Profeta. Porque saben que, si son fieles, Alá les recompensará mañana con la victoria frente a Israel. Y así, poco a poco, el Líbano se va convirtiendo en Hizbolastán.

Comentarios


Yo lo estaba leyendo y me preguntaba si los que lo escribieron son subnormales profundos y no se entera de dónde coño viven ó si quizá incluso se piensan que todos los lectores de El Mundo somos gilipollas y no sabemos razonar.

Lo leías y te ibas dando cuenta de que no tienen ni puñetera idea de qué es un grupo terrorista... se piensan que es algo así como 4 lerdos que pasaban por ahí, se pusieron de acuerdo, cogieron un ak47 y comenzaron a tirar tiros. Y con esa definición se ponen a pontificar. Pero lo peor no es su gran ignorancia... sino la intención de hacernos creer que Hizbulá merece nuestro respeto y nuestra admiración por querer hacerce con el control total sobre el Líbano (que poco le falta...).


En el Perú me temo que algo de eso pueda suceder si se sigue ignorando la ideología de muerte que condujo a Sendero Luminoso. Pareciera que el gobierno y las fuerzas armadas nacionales son los únicos culpables de esa época de violencia, porque sólo a ellos se les está reclamando reparación. Mientras tanto las organizaciones de DDHH claman por "juicio justo" para esos "presos políticos", y personajes como Humala sugieren que Abimael Guzman pueden incluso "contribuir" con la política nacional.
Si no cuidamos nuestra historia, la reescribirán. Combatir y prohibir lo asesino no es Facismo!


Una de las piedras angulares del asunto consiste en la reinscripción de la Historia por parte de las neosatrapías, y en la aceptación incondicional de esta interpretación por parte del progresismo. La izquierda cree que los nacionalismos ("simpáticos": vascos, catalanes, palestinos, de Chiapas...) son un totum eterno e invariable desde la noche de los tiempos, en la medida en que se oponen a sus demonios. No sé si antes de las construcciones de Sabino Arana o de Prat de la Riba existía algo parecido, pero desde luego no en el sentido de antagonía en que devinieron los delirios de estos dos orates. El antiespañolismo es una invención burguesa (en el sentido cutre y nada marxiano de la palabra: onanismo, halitosis y chocolate con picatostes) De tal venero surge el espectáculo actual.


"Hizbolá, como ETA/Batasuna, como las FARC, saben que nunca van a derrotar a su enemigo con las armas".
Será por eso que quieren salir juntos en la foto...
Saludos

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