Diarios de las Estrellas

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Otra de la respetable y rigurosa prensa escrita

Titular de La Razón:

España es el país industrializado que más contamina

En la primera frase del artículo:

España es el país industrializado en el que más han aumentado las emisiones de gases de efecto invernadero desde 1990, año de referencia para el Protocolo

Vamos a ver ¿tan difícil es entender la diferencia entre "el que más contamina" y "en el que más ha crecido la contaminación"? ¿O es que pretenden que creamos que España emite más CO2 que todo Estados Unidos?

No se fíen de los blogs, que no son rigurosos ni tienen procedmientos de revisión editorial, dicen. Je.

Y eso sin entrar en el fondo del artículo. Porque ¿acaso se le ha ocurrido al tal F. Martínez que las dos cifras que aparecen en la esquina superior derecha de este cuadro tienen algo que ver? ¿El que una economía crezca el doble que otra no tiene nada que ver con el aumento del consumo de energía?

Y por otro lado, lo de que el CO2 es contaminante es cuestión de opiniones. A las plantas les encanta el CO2. Cuanto más, mejor. Para las plantas, para todas las plantas, el CO2 no es un contaminante: es comida. Ya sé que hay quien dice que el CO2 produce efecto invernadero, pero es que el H2O también (y más que el CO2). Y calificar al H2O de contaminante es un pelín exagerado, hasta para los ecologistas más radicales.

No sé en qué momento hemos pasado de considerar gases contaminantes a los verdaderamente perjudiciales, como los derivados del azufre o el CO (monóxido de carbono), a considerar agente contaminante a algo que nuestro cuerpo produce continuamente, en cantidades que superan los 650 litros diarios, y que es imprescindible para que las plantas puedan vivir.

En fin, si queréis entreteneros un rato, o echaros a llorar, dad una vuelta por Junk Science. Ahí, en la portada, podéis ver lo que desde Febrero de 2005 nos ha costado Kioto, lo que hemos conseguido invirtiendo esa enorme cantidad de dinero, lo que nos cuesta que la malaria siga actuando gracias a la prohibición del DDT, y las personas que han muerto porque a los ecologistas les importa más la posibilidad remota de que un huevo de águila tenga la cáscara más delgada que la certeza de la muerte de millones de personas concretas y reales.

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