Diarios de las Estrellas

Política, ciencia, tecnología, la vida, el universo y todo lo demás.

ATENCIÓN: A partir de ahora, las nuevas entradas de este blog están en
diariosdelasestrellas.com

Lo de Zaplana es intolerable

Lo intolerable no es lo que dijo Zaplana, por supuesto, que no es muy diferente de lo que decía el 29 de Abril de 2003, en el mismo Congreso, un diputado socialista criticando a Isabel Tocino por vestirse de pastorcilla. Y tampoco es intolerable que ninguna de las diputadas ahora ofendidas ni siquiera arrugara un poco el ceño hace tres años.

Lo intolerable es que esto es otro empujoncito hacia la limitación de la libertad. Es otro episodio de la guerra de las caricaturas. Al final, lo que hay detrás de las diputadas escrupulosas y los imanes iracundos es el empeño terco e incesante en que nadie pueda expresar nada que no encaje con su visión del mundo. Lo que pretenden las socialistas escandalizadas es que ningún diputado de la derecha se atreva nunca a criticar a una "miembra" del gobierno, al menos no sin antes medir muy bien sus palabras.

Hace apenas cincuenta años vivíamos en una sociedad en la que estaba bien visto despreciar a la mujer, al extranjero, al homosexual, al "rojo". En el que había leyes que trataban diferente al hombre y la mujer. En el que la libertad de expresión estaba limitada no sólo por la consideración de los conciudadanos, sino por el miedo a perder el empleo y a convertirte en apestado.

Ahora parece que, tras un par de décadas de libertad, de igualdad, de respeto al diferente hay quien quiere volver atrás, sólo que con los papeles cambiados. Volvemos a tener leyes que discriminan a hombres y mujeres, sólo que ahora lo hacen con ventaja de las féminas. Volvemos a correr el riesgo de perder el trabajo por expresar una opinión, pero sólo si quien se siente atacado son las feministas o los musulmanes. Volvemos a despreciar al diferente, sólo que ahora el diferente es un señor casado que va a misa los domingos.

Y no podemos tolerar que esto pase sin hacer nada. Yo reivindico mi derecho a decir que las mujeres y los hombres no son iguales, pero que sí deben tener exactamente los mismos derechos. Reivindico mi derecho a ser elegido para cualquier cargo, y a elegir a quien quiera, sin que nadie mire cuántos cromosomas X e Y tienen los candidatos. Reivindico mi derecho a pintar caricaturas de Mahoma, o de Jesucristo, sin que nadie ponga precio a mi cabeza, o me aconseje "por mi propio bien" que sea más moderado y que tenga en cuenta la sensibilidad de los energúmenos vociferantes.

Comentarios


Grandiosa esa referencia al diario de sesiones, me pregunto si las diputadas progresistas se levantaro y llamaron hideputa machista a ese diputado


Esto es lo que ocurre cuando todo valor ha sido proscrito y desde el golpe de estado del 11 de marzo, comprobada ya la incompetencia (solo son listos para el mal)analfabetismo e idiocia que al fin y al cabo esta sustentada por los multiples desinformativos y pseudoperiodicos, solo tienen que esperar que alguna salida del pp se vuelva contra ellos, como lo de la pasarela tercermundista de Frankestein de la Vogue y EtaP192.
Ahora vemos de forma practica lo que tanto miedo le daba a Tocqueville, la dictadura de la mayoria y la demagogia ha acabado con nuestra libertad.


Ya sé que este comentario esta fuera de lugar en relación el tema que has tratado. Pero, por favor, escribe algo sobre la emigración desde África a España y Europa, tan dramática, y sobre el despegue económico de los países africanos. Es "cabreante", ¿se dice así?, lo que vengo leyendo sobre el tema. Abre tu blog a quienes deseamos discutir y reflexionar sobre un asunto tan importante y decisivo para la sociedad actual y futura en un mundo globalizado.


Totalmente de acuerdo.
Hombres y mujeres no son iguales, pero deben tener los mismos derechos, aquellos que como personas les corresponden. A ambos sexos por igual.
Las cuotas y discriminaciones positivas no dejan de ser eso: discriminación negativa hacia el varón.
Igualdad de oportunidades, sí. Imposición de cuotas, no.
Un saludo.

Política, ciencia, tecnología, la vida, el universo y todo lo demás.