Diarios de las Estrellas

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La liturgia de la democracia

¿Es compatible ser liberal con ser patriota? Hay quien lo niega: para ellos el patriotismo es uno más de los recursos del Estado para someternos acríticamente a sus dictados. Sostendré aquí la opinión contraria: un liberal, si vive en una democracia, no solo puede sino que debe apoyar el uso de símbolos de la patria como la bandera y el himno.


Los símbolos importan

Una de las consecuencias del Concilio Vaticano II fue el descrédito de los símbolos litúrgicos. Desde los años setenta abundaron los curas que oficiaban vestidos de calle, las misas animadas por guitarras y cancioncillas, los ritos simplificados, la desaparición de objetos litúrgicos en el altar... La teoría era que toda el rito y la liturgia eran artefactos, excrecencias producidas por siglos de catolicismo que dificultaban el acceso al verdadero sentido del acto.

Ahora, muchos años después, la Iglesia Católica insiste en la importancia de la liturgia, de los símbolos, de usar música religiosa en los templos. Incluso se contempla volver a permitir misas en latín según el rito tridentino. ¿Está la iglesia dirigida por curas retrógrados? Es una explicación, pero en realidad lo que parecen haber entendido es que al abandonar los ritos y la liturgia se perdió algo esencial. Como dicen los americanos, tiraron también al bebé con el agua del baño.

Los seres humanos necesitamos símbolos para implicarnos emocionalmente. Una misa con toda la parafernalia de la liturgia tradicional evidencia que estamos delante de algo importante. Aunque desconozcamos el nombre de los objetos que maneja el sacerdote, aunque ignoremos el significado preciso del color de sus ropajes, aunque no alcancemos a entender cada uno de sus gestos o palabras. Un señor con vaqueros y un jersey viejo que reparte trozos de pan mientras unos jóvenes cantan una canción de Simon & Garfunkel con la letra cambiada no nos hace pensar que nos encontremos con algo más relevante que un campamento scout.

Los símbolos importan. Por eso tanta gente se casa de blanco y en la iglesia. No solo porque "es más bonito", sino porque expresa que esa ceremonia algo especial. Porque el vestido blanco, el chaqué, el órgano, el arroz, la cena pantagruélica y hasta el sombrero ridículo de la suegra nos ayudan a comprender la importancia de lo que allí se celebra. Y por eso se editó hace poco una guía de "ritos laicos" para bodas y entierros civiles. Porque hasta los laicos más progresistas y descreídos necesitan ritos y ceremonias en los momentos trascendentales.

Hace muchos años, cuando en el Ayuntamiento de Madrid todavía gobernaba el PSOE, fui con la que entonces era mi novia a un concierto de Mercedes Sosa y Quilapayún. Por motivos que no hacen al caso, nos encontramos sentados en primera fila, en los asientos reservados para los altos cargos. Pues bien, cuando Quilapayún arrancó con "El pueblo unido jamás será vencido" todos a nuestro alrededor se pusieron de pie y cantaron con ellos. Un barbudo que estaba a nuestro lado, al ver que permanecíamos sentados, nos indicó que debíamos ponernos de pie exactamente con el mismo gesto con que una beata indicaría a un despistado que debe levantarse en misa. Para él, aquello era más que un concierto: era una ceremonia, y levantarse formaba parte de la liturgia.


El estado protector

A partir de aquí los ancap ya no estarán de acuerdo conmigo, pero qué le vamos a hacer. Yo creo que es bueno que exista un estado mínimo, al menos hasta que la tecnología y la cultura nos permitan sustituirlo sin sufrir graves pérdidas de todo tipo.

Ahora bien, ese estado, para ser legítimo, debe cumplir dos condiciones:
- Ser democrático, es decir, permitir que el pueblo pueda elegir periódicamente a sus dirigentes.
- Ser un estado de derecho. Esto es, que existan normas legales conocidas y que todos los ciudadanos deben cumplir de igual manera.

Un estado democrático de derecho no es algo que debamos dar por supuesto. En España no lo hubo hasta hace treinta años, y no pueden disfrutarlo muchos millones de personas en todo el mundo. Por eso, aunque uno pueda discutir si los detalles acerca de la articulación concreta de este estado son los mejores posibles, es importante no caer en relativismos.

¿Que nuestro senado es absurdo por irrelevante? De acuerdo. ¿Que el "Estado de las Autonomías" es un invento del demonio? También de acuerdo. ¿Que nuestra Constitución está plagada de buenismos socializantes? Totalmente de acuerdo. Pero, con eso y con todo, de momento vivimos en un estado en el que yo puedo escribir pestes del presidente de mi gobierno sin ir a la cárcel, y existe la posibilidad (aunque sea remota) de ver a un ministro entre rejas si comete un delito.

Alguno pensará que todo esto está muy bien, pero que eso no implica llevar la bandera rojigualda en una manifestación o en el maletero del coche, ni ponerse de pie cuando suena el himno. Al fin y al cabo, ¿qué tiene que ver la democracia con la patria? ¿No hay canallas que usan la patria como justificación de los abusos del estado?


La patria y los símbolos

Efectivamente, se ha usado y se usa la patria para unir a los simples en torno a una idea política. Lo hizo Franco y lo hace exactamente igual ERC. Y lo hacen porque funciona. Porque la inmensa mayoría de la gente no es capaz de comprender y elaborar una teoría política completa, del mismo modo que no es capaz de valorar la importancia teológica de una liturgia desnuda de símbolos.

La mayoría de las personas no actúan guiados por la razón, sino por sus sentimientos. Si quieres que la gente vaya a misa los domingos, tienes que hacer que la misa sea algo especial, que alcance su corazón. No puedes hacer un grupo de discusión sobre la opción preferencial por los pobres, porque la mayor parte de la gente se aburrirá al cabo de unas sesiones y dedicará su tiempo a otras ocupaciones más estimulantes. Y si quieres que la gente entienda el valor de vivir en democracia, y defienda sus derechos, debes ser capaces de estimular sus sentimientos, y no solo su razón.

En Estados Unidos tienen muy claros algunos valores políticos, como la igualdad y la libertad. Para un norteamericano, los soldados que hacían ondear la bandera en Iwo Jima estaban expresando literalmente que la libertad y la democracia se imponen al fascismo y la tiranía.

La izquierda y los nacionalistas son muy conscientes de la importancia de los símbolos, y tienen toda una panoplia de ellos, desde la efigie del Che hasta las banderas autonómicas (nacionales para ellos) pasando por las banderas rojas o las cubanas. Ese socialista que se levantaba emocionado para cantar "el pueblo unido jamás será vencido" hace unos años estaba haciendo algo más que cantar: estaba proclamando su adhesión a unas ideas, a un credo, a unos valores.

Casi todo lo que escribo aquí, y lo que comentan mis lectores, importa entre poco y nada a la inmensa mayoría de los españoles. Jiménez Losantos, por ejemplo, se queja de los españoles que sólo piensan en la cañita del mediodía y las vacaciones de verano. Pero quejarse de eso es como quejarse de la ley de la gravedad. Es un hecho que la mayor parte de la gente no funciona por razones, no busca información objetiva. Busca una identidad y unos sentimientos.

Por eso no podemos dejar que sean solo las izquierdas y los nacionalismos los que proporcionen identidades y sentimientos. Y por eso es importante que la democracia tenga símbolos. Necesitamos que cuando un español vea la bandera sienta, como le pasa a un americano, que en esa bandera es símbolo de libertad y de igualdad. Que al oír el himno se sienta orgulloso de pertenecer a una nación que defiende los valores esenciales de las democracias.

No es un asunto baladí. Podemos vivir en nuestras torres de marfil y enviarnos mensajes de blog a blog, de foro político a asociación liberal. Podemos ser selectos y exquisitos y profundos y brillantes en el debate sobre el estado mínimo y la escuela austriaca y el anarcocapitalismo y demás historias. Nada tendrá apenas reflejo práctico en la inmensa mayoría de nuestros conciudadanos. Si queremos de verdad que los valores de libertad, igualdad y justicia sean importantes para ellos, necesitamos expresarlos con banderas, himnos y amor a la patria.

Comentarios


No pides tú nada. Si cuando montan una manifa y aparecen 100 banderas españolas ya están hablando de fascismo y sacando por la tele al desgraciado que se trajo la de la gallina negra.


La izquierda, el nacionalismo y las ideologías colectivistas triunfan precisamente por lo que comentas, apelan a las emociones.
Yo, detestando esas cosmovisiones no puedo negar sentirme fascinado ante la imagen de banderas rojas ondeando al viento en una barricada humeante o los desfiles nazis de Nuremberg.
Hay que dar la batalla de la imagen, los liberales no debemos ser asociados a seres asociales que leen libros raros.
http://libertas73.wordpress.com/2007/01/23/19/


Un artículo muy oportuno.

No sabía que la Iglesia se estaba planteando restaurar, al menos parcialmente, la misa en latín. Es una buena idea que el rito se limpie de toda la parafernalia populachera posconciliar. Además de las obras de la antropóloga Mary Douglas...recuerdo el asombro que causaba el aggiornamento en "Se armó el Belén", aquella comedia con Paco Mtnez. Soria...


Me haceis mucha gracia los llamados "liberales", que no sois otra cosa que unos USUREROS IMPERIALISTAS, que se dedican a hacer la guerra a quien no pueda defenderse, y dicen ¡¡¡libertad, igualdad, justicia!!!,¡¡¡Viva America que nos trajo la libertad al mundo hace 60 años!!!,¡¡¡QUE HIZO UNA GUERRA PARA ACABAR CON TODAS LAS GUERRAS!!! Menuda sarta de MENTIRAS y despues OS QUEJAIS cuando un NAZI o un COMUNISTA os dan lecciones de politica, lo que pasa, es que va ha pasar como con la GRECIA ANTIGUA que todos los DEMOCRATAS LIBERALES IMPERIALISTAS no vais a ser mas que un recuerdo en la historia como habeis querido hacer con los demas. Y SURGIRA UN NUEVO IMPERIO ahora que sera ¿ISLAMISTA? ¿COMUNISTA? ¿NAZI? vosotros seguid asi que ya vereis cuando todo el mundo se harte, no os aguantaran ni en vuestra propia casa.(NO HAY QUE REIRSE DE LOS SENTIMIENTOS DE UN PUEBLO, PUES EL PUEBLO ES LA GENTE Y SI ALGUIEN NO LE GUSTA, QUE SE QUEDE EN SU PAIS)


No se trata de querer que la libertad, la igualdad o la justicia sean importantes para nuestros conciudadanos; se trata, muy al contrario, de que nuestros conciudadanos comprendan la importancia de tales conceptos y actúen en consecuencia.

No debemos dejar que la izquierda y los nacionalismos proporcionen identidades y sentimientos, porque sabemos que tales identidades y sentimientos son falsos. De ninguna manera podemos caer en la tentación de competir en el mismo terreno y con las mismas armas que los que han hecho precisamente del tipo de terreno arma toda una ideología supuestamente política. Antes bien, debemos denunciarlo mediante argumentos contundentes, apelando a la realidad.

Quiero decir, estimado Adam, que a un liberal no puede interesarle otra cosa que la libertad que proporcionan las ideas. No concibo entonces otra forma de animar a tomarse tal libertad a nuestros conciudadanos que la que no sea precisamente fruto de una clarísima y noble exposición de tales ideas.
Las banderas, el himno y la patria son una cosa, la libertad otra. Y así debe ser aunque nos convenga lo contrario.

Y todo esto tendrá reflejo práctico en nuestros conciudadanos: con forma de pensamiento y, por tanto, capacitado para sobrevivir frente a los sentimientos.


"Es un hecho que la mayor parte de la gente no funciona por razones, no busca información objetiva. Busca una identidad y unos sentimientos."

¿Tienes alguna prueba de esto, alguna referencia? Quiero decir, todo este post me suena a "el pueblo es tonto, por lo que debemos decirle lo que debe pensar, y de la forma más simple posible para que no se equivoque".

¿Es ésta la única razón para usar símbolos? Recuerda que yendo un poco más lejos por este razonamiento se llegan a conclusiones detestables.

Creo que Salom tiene toda la razón. Obviamente cada uno puede tener los símbolos que quiera (aunque esto de "los símbolos que quiera" es peliagudo). Pero me parece que asumir el uso de símbolos tal como describes en el post no corresponde con lo que había entendido por ideología liberal.



Los posts de "P.O.D."

http://www.debate21.com/comment_2525p25.html

Un saludo.


Green Gin, dices: "¿Es ésta la única razón para usar símbolos?"

Voy a decirlo de otra manera: la comunicación necesita que transmisor y receptor compartan el mismo código de señales. Si uno habla en alemán y el otro solo entiende el serbocroata, la comunicación es imposible.

No, no tengo más prueba de que la mayoría de la gente descodifica símbolos y no debates de altura intelectual que la historia. Pero para mí es suficiente, al menos, como para no renunciar a convencer también mediante este lenguaje.


Puede que interpretara el post de forma muy negativa. Por lo que he leído en este blog, sé que no propones el adoctrinamiento.

De acuerdo que es necesario compartir un "código de señales". Por eso son útiles los lenguajes hablados o las señales de tráfico. Pero los símbolos a los que tú te refieres no funcionan como las palabras.

Si la bandera española es un símbolo de igualdad y libertad, ¿por qué no la utiliza ZP, amante de las grandes palabras? Se me ocurre que tiene muchos más significados. No quiero decir que la bandera es facha, claro, y de hecho me molesta bastante esta tontería que sostienen algunos de mis amigos.

El problema es que cuando veo una bandera de España, no siempre sé qué significa. Si es una bandera gigante en la plaza de Colón, pienso: "ok, España" (y nada más). Pero cuando se utiliza en una manifestación, obviamente es parte del comunicado, de lo que los manifestantes quieren decir. Y ahí me pierdo.

Por ejemplo, yo podría pensar que tiene algo que ver con la idea de que España está rompiéndose, concretamente por culpa de ZP y sus amiguetes. O quizá a otra persona se le ocurran mil otras cosas. Intuyo que, al ondear la bandera en una manufestación, se está explotando la ambigüedad de ese símbolo. No sirve para argumentar, sino tan solo para indicar una determinada posición. Posición que, además, parece inamovible, indiscutible.

Creo que aquí se confunden dos cosas. Por un lado, conseguir que la bandera o el himno español representen determinadas cosas; y por otro, utilizar estos símbolos para comunicar. Para mí, la bandera española no es un símbolo de igualdad y no sé porqué debería serlo. Y como dije antes, no me parece una forma de comunicación aceptable.


Yo he interpretado (sirva como descargo, resumen o aclaración) que la propuesta de Adam es el uso de la propaganda. Es decir, se prescinde del contenido de la idea para centrarse en conseguir una adhesión a la misma de forma irracional, mediante símbolos que tienen mayor alcance y más sencilla comprensión.

La bandera representa a España, ni más ni menos. Creo que el mayor problema es que se ha dotado a este símbolo de unas connotaciones de las que realmente carece. Quiero decir que la bandera, España, no refuerza un significado por su sola presencia, ni puede pretenderse que esté más cerca de una idea que de otra. Es ilógico pretender que el continente forme parte de alguna pieza del contenido. Si un manifestante porta una bandera tratando de diferenciarse de este modo de, vamos a poner por caso, un terrorista vasco, sencillamente se equivoca. Tan español es el manifestante como el terrorista, aunque este último se considere a sí mismo de otra manera. Lo mismo se puede aplicar a un izquierdista convencido de la inexistencia de España: será en todo caso un izquierdista español convencido de la inexistencia de España, algo que por ridículo no puede negarse que es bastante habitual.

Uno puede ir a una manifestación con la bandera de España para dar a entender que sus pretensiones, sus ideas, tienen como última razón el bien de la patria. O para hacer presente este concepto, del modo en que llevamos el anillo de matrimonio a todas partes. Da igual. En cualquier caso nuestro adversario podrá enarbolar la misma bandera para dar a entender lo mismo pero con un contenido totalmente diferente. Para eso, también, está la bandera.

Pero toda la "problemática" que padecemos sobre tan sencillo elemento representativo no es más que una parte de la confusión generalizada en la que estamos inmersos. Resulta también muy común oir a un político hablar sobre si tal cosa es "democrática" o no, cuando lo democrático, por si mismo, es cualquier cosa que suceda en una democracia, incluso los mismos pedos mentales del mencionado político. Otra cosa es que algo sea legal, o inmoral, o asqueroso. Pero calificar algo de "anti-democrático" o "democrático" no es más que adjetivar alegremente para evitarse explicaciones más argumentadas. Anti-democrático es un golpe de Estado para imponer una dictadura; las declaraciones de un señor tildando de imbécil al presidente del Gobierno no son anti-democráticas, en algunos casos serán un delito y en otros un retrato fiel e incluso moderado.

Es muy sencillo: ¿por qué nos preguntamos, cuando vemos una bandera, el significado que pueda tener? ¿No es acaso siempre el mismo? Pues eso.

Un saludo.


Yo estoy de acuerdo con el articulo. Las discusiones eruditas estan muy bien para crear las bases, pero no es lo que contagia, lo que hace atractiva una idea. Yo creo que mucha gente es socialista porque es una idea que se vende como buena, atractiva y moderna, y no entran a analizar si lo es o no.

Por otro lado, desde hace un tiempo pienso que una de las mayores dificultades de los liberales a la hora del debate en la calle, es que para nosotros todo (incluyendo la sociedad y su organizacion) es objeto de analisis y de razonamiento; sin embargo muchos de los socialistas (bueno, y tambien los que no lo son) no hablan desde la razon sino desde la fe. Y es dificilisimo hacer un debate constructivo enfrentando a la fe con la razon.

Este ultimo punto pienso que esta relacionado con el abandono de la religion tradicional, llamemosla asi. La gente ha perdido la fe cristiana, (en mi opinion porque ha dejado de ser atractiva, en gran parte culpa de la propia iglesia) y entonces llena ese vacio con lo que encuentran mas moderno, por ejemplo el socialismo, o el cambio climatico, o lo que sea. Y tambien creo que los dirigentes de ciertos grupos de comunicacion y del pso e lo saben perfectamente, e intentan sobre todo que la idea del socialismo siga teniendo relumbre. Por eso van siempre de supermodernos. El dia que su idea (o lo que venden como idea, que a lo mejor esta vacio) dejen de ser chic, sabran que el fin de su influencia esta cerca.

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