Diarios de las Estrellas

Política, ciencia, tecnología, la vida, el universo y todo lo demás.

ATENCIÓN: A partir de ahora, las nuevas entradas de este blog están en
diariosdelasestrellas.com

Justicia

Vía Little Green Footballs, me entero de la historia de Ulf Hjertström, un sueco que estuvo secuestrado 67 días en Irak, y que ha puesto precio a la cabeza de sus secuestradores.

Esto es lo que cuentan en el blog sueco Stambord:

Hjertström, un broker de petróleo cuya carrera le llevó a Irak hace 25 años, no disimula la decisión de vengarse de sus secuestradores. "He vivido [en Irak] mucho tiempo. Así es como se hacen las cosas allí. No es nada nuevo para mí," dice.

Muchos en Suecia han expresado horror y consternación ante la solución ojo-por-ojo de Hjertström. Pero el valeroso pensionista sostiene que la venganza no es su motivo principal. "Simplemente quiero que la gente de Bagdad se sienta segura en la calle."

No entiendo a los suecos. Es evidente que el respeto a todas las culturas que predican los progres nos obliga a reconocer que este hombre ha hecho lo correcto. Un occidental que vive en un país lejano con una cultura diferente a la suya, y que respeta sus valores tradicionales en lugar de imponer su visión cerrada del mundo sólo puede merecer elogios.

Y si nos quitamos el gorro de progres y pensamos con sentido común, yo creo que también su venganza es inobjetable. Primero, porque es eficaz (ya han cazado a dos de los secuestradores). Y cuando de lo que se trata es de los derechos de unos secuestradores y potenciales asesinos o de la vida de ciudadanos honrados que intentan reconstruir un país y llevar una vida normal, yo no tengo dudas.

Seguro que es más eficaz esto para evitar la tentación a futuros secuestradores que una temporada en una cárcel gestionada por americanos. Incluso aunque la cárcel sea Abu Ghraib. MIrad si no cómo dice Amnistía Internacional que trataban estos angelitos a sus prisioneros. Casi lo mismo.

Y conviene recordar aquí también el caso de Luis Olarra, un empresario vasco que, cuando ETA le pidió el impuesto revolucionario, les hizo llegar la siguiente respuesta: "tengo el dinero que me habéis pedido en Marsella. Si me pasa algo, ese dineero pagará mi venganza." ETA no le tocó un pelo.

Yo creo que es la respuesta correcta. Pagar es contribuir a que otros sufran lo mismo o algo peor. Huir es dejarles el campo libre. ¿En qué cosa puedes gastar tu dinero que sea mejor que en conseguir que unos indeseables que te han amenazado de muerte dejen de contaminar la Tierra?

Política, ciencia, tecnología, la vida, el universo y todo lo demás.