Diarios de las Estrellas

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Ideavirus

Acabo de leer The Tipping Point, de Malcolm Gladwell, un librito muy interesante que trata de cómo se extienden por la sociedad fenómenos como las modas juveniles.

Entre los principios que actúan en la sociedad explica que hay tres tipos de personas que son necesarias para generar un cambio: connectors, que son personas con una red de conocidos muy extensa, mavens, que son los que primero identifican una tendencia o adquieren una información que es interesante, y salesmen, que son los capaces de vender una idea.

En Unleashing the Ideavirus, llama a estos agentes del cambio sneezers, y aunque centra su libro en torno al marketing, la idea subyacente es la misma: es muy difícil imponer una idea desde el poder, incluso gastando millones en publicidad. Necesitas que la gente "se contagie" voluntariamente, que crea en el mensajero.

Probablemente si los estrategas (por llamarlos de alguna manera) del PP hubieran entendido esto, habrían sabido combatir la ideavirus del "no a la guerra". Es cierto que el "no a la guerra" tenía todos los elementos para triunfar: sneezers influyentes (sí, los bardem y compañía son influyentes para mucha gente), un mensaje fácil y pegajoso (era simple de entender y provocaba que los que adoptaban la idea se sintieran mejores personas), una estrategia de difusión del mensaje que obligaba a participar en la misma a los contagiados.

Pero también es cierto que si crece una idea tan letal para tus intereses como esa, no puedes hacer lo que hizo el PP: callar todo lo posible y limitarse a defender las ideas en un foro de élite (el Parlamento).

Ante el mismo problema, Blair mantenía debates a cualquier hora y con cualquier público, de manera que los partidarios de la intervención en Irak podían adoptar sus argumentos. Bush pudo contar con una opinión pública y una parte de la prensa capaz de identificar como solución válida la intervención militar, y de catalogar como lunáticos a los Moore y compañía.

El problema de la información sobre la guerra no era la desastrosa política de medios de comunicación de Aznar, como acostumbra a decir FJL, aunque también influyó. El problema es que la táctica del avestruz que adoptó el Gobierno de Aznar ya no sirve en el siglo XXI. La estrategia del PP funcionaba en los años 70, en los que los medios de comunicación P2P eran limitados, y el poderoso podía decidir qué era noticia. Pero no sirve en la era del email, de los blogs, de los móviles, de los SMS.

Microsoft lo ha entendido con el problema Linux. Cuando el movimiento a favor del pingüino se convirtió en una guerra contra Microsoft, los de Redmond respondieron (y siguen respondiendo) con todo el poder de su aparato de marketing: estudios de prestigiosos analistas independientes (pagados por Microsoft) que demostraban la superioridad de Windows, historias de clientes satisfechos que habían ahorrados millones de dólares y miles de horas de trabajo gracias a Windows, apoyo a cualquier cosa que pudiera hacer daño a Linux, miles de dólares en publicidad tradicional e incluso en publicidad on-line en sitios linuxeros en los que se animaba a comparar de manera justa los dos sistemas operativos... cualquier cosa menos dejar que por la red (y entre sus clientes) se extienda la idea de que hay otro sistema operativo que puede usarse en entornos corporativos.

El gobierno de Aznar podía haber ganado la batalla de la opinión pública, como lo hizo Bush, o al menos conseguir tablas como Blair.

Podía haber desarrollado una ideavirus alternativa: destacar que el objetivo era la libertad o la democracia para Irak, o simplemente optar por la idea conservadora de alinearse con los demócratasy civilizados destacando los elementos anti-sistema de los "no a la guerra". Haber dado cancha a represaliados kurdos o chiítas. Movilizar a sus cientos de miles de militantes para extender su idea. Utilizar la red, la publicidad tradicional, los debates en televisión, las tertulias, las entrevistas en la radio. Hacer que todo cargo del PP, aun al concejal del pueblo más remoto, hicera declaraciones defendiendo su idea. Seguramente no hubiera convencido a todos, pero el efecto dañino de los bardenes hubiera sido mucho menor.

En lugar de eso, enterró la cabeza debajo de la arena y esperó a que pasara el tiempo.

Y lo que ha pasado es que miles de jóvenes saben que el PP es un partido de fachas asesinos que son culpables de la muerte de miles de niños inocentes en Irak. Porque nunca han oído a nadie que les diga otra cosa.

Comentarios


Me parece extremadamente difícil pedirle al PP que defienda ciertas ideas. Precisamente porque la mayoría de los afiliados al PP carece de cualquier tipo de ideología. No sabrían argumentar nada porque no tienen nada que argumentar. Están vacios por dentro.

Si fueran liberales sí podrían argumentar algo. Pero no es así.


Cambiese uno de los 'argumentar' por 'decir', 'debatir' u otro verbo parecido.
Cada día escribo peor, leñe!


Muy acertado el comentario. Mi enhorabuena.


Fernando, para defender una de estas ideas, no hace falta ideología. Lo del "No a la guerra" no es una ideología (de hecho, la izquierda siempre ha defendido la guerra, ya sea para implantar o para extender la revolución).

Y para defender una idea contraria, basta con que sea simple, fácil de entender y de decir, y que la gente se sienta cómoda expresándola. No hace falta ni siquiera que tenga sentido, como no lo tenía el "no a la guerra".



Has dado en el clavo!!.

El otro día hablando con un chaval de 14 años, me dijó todalmente convencido que la guerra de Iraq fue para robar el petróleo. A las preguntas de si el 11-S, Afganistán, Sadam con sus crímenes y sus violaciones de la resoluciones ONU, sus programas de armas, etc... no tenían nada que ver. Me miró como si me lo estuviera inventando. Y en verdad creo que nunca había oido eso antes.

Le contesté que ya era lo suficientemente mayor para tener criterio propio y que se informase y usara el pensamiento. Pero creo que pinché en hueso!!!!. Oyente de la Servicio Exclusivamente de Radiopropaganda (SER) y de todos los productos de Polankone.


Adam,
Para debatir en política ha de tener uno un poco de costumbre. Y para hacer hábito uno debe leer libros, informarse, participar en debates... etc. Los PPeros huyen de todo esto.

Recuerdo una entrevista con Germán Yanke en la que dijo que los dirigentes del PP no podían ser Hayekianos porque no sabían quien demonios es Hayek.

Por lo demás tu artículo es acertado en un sentido: falta debate político y el PP no hace mucho por mejorarlo, mientras que en el PSOE son maestros de la propaganda.


The ideavirus is absolutely nothing new. It's just word of mouth repackaged with a buzzname to ensnare and entail O'Reilly-like cult status.
Kudos to him, because here we are now propagating the term and discussing the ideology behind it. No doubt heralded as the next big thing he’ll sell lots of books. It’s very good marketing. In the same ironic vein I want to contribute the word Buddysphere to denote a network of people collaborating without a social setting (eg. With or without the use of blog technology) as manifested on our site http://www.domeafavorbuddy.com

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