Diarios de las Estrellas

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El gigante de ojos azules

Hace muchos, muchos años, en un país muy, muy lejano vivía un gigante de ojos azules llamado Lorak. El gigante se había instalado en una cueva de la montaña de Onacitav, muy cerca de la ciudad de Omsim Ika.

Cuando llegó el gigante, Omsim Ika tenía un problema con los lobos que vivían al este. Lorak había vivido muchos años entre los lobos, así que conocía bien su maldad. Estos lobos no sólo robaban y mataban a los aldeanos que vivían en sus tierras, sino que continuamente merodeaban por la frontera de Omsim Ika, buscando la manera de extenderse hacia el oeste.

En Omsim Ika vivían también unos enanitos feos y malhumorados. Vestían todos igual, con colores grises y tristes, y hablaban siempre muy serios de cosas que nadie más entendía. En especial a algunos de ellos les encantaba hablar de su Rumplefstiddik. Nadie sabía muy bien qué era un Rumplefstiddik, pero al parecer era algo que los enanitos habían tenido hace tiempo y alguien les había quitado.

Los enanitos tenían soluciones para todos los problemas de Omsim Ika, y por supuesto también para los lobos. Ellos decían que los lobos siempre estarían allí, y que lo mejor era llevarse bien con ellos. Estaban en contra de las patrullas que el rey de Omsim Ika había establecido para asegurar la frontera, porque decían que la violencia nunca resuelve nada.

Un día el gigante dijo: "no tengáis miedo". Y los aldeanos que habían estado sometidos a los lobos dejaron de tener miedo, se enfrentaron a ellos y los echaron.

Los enanitos nunca perdonaron al gigante lo que había hecho, porque siempre habían sido amigos de los lobos. Desde entonces criticaron cada cosa que hacía o decía.

Mucha gente de Omsim Ika respetaba y quería al gigante, y muchos iban a verle para consultarle sus problemas. Esto ponía furiosos a los enanitos, porque los que hablaban con el gigante se reían de las ideas de los enanos. Los enanitos son muy orgullosos, y se enfadan mucho cuando alguien les lleva la contraria.

Así que se dedicaban a hablar mal del gigante, diciendo: es grande y tiene los ojos azules, así que es malo. Sólo los barbudos pequeñitos somos buenos. Si no se hace pequeñito y barbudo, no puede ser el gigante de todos. Pero ni aún así conseguían que la gente dejara de ir a ver al gigante.

El gigante se fue haciendo viejo, y cada vez estaba más enfermo. Los enanitos empezaron a pedir que se fuera de la cueva, a decir que no estaba en condiciones de seguir aconsejando a nadie. De paso, aprovechaban para decir: "¿Y qué pasa con el Rumplefstiddik, por qué el gigante no habla del Rumplefstiddik?". Pero la gente le seguía escuchando, y el gigante dijo que mientras tuviera fuerza seguiría ayudando a los demás.

Un día, el gigante murió. Muchos en Omsim Ika lloraron, y muchos fueron a llevar flores a su cueva. Muchos recordaron cuánto les había ayudado, recordaron su "no tengáis miedo" y recordaron cómo había ayudado a vencer a los lobos.

Los enanitos tampoco olvidaban a sus amigos los lobos, y no podían esconder su rencor, que no había dejado de crecer. Cada vez más pequeños y más feos, se dijeron a sí mismos: "ahora ha llegado la hora de nuestra venganza". Y después de largas horas de debates en el comité de los enanos, decidieron su maniobra: cuando todos fueran a enterrar al gigante, ellos se quedarían de brazos cruzados.

Los omsimianos que iban a enterrar al gigante les vieron al borde del camino, pequeñitos, feos, vestidos con sus ropas grises y tristes y con el ceño muy fruncido, para demostrar lo enfadados que estaban con el gigante, y algunos no pudieron evitar alguna risita, al verlos tan ridículos. Un enanito dijo: "¿Y el Rumplefstiddik? Nunca habló del Rumplefstiddik."

Comentarios


Adam, preciosa historia.

Gracias.

P.D: Es un pelín incómodo leer la pantalla con un es espejo :-)


Genial! Gracias por la historia, Adam.


Los enanitos puñeteros que conozco son peludos,tienen piercing y le dan bastante a la hierba.Malhumorados y con ropas grises no son, mas bien al contrario.Ahora orgullosos y rencorosos son extactamente como los del cuento.


Variante para que tenga un mejor final:
Los enanos vestian con ropa de chillones colores que no hacian juego en absoluto y estaban la mayor parte del tiempo colocados porque despreciaban el convencionalismo burgues de los aldeanos y asi estaban en contacto con su Conocimiento que evidentemente era mas avanzado que el del Gigante de ojos azules,segun decian ellos.
El Gigante un buen dia,les confeso a los enanos que "Rumpeltilskin" era en realidad el nombre de una ONG exclusiva para enanas que hacian del amor libre y del respeto a los lobos su principal bandera.Evidentemente vivian al Este en pleno territorio de los lobos.
El Gigante de ojos azules les prohibio a los enanos que se marcharan a conocerlas.
Entre lo del amor libre y la prohibicion del Gigante ,los enanos partieron al este al dia siguiente.
Lo de "Rumpeltilskin" era una trola y todos los jodidos enanos acabaron devorados por los lobos.


Lo que pasa es que los enanitos habían estado a sueldo de los lobos un montón de tiempo. Los cabrones de los lobos les pagaban para hacer lobby a su favor en Omsim ika y claro, se comprende el globo que agarraron los enanos cuando el gigante y un par de amigos suyos (Dlanor y Teragram, gigantes también) se llevaron por delante a los lobos.

La pena es que Dlanor y el Gigante han muerto, Teragram es una anciana y ahora ya no hay lobos en el Este, pero sí víboras del desierto por todas partes.

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