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El 11-M y el efecto chapuza

Hace mucho tiempo, un amigo que por aquél entonces estaba haciendo un doctorado en el MIT (es decir, que muy tonto no era), me comentó a colación de las especulaciones sobre el asesinato de Kennedy que él no creía en las teorías conspirativas porque nunca tenían en cuenta el "factor chapuza". Esto es, que para que una conspiración funcione y permanezca oculta, se requiere no sólo que todos los implicados callen, sino que todos cumplan su papel sin errores. Y conociendo la naturaleza humana, eso es imposible.

Apenas he escrito sobre el 11-M por aquí. Si mal no recuero, éste es el único post que dediqué al tema, en el primer aniversario. Sin embargo, he seguido lo que han publicado el Mundo y Libertad Digital, cada vez más convencido de que había muchos puntos sin aclarar en la versión que nos han contado.

Aparte de los detalles concretos acerca de explosivos mutantes, mochilas que tan pronto desaparecen como se multiplican, ADN escaso pero certeramente incriminador, islamistas asturianos y demás hechos sospechosos, lo que a mí me mosquea es el comportamiento imposible que se supone que tuvieron los implicados.

No sé si será porque he leído a Chesterton que yo hasta soy capaz de creer que las pruebas se materializan a partir de una concentración inusual de moléculas en la atmósfera. Lo que no me creo es que la gente se comporte de maneras inverosímiles.

Según la versión oficial, por ejemplo, Zougham esperó tranquilamente dormido en su cama a que le detuvieran, depués de que en todos los medios se difundiera que se había encontrado un teléfono móvil en una mochila bomba. ¿Alguien cree de verdad que uno de los autores del mayor atentado de la historia de Europa esperaría en la cama después de saber que la policía tiene pistas que conducen a él?

Otro comportamiento extraño: los terroristas limpiaron ciudadosamente de huellas la furgoneta, hasta el punto de no dejar ni siquiera un rastro de ADN. Ninguno se hurgó la nariz y tiró un moco, todos llevaban guantes para no dejar ni una huella, llevaban gorros para que ni un solo cabello quedara como prueba... y se dejaron una bolsa con ropa, una prenda de cada uno, incluidos calzoncillos y guantes desparejados, todo convenientemente marcado con ADN.

Más: un mes después del atentado, con uno de sus cómplices (Zougham) detenido, con los suministradores asturianos de los explosivos detenidos, a los principales implicados, en lugar de salir por piernas a Marruecos o a Irak, no se les ocurre nada mejor que quedar un sábado por la tarde en un piso de Leganés. Una vez rodeados por la policía, en lugar de inmolarse inmediatamente para matar al mayor número de infieles, como habían hecho un mes antes, esperan a que la policía desaloje a los vecinos. Cuando descubren que los GEO van a entrar, hacen estallar los explosivos, pero en lugar de esperar a que los GEO estén dentro para llevárselos por delante, se matan antes, con el resultado de que sólo muere uno de los policías, pero todos los terroristas. No ponen los explosivos en la puerta, para matar a los policías, sino que se los ponen ellos en la cintura. Lo cual cuadra con las costumbres palestinas, sólo que los palestinos lo hacen para no ser descubiertos, no porque sea más eficaz para matar infieles.

El suicidio es pecado en el Islam, salvo que sea un acto de guerra, y tal vez por eso alguno de los "suicidas" hizo cosas raras como ponerse los pantalones del revés, ocultarse tras un colchón o no poner detonadores en su cinturón explosivo.

Este tipo de cosas, de las que está plagado el sumario del juez Del Olmo, son las que a mí me obligan a pensar que no puede ser cierto que unos delincuentes de medio pelo marroquíes se pusieran de acuerdo con unos islamistas radicales para comprar explosivos a unos asturianos y organizaran el atentado del 11-M.

Así que, de momento, y siguiendo la teoría del "efecto chapuza", lo único que sabemos es quiénes están implicados en esta conspiración: los policías que han fabricado unas pruebas tan burdas para implicar a unos pelanas cuyo único delito fue nacer en el Magreb.

Ya sé que hay gente que especula con que ETA o algún servicio secreto pudieron estar implicados en los atentados. Estos, como Al Quaeda, son en este momento innecesarios.

De momento, los únicos implicados en el 11-M son policías españoles.

Comentarios


Lo más gracioso que dices es que los únicos implicados son policías españoles.

¿No te has preguntado por qué "El Mundo" no investiga a los que filtraron lo de los terroristas suicidas?.

Recuerda: tres fuentes de la lucha antiterroristas confirman que hay terroristas suicidas (la SER pixie y dixie).

¿No será que "El Mundo" durante dos años estuvo manipulando y mintiendo en lo de Irak y acabó desligitimando al PP y ahora a base de insidias quiere cargarles los muertos a la policía por el vuelco electoral?

¿No será que "El Mundo" es el principal responsable del vuelco electoral?

Piénsalo un poco.

José Luis


Tan solo un apunte más, entre tantos que se podían poner.

No nos olvidemos de los perros acatarrados. Sí, ésos que no detectaron explosivos ni en la mochila ni en la furgoneta en las inspecciones "in situ". Explosivos que aparecieron posteriormente en el momento oportuno para conducir a trincar a los moritos.

Ah, estoy de acuerdo en lo de las conspiraciones. Cualquiera que haya trabajado involucrado en cualquier proyecto medio-grande de cualquier tipo de empresa o corporación, sin duda lo corroborará.

Saludos

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