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Eguibar no es un canalla

A muchos les han chocado las declaraciones de Eguibar en las que definía a ETA como una organización política. A mí no. Eguibar es consecuente: para él la patria vasca es más importante que una vida humana. Exactamente lo mismo que pasa con ETA. La única diferencia es que Eguibar no está dispuesto a matar o a morir, pero el ser un cobarde no le hace mejor ni peor que cualquier etarra.

En realidad, eso de matar por una ideología es relativamente nuevo. Hasta 1793 se mataba por poder, por dinero o por religión. Pero los revolucionarios franceses inventaron algo más que la guillotina: el Terror. Matar a inocentes, a miles de ellos, para conseguir que nadie se atreva ni siquiera a pensar diferente.

Desde entonces, a la izquierda le ha fascinado el poder del Terror, capaz de conseguir lo que no puede un argumento. Cuando lo colectivo prima sobre lo individual, la tribu sobre la persona, es fácil pensar que merece la pena que mueran miles de inocentes si al final se consigue el objetivo: la revolución, la dictadura del proletariado, la patria independiente...

Eguibar no es un canalla, como no lo es Otegui. Simplemente, hablan y actúan según una escala de valores diferente a la nuestra. Es frecuente oír a tertulianos, supuestos analistas políticos, frases como "ETA actúa sin razón", "ETA hace lo único que sabe, matar", "no se pueden entender los motivos de una banda de locos"... No es cierto. Cuando mata, ETA lo hace porque sabe que esa vida vale menos que la patria vasca, y que merece la pena que mueran mil y hasta diez mil personas si con eso se consigue el sueño de una Euskadi libre.

ETA mata cuando cree que obtendrá una ventaja política de ello, extorsiona cuando necesita dinero, hace una pintada cuando quiere limitar los movimientos de un concejal españolista. Ninguna acción en ellos es el resultado de la locura. Se pueden equivocar, como pasó con Hipercor o Miguel Ángel Blanco, y no prever la reacción popular. Pero rectifican la táctica y siguen con la estrategia. Del mismo modo que una empresa analiza la rentabilidad de sus líneas de producto, ETA analiza el resultado de sus atentados, potencia los que dan más beneficios y abandona los que generan saldo negativo.

Y lo que está claro es que si han invertido tanto, en muertes propias y ajenas, en años de cárcel, en redes de colaboración, en organizaciones de apoyo, no van amortizar esa inversión si ven que pueden obtener un beneficio.

No sé si todos los que defienden el diálogo con ETA han hablado no ya con un etarra, sino al menos con un batasuno. Yo sí. Yo tengo primos que han sido de Jarrai, familiares que iban a visitar a los presos en autobuses para animarles a seguir en la lucha.

Para los batasunos, igual que para Eguibar, una niña de doce años sin piernas es, en el mejor de los casos, un mal menor, irrelevante en el contexto de la lucha histórica del pueblo vasco. Para los batasunos, igual que para Eguibar, insultar, agredir, hacer la vida imposible a un concejal o a una profesora de universidad está plenamente justificado, porque su presencia activa y libre en el País Vasco es un obstáculo para el advenimiento de la patria vasca.

Para todos ellos, nacionalistas con y sin pistola, ETA no puede acabar pidiendo perdón y entregando las armas. No lo harían ni aunque les ofrecieran la salida de todos los presos mañana mismo. Simplemente, porque para ellos la Patria Vasca es más importante que la vida humana, y más que la libertad inmediata de unos cientos de gudaris. Ya saldrán, y a hombros, cuando Euskadi sea independiente.

ETA y Batasuna lo han dicho siempre alto y claro: su objetivo es una Euskadi independiente y socialista. Y para ellos decir que esa Euskadi incluye Navarra y las provincias del Norte es una obviedad, ni siquiera discutible. Así que si alguno de estos iluminados que anuncian el fin de ETA se tomara la molestia de escuchar lo que de verdad quieren los nacionalistas como Otegui y Eguibar sabría que no hay más alternativa que la derrota policial de ETA.

Cualquier tregua, proceso de diálogo, mesa de partidos o similar servirá para dar un poco de aire a ETA, evitar un tiempo las acciones más escandalosas, arrancar algunas competencias al gobierno central y poco más. Al final llegarán a un punto en el que ETA exigirá la anexión de Navarra, o la de las provincias vascas de Francia, o la independencia total.

Y sólo un bobo de solemnidad creería que a partir de ahora ETA va a luchar por todo esto pacífica y democráticamente. ¿Por qué, si con las armas ha conseguido doblegar al estado opresor español? Tiene todos los incentivos para volver a las pistolas, en cuanto agote las concesiones que este gobierno esté dispuesto a hacer a cambio de la tregua. Se disfrazarán de escisión, como han hecho otras veces, para poder justificar que Batasuna siga en el Parlamento Vasco y en todos los ayuntamientos, y para dar una salida a los mayores, pero volverán a matar.

Porque para Eguibar y para ETA, una Euskadi independiente es más importante que la vida de un ser humano.

Comentarios


Un bobo solemne, tan solemne como su antecesor. Si, ese señor que se sentó con ETA en 1998.


Sensacional escrito.

DNI:

¿Qué concesiones hizo Aznar?

¿Qué les decían a los del PP cuando hablaban de tregua trampa?

¿Qué le dijeron a Aznar cuando dijo que el PSOE hablaba con Batasuna?


Un análisis excelente.

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