Diarios de las Estrellas

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8 secretos

Me pasa Coase un encargo, cuando ya pensaba que me había librado...

En fin, estos son mis ocho secretos confesables:

1. Soy del Betis. Con ocho años yo vivía en Sevilla, me preguntaron, me gustaba más el color verde y ya no cambié. Creo que el hecho de que no me guste el fútbol ha ayudado a que no me haya planteado cambiar de equipo.

2. Hablo un poco el catalán, que aprendí en el patio del colegio y leyendo libros. Sí, en el franquismo (al menos en los últimos años) se editaban libros en catalán y se hablaba en la calle, a pesar de todas las historias de represión que cuentan ahora.

3. Con doce o trece años me pillaron sin billete en el tren. Iba al colegio en cercanías, de San Cugat del Vallés a Rubí, y me quedaba el dinero que me daban mis padres para el tren. Aunque la cosa no tuvo consecuencias, aprendí que es mejor para la paz de espíritu cumplir con tus obligaciones.

4. Repetí primero de EGB. Yo cumplo años en noviembre, y hace 35 años eso de la escolarización era más flexible que ahora. Para conseguir que entrara en los jesuitas mis padres tuvieron que hacer un "apaño" que tuvo como resultado hacerme repetidor incipiente.

5. Participé en manifestaciones contra la base aérea de Zaragoza, a favor de la revolución sandinista y contra la visita de Reagan, entre otras.

6. Mi verdadera vocación es ser un rentista millonario. Mi modelo en esto es Charles Darwin, que pudo viajar en el Beagle, escribir el Origen de las Especies y una monografía sobre los percebes que le llevó ocho años, porque nunca tuvo que preocuparse de trabajar para ganar dinero. En realidad soy un vago frustrado, reducido a la condición de trabajador por culpa de la sociedad en la que vivimos.

7. Soy un desastre para las cosas prácticas. Ya cuando era niño olvidaba entregar las notas firmadas, o pedirles a mis padres que las firmaran, y eso que estaban plagadas de sobresalientes. Ahora la cosa no ha mejorado con respecto a multas, impuestos, seguros... afortunadamente mi mujer es todo lo contrario. De no ser así estaría en la cárcel o en la ruina.

8. Soy heterosexual, monógamo, estoy enamorado de mi mujer, quiero a mis hijos pero no pretendo ser su amigo y procuro educarles con cariño pero marcando límites. Como podéis ver, un caso perdido de moralidad caduca y decimonónica.

Comentarios


Sí que eres un desastre para las cosas prácticas: has olvidado que la gracia de los memes estos es pasárselo a alguien... :-P

Yo repetí párvulos por la misma razón que tú: cumplo años en enero.


Es curioso que en muchos de los memes posteados estos días hayan salido a la luz una infancia o juventud bastante progre por parte de varios bloggers de Red Liberal.


La última es grave: casi puedes afirmar que eres un facha.


Es normal evolucionar, todos hemos sido progres de jovenes, para mi, el dia de Tian Anmen fue el dia que le di una patada al progrerio cutre. Y ahora soy hasta reaganiano.

Dice un proverbio italiano que equivocarse es humano, permanecer en el error es diabolico.


Adam Selene:
Comparto casi todo lo que dices, menos lo de esa postura izquierdista que tuviste hace unos años.
Para mí la familia es fundamental. Mis hijos son mis hijos y no mis amigos. También soy monógamo ( cuando era más joven me decían, las chicas, que era muy mono). Quiero a mi mujer y espero y deseo hacerlo hasta que la muerte nos separe (Hoy en día creo que los sacerdotes, en la ceremonia de la iglesia, suelen decir "hasta que el matrimonio os separe").
Ahora bien, desde pequeñito siempre supe que la URSS era una inmensa cárcel; que los americanos vivían muy bien (en las escuelas tomábamos leche en polvo y comíamos queso americano, gracías a ellos comíamos y bebíamos algo). Reagan me ha caído muy bien como presidente, no como actor, que me parecía un waps sosete.
Los americanos nos siguen dando de comer (opel, ford, ibm, etc.).
Me decía un amigo, hace años, que eran como niños, que en las bases de Sevilla y Morón, los engañábamos como a chinos; yo le contestaba que gracias a nuestro poderío económico y a las numerosas empresas que montábamos en USA, éramos nosotros los que les dábamos de comer.
Siempre que me acuerdo de ello, me sonrío y me digo ¡Qué pueblo más tonto es el nuestro!, ¡Qué primitivos, seguimos en Altamira!.
Así nos va, Selene. Tenemos lo que nos merecemos aunque mucha gente piensa que por culpa de los "progres" seguiremos en la cola de la cola de la cola de la última cola. ¿A que sí?.
Un saludo, Gilmore


Es cierto que la red liberal suena a pasados radicales por el robo de la palabra liberal de quien asume el complejo de conservador.
Me gusta que las cosas se vayan poniendo en su sitio.

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